martes, 21 de abril de 2009

La vicepresidenta anumérica

La vicepresidenta Mª Teresa Fernández de la Vega pronunció hace escasos días una lección magistral de matemática financiera, de la cual transcribo el siguiente fragmento:

"En el año dos mil tres [el fondo de reserva de la seguridad social] ascendía... creo que ascendía a seiscientos trein... seiscientos tres millones de euros y en el año dos mil ocho, no, perdón, en el año dos mil, a seiscientos tres euros y en el año dos mil ocho a más de cincuenta y siete mil euros; no, millones de euros, perdón, seiscientos tres millones de euros en el dos mil tres... ¿dos mil o dos mil tres? dos mil; y más de cincuenta y siete mil millones de euros en el dos mil ocho. Es decir, en ocho años ha habido un incremento de cerca del cien por cien [sic]. Entonces, cerca del cien, cien veces se ha incrementado..." (Ver vídeo, a partir minuto 1:11)

No entraré aquí en la cuestión de fondo: Si 57.000 millones de euros o incluso más servirán para garantizar las pensiones a medio y largo plazo, con un gobierno que en lugar de favorecer la natalidad, pretende convertir el aborto en un derecho de la mujer, y que en lugar de estimular el crecimiento de la población activa, propone ampliar las subvenciones al desempleo.

Pero suficiente o no, lo cierto es que el fondo de reserva de la seguridad social fue creado por Aznar en el año 2000, y durante su gobierno se multiplicaron sus activos -grosso modo- por veinte, mientras que en los años de Zapatero, la razón de su crecimiento ha sido muchísimo menor (inferior a tres) como puede deducirse de los datos presentados por el propio gobierno socialista.


Así, aunque es cierto que entre el año 2000 y el 2008 el fondo se ha multiplicado casi por cien (en términos porcentuales, más de un 9.000 %, no un 100 % como dice Fernández de la Vega), el mérito no se le puede atribuir en exclusiva, y ni siquiera principalmente, a la administración actual, pese a que su periodo de gestión es ya más largo que el de su predecesora.

Por descontado, sería vano esperar que la vicepresidenta hubiera explicado esto. Incluso aunque conociera el significado de la expresión cien por cien.