Un alto cargo de la ONU, Yvo de Boer, ha dicho lo siguiente:
“No tengo problema en que alguien use un todoterreno en la ciudad, viaje en avión tres veces al año o use calefacción exterior, pero tendrá que pagarlo caro.”
O sea, él, en su infinita magnanimidad, no se opone a que utilicemos el medio de transporte que nos dé la gana o nos protejamos del frío como llevamos haciendo desde el descubrimiento del fuego, produciendo calor. Eso sí, siempre y cuando paguemos a otros funcionarios como él la correspondiente ecotasa.
Este despotismo descarado se pretende justificar con afirmaciones condicionales como que el nivel del mar ascenderá más de un metro si sube la temperatura dos grados. Bien, y si no sube, ¿nos devolverán el dinero que nos han robado?
Puesto que la planificación socialista demostró ser un completo desastre, ahora se trata de hacernos creer que el mercado libre nos conduce a otro desastre peor. La cuestión es mandar como sea.
lunes 6 de julio de 2009
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8 comentarios:
Pues este es de los blanditos: no ha decretado que haya que sacrificar a Gaia a la mitad de la población mundial, como algunos de sus ecolegas más hirsutos. Se conforma con que el populacho no tenga acceso a las comodidades del funcionariato de la Onusidad. Es un alivio.
Vaya por delante que no soy un afiliado a la moda del cambio climático, pero una cosa es meter alarma al personal (y este señor lo hace) y otra no incluir el coste de las externalidades en el consumo de según qué cosas. Los automóviles se deshacen de los residuos por la vía directa, es decir, contaminando a todo dios. Es justo que el coste de limpiar lo que ensucian lo paguen los que producen la mierda. Lo contrario sería tasar a la población con un impuesto gravoso e injusto. Y supongo que estás en contra de los impuestos...
Mientras no dispongamos de centrales nucleares que nos procuren energía limpia y asequible, tendremos que hacer que el consumo de energía contaminante tenga un precio acorde con lo que realmente cuesta.
"tendremos que hacer que el consumo de energía contaminante tenga un precio acorde con lo que realmente cuesta".
Entonces definamos derechos de propiedad para que existan precios de mercado, y no impongamos tasas absurdas (impuestos camuflados) que lejos de solucionar ningún problema, solo engordarán los bolsillos de estos estafadores.
Saludos
Este tipo de comentarios que suelen soltar, tan ligeramente, los ecolojetas, sólo confirman lo que ya sabemos: que se la pela el planeta, la ecología y el bien común. Y que no es más que una excusa para vivir del cuento y forrarse hasta las patas.
¿Que destrozas el Medio Ambiente? Me la suda, mientras me pagues una buena mordida.
Ése es su modus vivendi
Y habrá que pagarselo a él, claro.
http://es.wikipedia.org/wiki/Ecologismo_de_mercado
Sin entrar en discusiones científicas (el autor no lo hace), los argumentos de la ONU son irrefutables. Efectivamente, desde el momento en el que el cambio climático nos afecta a todos es ya un asunto político y, por tanto, los mandatarios políticos tienen potestad para regularlo limitando nuestras libertades. Además, los más perjudicados son los que menos culpa tienen de su existencia, lo cual agrava moralmente nuestra responsabilidad. Así pues es un asunto moral y político. Luchar contra el cambio climático es un asunto de bien privado y bien común, así que es inexcusable.
Joder, cómo estamos. No creo en la versión alarmista del cambio climático y el documental de Gore me pareció una manipulación tosca para el autobombo. Pero, ¿tanto cuesta entender que el hombre sí modifica el medio ambiente y que las decisiones de hoy afectan al mañana? Hay actividades que contaminan, es decir, que degradan el medio en el que vivimos todos. Lo justo es que el que la haga, la pague. Pero no, si el responsable es un político, seguro que está mal lo que propone, por cargado de sentido común que esté. El uso de combustibles fósiles debe estar mucho más gravado de lo que está ahora para disuadir al personal de agotar un recurso finito en una mejora de la calidad de vida muy discutible. Y no me digáis que la gente paga a cambio de esa mejora de nivel de vida y por tanto esa mejora es intrínsecamente buena, porque si el precio del combustible es ridículamente bajo (como ahora), se está incentivando activamente el que la gente adopte hábitos poco sostenibles. La decisión de vivir en suburbios está alentada por un precio bajo del combustible. Si la gente extiende las ciudades en horizontal, hay una dependencia creciente del combustible y se encarecen enormemente los servicios más básicos (seguridad, educación, etc), lo que comporta aumentos de impuestos. Por no habler que superpoblación (y hacia ahí vamos) y crecimiento extensivo de las ciudades son incompatibles. No hace falta planificarlo todo y un exceso de planificación es contraproducente, pero de ahí a no planificar nada y, ¡hala!, ancha es Castilla, hay un buen trecho.
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