Barcepundit está que se sale. Ved la versión que propone del conocido poema de Martin Niemöller:
Primero vinieron a por el tabaco, pero yo no era fumador y no protesté.
Después vinieron a por los refrescos, pero yo sólo bebo agua mineral y no protesté.
Después vinieron a por las hamburguesas, pero yo soy vegetariano y no protesté.
Luego vinieron a por los que emiten CO2 al conducir, pero yo no tengo coche y no protesté.
Al final vinieron a por los que criticamos a los políticos, pero ya no quedaba nadie para protestar.
Aunque yo me hubiera remontado más atrás: Primero vinieron a por los que conducen sin cinturón de seguridad...
lunes 21 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

11 comentarios:
Otro ejemplo de como gente que suele ser consecuente y sensata, en cuanto se pone "la gorra de fumador", deja de serlo. Se trae por los pelos la libertad individual. ¿Y donde está mi libertad de no tragar humo sin querer hacerlo?
Soy un no fumador, al que el humo del tabaco provoca una ligera alergia, que se traduce en picor de ojos, dolor de cabeza y tos.
Tengo una "pandilla" de amigos que todos son prácticamente fumadores. De forma y manera que tengo que elegir. Y la elección no se refiere a si entro en un local de fumadores o no. La elección es de si continuo con estos amigos, a los que tanto aprecio, o no.
En Madrid y la mayoría de ciudades españolas, la gran mayoría de bares y restaurantes son solo para fumadores. Si alguna vez, por equivocación, entramos en uno en el que no se puede fumar, o salen huyendo del mismo, o no volvemos más. Y si se puede elegir entre zona de fumadores o no, la mayoría manda.
Así es que si quiero segur con mis amigos, tengo que aceptar la imposición de fumar pasivamente. ¿Que tengo que hacer, cambiar de amigos?
En cuanto se trata el tema del tabaco, la hipocresía de los fumadores no tiene límites. Hablan de su libertad y condicionan la de los demás. Llevo sesenta años "tragando", primero el humo de mi padre, después el de mi pareja (en mucha menor medida) y el de mis amigos. No es justo.
Es curioso como personas habitualmente sensatas y respetuosas con los derechos de los demás, en cuanto se trata el tema del tabaco dejan de serlo. E incluso gente, aparentemente bien educada y considerada, dejan de serlo en cuanto reciben “la llamada de la nicotina”.
Un último apunte, me parece una irresponsabilidad, que el gobierno haga gastar un dinero a los empresarios hosteleros, para diferenciar las zonas de fumadores y no fumadores, para que cuado estos señores todavía no se han recuperado de esta inversión, les cambien la normativa, por narices. Es a estos, a los que no debería afectar la próxima normativa.
Decir que me parece una comparación desafortunada es quedarse muuuuy lejos.
Cuidado con las comparaciones que desvirtúan los horrores del pasado como si fueran cosillas sin importancia
Lo siento, pero no me puedo creer lo que estoy leyendo
:(
No puedo creer que alguien piense así
Por supuesto, no pretendo comparar las regulaciones de los modernos Estados del Bienestar con el nazismo. Lo que ocurre es que el proceso por el cual Hitler llegó al poder e implantó su dictadura, es un ejemplo clásico de cómo las libertades se pierden de manera gradual, por culpa de la indiferencia de muchos.
De todos modos, gracias por las lecciones de ética.
Barcepundit, en efecto, se sale.
En cuanto a los que aquí descalifican a quienes no piensan como ellos:
¿Que tengo que hacer, cambiar de amigos?
¡Qué va! Ahora va a tener la oportunidad de joderles y prohibirles que ejerzan su libertad de fumar. Francamente satisfactorio para cualquier amigo de prohibiciones.
¡Joder! ¿es que ya no existe la propiedad privada y el derecho de hacer en la casa y en el negocio de uno lo que a uno le salga de las pelotas?
Un cartel bien grande diciendo: "aquí se fuma" es todo lo que es exigible para que nadie se llame a engaño. Nada más. Una vez conocidas las reglas, jugamos, pero no a prohibir la libertad ajena.
SixTarta ¿ha probado a cambiar sus amigos por hamsters? No fuman y obligarles a moverse en una rueda es menos cruel que imponer sus particulares aficiones a seres humanos con discernimiento.
No soy fumador, pero estoy hasta los mismísimos de los talibanes antitabaco.
Yo creo en el caso de bares y restaurantes los dueños son quienes deberían decidir lo que se hace en sus locales. No debería depender de que alguien no esté dispuesto a cambiar de amigos o de que los amigos no estén dispuestos a dejer de fumar delante de alguien con problemas de alergia (SixTarta, ¿se lo has comentado a esos amigos? Si no les importan esos problemas tal vez sí debería plantearse el cambiarlos), o que alguien lleve los años que sea "tragando".
Que alguien decida que en su bar se puede fumar no coarta la libertad de nadie de no tragar humo sin querer hacerlo. Con que no vaya es suficiente.
Señor CLD, permítame la osadía de aconsejarle refrescar sus conocimientos históricos respecto al Nazismo. Quisiera recordarle que Hitler alcanzó el poder con un programa explícito de supresión de libertades. Es decir, no hubo un mero recorte paulatino de tales libertades sino la imposición desde el principio de un sistema totalitario que, eso sí, fue sistematizándose con el tiempo.
Es posible que la comparación entre la "Noche de los cristales rotos" y la obligatoriedad de ponerse el cinturón para conducir sea desafortunada, sí.
Esa multa debió doler.
demócrito, para su información: 1)No fumo. 2) Siempre conduzco con cinturón de seguridad, por eso no me han puesto ninguna multa por ese motivo (sí por exceso de velocidad, lo admito).
Respecto al fondo del asunto, Hitler no surgió de la nada. Le recomiendo un libro de Hayek, "Camino de servidumbre", encabezado por esta cita de David Hume: "Es raro que la libertad, sea del tipo que sea, se pierda de golpe".
Un saludo,
Carlos
Yo no fumo y tambien estoy totalmente en contra de las prohibiciones.
Yo vivo en Inglaterra y aqui esta prohibido fumar en casi todos los sitios lo que genera problemas que no han pensado como que la gente que antes fumaba en un bar ahora fuma en casa o en el portal con lo que el humo al final entra incluso en la casa de los que no fuman.
Las chapuzas son de tal tamano que se prohibe fumar en las terrazas al aire libre en los trabajos con lo que la gente se acumula a fumar en la entrada principal de los trabajos con lo cual yo que nunca me habia enterado de que la gente fuma al entrar o salir del trabajo ahora me trago algo de humo.
Demócrito:
>Quisiera recordarle que Hitler alcanzó el poder con un programa explícito de supresión de libertades
Y lo llamaba así, claro...
Pero espere, que me pierdo. ¿Qué parte del explícito "se prohibe fumar en todos los establecimientos PRIVADOS abiertos al público" NO es una supresión de libertades?
(La libertad de prohibir a mis amigos que fumen es liberal sólo si se lo prohibo en mi casa, por cierto).
Entonces supongo que, dado su ultralibertarismo, estará de acuerdo con que la gente vaya en pelotas por la calle, se tire pedos en espacios cerrados y pegue bocinazos a cualquier hora y en cualquier sitio, todo en aras de la libertad mal entendida que degenera en anarquismo.
Ah, y también en que se circule sin cinturón. Haga lo que quiera, pero después no pida que atiendan su cabeza rota en un hospital pagado por todos.
Parece mentira que diciendo tan a menudo cosas con tánto sentido, desbarre de vez en cuando con tontadas como ésta.
Saludos
Publicar un comentario en la entrada