La izquierda contraargumenta que la inversión pública consigue los mismos efectos, pero en realidad se trata de un espejismo, porque siguiendo este razonamiento, el Estado podría emplear a todos los ciudadanos y por tanto dirigir completamente la actividad económica. Pero este experimento ya se ha realizado y el resultado es sobradamente conocido: ineficacia y colapso final de todo el sistema. Sin contar con el hecho de que una economía planificada sólo ha podido ser implantada por regímenes brutalmente dictatoriales, como el soviético o el nacional-socialista.
Lo anterior es indiscutible, no es cuestión de opiniones, por dogmático que suene. Las cosas son así, y la izquierda, al menos en el tema económico, es sencillamente un error, y además un error que nos cuesta muy caro. Por supuesto, la izquierda con frecuencia aplica recetas económicas de la derecha, aunque rara vez lo reconozca, o pretenda incluso hacernos creer que tales recetas son genuinamente de izquierdas. Pero no nos engañemos, en cuanto tiene la ocasión, vuelve siempre a las andadas. Sus concesiones al pragmatismo son temporales, las justas para reparar los peores destrozos de sus medidas más ideológicas, y volver a proponerlas al cabo de un tiempo.
En España, actualmente la situación es aún peor. Zapatero, con los recortes del gasto público, la reforma del mercado laboral y la anunciada reforma de las pensiones, se limita a tratar de ganar tiempo frente a las autoridades económicas internacionales, para que parezca que es capaz de tener al menos sus períodos de cordura. En lugar de atacar a las verdaderas causas del derroche estatal, a la inflación de burocracia, al exceso de empresas públicas ruinosas, a la política de subvenciones, etc, Zapatero trata de rascar unos cuantos millones de euros de los pensionistas y hasta las personas dependientes, verdadero ejercicio de mezquindad y cinismo en quien se presenta como el defensor de los más débiles. En lugar de reformar una legislación laboral heredada del social-falangismo, que pretende que el puesto de trabajo sea vitalicio, así se hunda la empresa, se limita a reducir la indemnización por despido, en unos supuestos lo suficientemente vagos para que no sirvan de nada.
La oposición de derechas ha señalado correctamente estos defectos, y además ha avanzado un bosquejo de en qué consistirían sus reformas. Mariano Rajoy lo presentó en un discurso ante empresarios, leído el pasado mes de junio, y en una entrevista más reciente concedida a Europa Press. Básicamente se trataría de un verdadero recorte del gasto público y una reforma del sistema financiero, para que vuelva a fluir el crédito. Pero además, el líder del Partido Popular presenta una serie de reformas de mucho más calado, a fin de encarar el problema de fondo de la economía española, que es su falta de competitividad.
Además de la reforma educativa, y de la rebaja fiscal, Rajoy apunta los aspectos fundamentales que debería tener en cuenta una reforma del mercado laboral, cuestionando la negociación colectiva y clarificando los motivos de despido. En esta línea de simplificar regulaciones, propone una reforma institucional que incremente la seguridad jurídica ante fenómenos como la morosidad, las "suspensiones de pagos", etc. Pone sobre la mesa también el tema de la unidad de mercado. No puede ser que en España existan diecisiete normativas diferentes para las empresas. Defiende un adelgazamiento de todas las administraciones e incluso fijar por ley un techo de endeudamiento. Tampoco olvida la cuestión de la energía, abogando por tener en cuenta el coste del kilowatio, como es de sentido común, lo que supone reivindicar la energía nuclear.
Algunos detalles de este Plan Global, como lo ha llamado Rajoy, podrán discutirse. Por ejemplo, no entiendo demasiado bien por qué debemos favorecer fiscalmente a determinados sectores, como el turismo. El gobierno no es nadie para orientar las inversiones hacia el ladrillo, el turismo o los biocombustibles, eso es incumbencia de la libre iniciativa. Tampoco me parecen acertadas ciertas concesiones a la retórica seudoprogresista, como por ejemplo que la formación debe considerarse como "un verdadero derecho de los trabajadores". Ya está bien de trivializar el concepto de derecho; que algo sea deseable o conveniente no significa que sea un derecho, ni tiene sentido tampoco hablar de derechos de un colectivo. Los derechos deben ser los mismos para todo ciudadano, y deben servir para limitar en lo posible la intromisión del gobierno, no para promoverla todavía más.
También se echa de menos una crítica más contundente del Estado del Bienestar (mejor dicho, de la Dependencia), propuestas en el sentido de ir hacia un sistema mixto (público y privado) de las pensiones, ideas como el cheque escolar o sanitario. Aunque es fácil comprender que la derecha no quiera dar carnaza a sus adversarios, que inmediatamente se lanzarían en tromba a criminalizar a los que quieren "privatizar la sanidad y la educación". Es absurdo reclamar a ningún partido político que se haga el harakiri. Primero la población debe cambiar de mentalidad, y no es realista, ni de hecho congruente con los principios liberales, que ésa sea la tarea exclusiva de un partido.
En líneas generales, las propuestas del Partido Popular son juiciosas, y no hay duda que si se aplicaran en los términos expuestos, no sólo permitirían superar la crisis, sino a medio plazo volver a situar a España en la senda de la prosperidad. Por ello, nada es más necesario en estos momentos que un adelanto electoral.
Para terminar, y aunque podría parecer un ejercicio de crueldad, veamos las propuestas de la oposición de izquierdas al gobierno, concretamente las expuestas por José Luis Centella, el secretario general del Partido Comunista. En un artículo en Público, tras una serie de delirantes consideraciones contra "la explotación y el colonialismo", plantea cosas como conseguir el "pleno empleo" mediante el sector público, mayor gasto en "políticas sociales", crear una banca pública, la planificación de la economía, un aumento de los impuestos a "los grandes capitales", etc. En resumen, medidas similares a las que están llevando a Venezuela por el camino imparable del progreso.
Ciertamente, no se puede esperar gran cosa de un personaje que se dirige por carta al "Estimado Compañero Fidel Castro" para felicitarle por su cumpleaños, con afirmaciones como "...la referencia política y personal de Fidel Castro es indiscutible... la revolución cubana con la que nos sentimos plenamente identificados... las muchas aportaciones que todavía tienes que realizar a la causa del antiimperialismo...", etc. No se pierdan la carta, les puede deparar momentos inolvidables.
Para terminar, y aunque podría parecer un ejercicio de crueldad, veamos las propuestas de la oposición de izquierdas al gobierno, concretamente las expuestas por José Luis Centella, el secretario general del Partido Comunista. En un artículo en Público, tras una serie de delirantes consideraciones contra "la explotación y el colonialismo", plantea cosas como conseguir el "pleno empleo" mediante el sector público, mayor gasto en "políticas sociales", crear una banca pública, la planificación de la economía, un aumento de los impuestos a "los grandes capitales", etc. En resumen, medidas similares a las que están llevando a Venezuela por el camino imparable del progreso.
Ciertamente, no se puede esperar gran cosa de un personaje que se dirige por carta al "Estimado Compañero Fidel Castro" para felicitarle por su cumpleaños, con afirmaciones como "...la referencia política y personal de Fidel Castro es indiscutible... la revolución cubana con la que nos sentimos plenamente identificados... las muchas aportaciones que todavía tienes que realizar a la causa del antiimperialismo...", etc. No se pierdan la carta, les puede deparar momentos inolvidables.

23 comentarios:
¿Cuando dices Estado del Bienestar te refieres al Bienestar del Estado?
Respecto a "la referencia política y personal de Fidel Castro es indiscutible" que supongo que todos compartimos aunque en distintos sentidos es una muestra de que, en nuestra sociedad, no todo el mundo tiene los mismos esquemas mentales que tenemos nosotros.
Por eso, la pregunta fundamental que debemos hacerle a todos aquellos que se creen que son de la rama que piensa tan distinto a lo que ellos piensan en realidad es ¿de verdad quieres que te gobierne alguien que piensa tan diferente?
Pero amigo Carlos, eso es la política: hacer “posible lo que parece imposible”. No se trata solamente en saber qué hay que hacer, sino en posibilitar su materialización. Y con la política opositora del pp (que más que de derechas, es de socialistas de derechas), lo que se consigue es que lo que “debiera ser posible sea imposible que ocurra”.
De esto último Rajoy es un perfecto maestro, tanto, que hay algunos por ahí diciendo que ha creado escuela. Si la política sólo fueran ”acciones”, con tener “empresas y bolsa” sería suficiente; pero no parece ser que eso sea cierto, pues algunos consiguen el poder y se mantienen en él, justamente destruyendo ambas cosas... y aún trayéndonos sus negativas consecuencias... le siguen votando.
Siempre he tenido claro que con respecto al psoe en nuestra constitución debería existir el mismo artículo que en Alemania existe en cuanto al noacionalsocialismo, pues al fin y al cabo como partido estalinista es aún mucho peor... pero eso de que al pp no se le puede pedir el harakiri, no acabo de entender el por qué, pues al fin y al cabo también se lo hizo la UCD y no por ello se vino el mundo abajo.
Lo digo, porque la política ante todo son ideas con capacidad para ilusionar a una sociedad... justo lo que no tiene Rajoy, ni el pp, ni ninguno de sus líderes. ¿Será porque ni sus líderes ni el partido en su conjunto tiene las ideas claras después de definirse que no son ni conservadores ni liberales? ¿Qué ideas defiende el pp?
La mejor forma de permitir que un partido totalitario y fascista esté en el gobierno como es el caso del psoe, es teniendo en la oposición a un partido sin ideología.
Un cordial saludo Carlos por (como siempre) tus certeros análisis políticos.
Pablo el herrero
Centella necesita un curso acelerado de sintaxis (con atención especial a los signos de puntuación). Y otro de Historia del siglo XX.
La gran cuestión es la que apuntas aquí: "Es absurdo reclamar a ningún partido político que se haga el harakiri. Primero la población debe cambiar de mentalidad, y no es realista, ni de hecho congruente con los principios liberales, que ésa sea la tarea exclusiva de un partido".
Sin embargo, Thatcher y Reagan consiguieron victorias arrolladoras con una retórica abiertamente liberal-conservadora, que desafiaba frontalmente la sabiduría convencional socialdemócrata. ¿Cómo va a "cambiar de mentalidad" la población si la derecha no se atreve a dar la batalla cultural? (No sólo no la da, sino que teme a los que la dan [el grupo en torno a Losantos]).
El PP parece dar por supuesto que, si anunciara reformas liberales, no podría ganar nunca las elecciones. Piensa que las medidas liberales sólo se pueden aplicar de manera vergonzante, clandestina, sin publicitarlas previamente. Primero llegar al poder, y después "lluvia fina" (eficacia y "hechos que hablan por sí solos").
Pero la teoría de la lluvia fina es nefasta. "No existen hechos, sólo interpretaciones" (Nietzsche). Los hechos rotundos del período Aznar (descenso del paro desde el 23% al 11%, etc.) no salvaron al PP de la derrota en 2004. Si no explicas que la mejora de la economía está relacionada con las medidas liberales aplicadas (en la época de Aznar, rebaja de impuestos y privatizaciones), llega la izquierda, impone su interpretación (por ejemplo, que la mejora económica se debió a un contexto internacional favorable, y no a las políticas del PP), y se queda con el santo y la limosna.
a Pablo el herrero y anónimo 11:
de acuerdo en que el PP podría hacer mucho más (y mejor) de lo que hace, y que los actuales dirigentes no están a la altura. Sin embargo, decir que es lo mismo que el PSOE, o que es "socialismo de derechas", pues no sé, a fuerza de repetirlo quizá nos lo acabemos creyendo, pero documentos como el que enlazo del discurso de Rajoy a los empresarios no indican nada de eso.
Mis ideas son claras para cualquiera que se haya asomado de vez en cuando en este blog. Pero hay otra cosa que está clara. Los millones de parados y mileuristas que las están pasando canutas, necesitan imperiosamente que gobierne el PP, que es el único que va a relanzar la economía. Aunque sólo sea porque no tenemos nada mejor.
Saludos,
Carlos
Amigo Carlos, si para que gane el pp, tiene que hundirse este país... no necesitamos al pp.
Repito, la política no son solamente acciones, son sobre todo lucha de ideas a partir de las cuales legitimar dichas acciones. Y el pp (no parece, es un hecho) se avergüenza de las ideas que tiene (si es que las tiene, ya que lo que aparenta es querer ser más de izquierdas que el psoe). Ejemplos infinitos: Que el psoe dice dar 3000 € por hijo, el pp 3500 €; que el psoe hace un nuevo estatuto para Cataluña, el pp modifica los estatutos en las que gobierna; que el psoe impone por unanimidad una ley fasciofeminista de género, el pp impone igualmente el voto unánime a dicha ley (el posterior aumento de víctimas que se preveía fue secundario ante el riesgo de pasar por poco progre), etc.
Tal vez si se autodisolviera el pp, es más probable que menos que surgirían grupos de conservadores y liberales orgullosos de sus ideas y, de pactar posteriorente entre ellos si fuera necesario para llegar al poder, acciones puntuales legitimadas en sus correspondientes ideologías.
¿Qué partido defiende hoy un estado de derecho con separación de poderes? ¿Qué partido defiende hoy poner límites y racionalidad a las 17 taifas gobernadas en su mayoría por el psoe y el pp? ¿Qué partido defiende hoy una política educativa libre en cuanto a la elección de lengua, o el cheque escolar, o los principios morales de las familias, etc.?
En política, no se trata sólo de decir lo que funciona, sino sobre todo de legitimarlo. En eso el psoe, como maquinaria totalitaria y fascista que es (y además ahora dirigida por un iluminado), lo sabe hacer muy bien. Sabe, que las acciones que toma no van a funcionar, sin embargo consigue legitimarlas. Por ejemplo, sabe que su política económica no funciona pero la lleva legitimando desde hace más de seis años. Sabe que las políticas de subvenciones nacionales e internacionales es tirar el dinero, pero no para de hacerlas; sabe y sabía que Afganistán es una guerra, que nos costaría decenas de muertos, pero legitima dichas acciones de guerra a pesar del casi centenar de muertos que llevamos. Etc...
¿Por qué si el psoe sabe legitimar acciones que no funcionan e incluso son suicidas para el país, el pp ni siquiera es capaz de legitimar acciones que si funcionarían? ¡¡PORQUE NO TIENE IDEAS PARA HACERLO!!
La desgracia de este país es que la derecha ideológica que nació en 1812, murió con Isabel II. Desde entonces la derecha española ha dejado de ser una oposición ideológica, sólo lo es de partido. ¡¡Hasta Aznar hablaba del derecho del pp al la alternancia, nunca le oí hablar del derecho del pp a ser alternativa!!
Una verdadera oposición ideológica al menos sirve para frenar los abusos de un gobierno ¿Qué ha frenado el pp en todas las políticas suicidas de este gobierno? Para expresar las buenas acciones... y no hacer nada que le permita ganar para materializarlas... no necesitamos partido en la oposición.
En cualquier caso, Carlos, es un placer reflexionar contigo. Recibe un cordial saludo.
Pablo el herrero
Pablo,
Permíteme que discrepe ligeramente con algunas de las cosas que dices, aunque pueda estar parcialmente de acuerdo con otras.
¿Para qué disolverse el PP con la intención de volver a unirse? Parece un sobre-esfuerzo gratuito, añadido al hecho de que la Ley d'Hont perjudica a las fuerzas pequeñas o favorece a las grandes. Por eso el PSOE fagocitó todo lo que pudo de extrema izquierda e izquierda variopinta.
En el fondo, yendo el PP de la mano, pequeñas corrientes pueden tener influencia que por separado jamás tendrían y nos comeríamos a ZP hasta el siglo XXII.
Por otra parte, todos esos procesos se pueden hacer internamente, por ejemplo mediante las ponencias de los congresos. Eso sí, hay que estar afiliado.
Respecto a la pregunta de qué ha frenado el PP de las políticas suicidas de ZP permíteme decirte que si no es por el PP, la negociación con ETA hubiera seguido adelante; si no es por el PP, la reforma de la organización territorial hubiera seguido adelante.
¿Qué no ha parado el PP? El keynesianismo desbocado del yonki de la Moncloa, pero de eso se han encargado Obama, Sarkozy y Merkel.
Seguramente el PP tenga defectos pero no se le puede negar que no ha defendido las causas mucho más allá de la representación parlamentaria que tiene. De hecho, lo que le deberían decir algunos a ZP es que con todo el poder que tiene no haya sido capaz de ejecutar su agenda política y se haya plegado a las presiones del PP.
Desde tu punto de vista, el PP no tiene ideas y desde el mío te diría que al PP le sobran ideas, pero esa es una tertulia más de bar que de foro.
Por último, el gran problema de España se llamá José Luís Rodríguez Zapatero y desviar la mirada hacia el PP lo único que hace es agravarlo.
Por supuesto es mi humilde opinión.
Un cordial saludo.
"¿Qué partido defiende hoy un estado de derecho con separación de poderes? ¿Qué partido defiende hoy poner límites y racionalidad a las 17 taifas gobernadas en su mayoría por el psoe y el pp? ¿Qué partido defiende hoy una política educativa libre en cuanto a la elección de lengua?"
Usted, amigo mío está hablando de UPD. Está enunciando casi con exactitud su programa político.
Nuestro amable anfitrión persiste en su empeño de delimitar una frontera clara e infranqueable entre "derechas" e "izquierdas", como si no hubiera puntos intermedios, aunque reconoce que "la izquierda con frecuencia aplica recetas económicas de la derecha".
¿Y acaso "la derecha" no aplica nunca recetas económicas de "la izquierda"? ¿No será que a veces HAY que aplicar medidas más de derechas (menos intervencionistas) y en ocasiones o para diversos temas es justo lo contrario lo conveniente?
¿No es bueno y beneficioso que el Estado intervenga en ocasiones?¿O el liberalismo vale para TODO en todo momento y en toda situación?
Dice también que "la izquierda, al menos en el tema económico, es sencillamente un error" (Me alegra que deje una puerta abierta con ese "al menos en el tema económico"). Estoy de acuerdo, las medidas totalmente intervencionistas en todo momento y situación son posiblemente un error. Pero lo mismo se puede decir de las doctrinas total y estrictamente liberales. Recuerden que en un pais tan liberal como EEUU hay desde hace mucho leyes de "defensa de la competencia; precisamenteuna intervención del Estado para asegurar que la competencia entre empresas se parezca mínimamente a lo que preconizaba Adam Smith (porque de una forma natural esto no ocurre). Y esto es así porque los supuestos en los que basaba Smith su teoría de la "competencia perfecta" son ideales (o utópicos, como prefieran) y nunca se dan en la realidad. Por eso podemos decir que el liberalismo (aplicado estrictamente), al menos en el tema económico es sencillamente un error.
A lo mejor hay que dejarse de tanta división absurda y pasada de moda y de tanta cerrazón teórica y reconocer que simplemente hay medidas más o menos intervencionistas y que a veces conviene aplicar unas y a veces otras.
Gracias Jordi Roca por tu respuesta a mis intervenciones. No quiero hacer un debate de esta entrada de Carlos, y seguro que tendremos ocasión de “parlamentar” en entradas similares del propietario de este blog.
Dos observaciones más allá de lo anteriormente expuesto por mi y en lo cual me ratifico.
Primera. ¿Quién fue el que dijo aquello de... “los que sean conservadores o liberales, si no están de acuerdo con nosotros, que se vayan del pp”?
...ya me dirás cual es pues, la ideología del pp.
Segunda. No se con que votantes del pp hablarás tú (y digo votantes, no militantes), pero los que yo conozco (liberales y conservadores), hace tiempo que han perdido la confianza en el pp. Podría ponerte ejemplos varios. Por ejemplo, el de un conocido ejecutivo al cual la empresa le dio la opción hace dos años de trasladarse a Cataluña o Galicia con su familia. Eligió Galicia porque pensaba que sus hijos que están entre primaria y secundaria no tendrían problemas con el idioma, ya que eso lo había prometido el pp. La semana que viene la familia vuelve a Madrid, el uno de Enero próximo también lo hará él. No creo que el voto suyo y el de su esposa lo tengáis en las próximas elecciones generales...
...por supuesto no van a votar al psoe. ¡Claro, que tal vez eso os consuele!
En las próximas elecciones veremos donde llega el descontento de vuestros potenciales votantes... pero con lo que hasta ahora habéis hecho, te puedo asegurar que mucho vais a tener que luchar para vencer su desmotivación y desconfianza en vosotros.
No creas que soy pesimista, pues eso que se ha dado en llamar “la casta política”, en contrapartida está sirviendo para un emerger de “la sociedad civil”; pues ésta hace ya tiempo que no se siente representada por aquella.
Tranquilizaos, de “la sociedad civil” seguro que no saldrá nada malo... y tampoco os quitará vuestro poder.
El poder se conquista, la autoridad se da. Y ésta última, permíteme Jordi que te lo diga... todos los partidos la habéis perdido.
En cualquier caso, te deseo lo mejor,
Pablo el herrero
a Alejandro: las leyes contra los monopolios, o de defensa de la competencia, son de un acreditado pedigrí liberal, como tú mismo dices: Ya las defendía Adam Smith. A lo mejor tú confundes liberalismo con anarquismo, y entonces claro, si estar a favor de una policía y un ejército públicos es ser intervencionista, lo admito: Soy intervencionista. Pero considero que utilizar esta terminología sólo sirve para confundir, y acabar colando el intervencionismo de verdad. No me vale un político que dijera: En algunas cosas soy liberal y en otras socialista (traducción: haré lo que me dé la gana según me convenga). Prefiero los que se definen con claridad.
"No me vale un político que dijera: En algunas cosas soy liberal y en otras socialista"
Es que no se trata de eso, no se trata de etiquetas (que si "liberal", que si "socialista". Todo eso está más pasado de moda que el suelo de sintasol). Se trata de que habrá ocasiones, sectores y temas en los cuales el Estado deberá inhibirse y dejar en paz a los ciudadanos y a la iniciativa privada, y otros en los que el Estado deberá intervenir (como en la defensa de la competencia y otros muchos casos) para garantizar unos derechos básicos para TODOS los ciudadanos y unas mínimas oportunidades de partida para TODOS.
Alejandro,
El intervencionismo o el liberalismo de un sistema de gobierno deberían medirse con una escala.
El sistema "tan liberal" de EEUU para mí es una socialdemocracia.
En una escala del 1 al 10, EEUU sería un 3-4 mientras que Europa sería un 5-6.
Con Obama EEUU es un 4-5 y con Zapatero y las CCAA España es un 6-7.
Las políticas intervencionistas no son como el veneno que depende de la dosis.
¿Podrías, por favor, decirme alguna tarea en la que sea más eficiente la gestión política o planificada por el estado que la gestión privada o la iniciativa individual?
Gracias.
@Pablo el herrero:
"Primera. ¿Quién fue el que dijo aquello de... “los que sean conservadores o liberales, si no están de acuerdo con nosotros, que se vayan del pp”?"
...ya me dirás cual es pues, la ideología del pp."
La frase si no es tergiversada explica cuál es la ideología del PP. El PP es un partido "de amplio espectro" que incluye diferentes corrientes. El humanismo, el conservadurismo, el liberalismo y la democracia cristiana participan de un gran proyecto común que seguramente no sea perfecto para nadie pero que puede hacer sentir cómoda a una gran mayoría.
La frase de Rajoy, interpretada de buena fe es que no se puede pretender que el PP sea sólo humanista, sólo liberal, sólo conservador, ...
La interpretacíon de que Rajoy quería expulsar a liberales y conservadores es espuria.
"No se con que votantes del pp hablarás tú (y digo votantes, no militantes), pero los que yo conozco (liberales y conservadores), hace tiempo que han perdido la confianza en el pp. Podría ponerte ejemplos varios."
En un censo de diez millones de votantes y desde un punto de vista estadístico "ejemplos varios" no son relevantes. Por supuesto, algunas cosas que hace el PP a mí no me gustan. Por otro lado, para hacer reformas son necesarios consensos, si no te pasa lo que a ZP.
En las próximas elecciones veremos donde llega el descontento de vuestros potenciales votantes...
Queda claro que algunas corrientes están más interesadas en quitarle votos al PP que en reformar las cosas.
Yo soy de la opinión que las iniciativas de la "sociedad civil" no son muy puras si se convierten en partido político "para fastidiar al PP".
Es una asignatura pendiente de nuestra democracia: la fortaleza de una sociedad civil que intente "sólo" mejorar la sociedad.
Gracias por el debate.
@Carlos,
Personalmente, creo que no son necesarias leyes anti-monopolio. Si todos los consumidores eligen libremente un único proveedor, ¿por qué intervenir?
Eso sí, hay que ser tremendamente estricto con las trabas a la libre competencia.
Por ejemplo, si Microsoft vende todos los S.O. de sobremesa, ¿qué se le va a hacer?
En cambio creo que debería ser bestial la multa por utilizar ese predominio para obligar a que todos los fabricantes incluyan windows, o para poner trabas a la instalación de otros productos accesorios. Por ejemplo, no te pueden obligar a comerte el Office si compras el Windows.
Añadiría algunos términos de derechos civiles que me ahorro para no extenderme.
De todas maneras, las leyes a favor de la competencia habría que aplicárselas, antes que a nadie, a las propias administraciones públicas que, por ejemplo, montan gimnasios politizados con los impuestos que les cobran a los gimnasios privados.
A Jordi Roca:
La intervención del Estado es necesaria (así a bote pronto y sin pensármelo mucho) en todas aquellas actividades que generen "externalidades" (es un término económico, si alguien necesita aclaración que lo diga). Hay más casos pero este es el más flagrante.
No digo tanto que deba haber una gestión planificada como una intervención del Estado que supervise, regule, y compense aquellos desequilibrios que provoque una economía de mercado abandonada a si misma.
Por otra parte, en lo de las leyes anti monopolio no puedes estar más equivocado.
Un monopolio no se produce por que TODOS los consumidores elijan libremente un proveedor en vez de otro. Esta situación sería imposible en un mercado sin manipular torticeramente, tarde o temprano saldría un competidor que se llevaría clientes por un lado u otro, pero esto supone que las empresas compiten lealmente yendo a lo suyo y sin hacerse faenas (ejem).
Lo que ocurre realmente es que una empresa consigue en un momento dado una posición preponderante (por muchas posibles razones que no voy a enunciar) y desde esa posición de dominio eventual se dedica a machacar a los competidores, ya sea comprándolos y cerrándolos, ya sea vendiendo bajo coste (dumping) hasta que los competidores más débiles no puedan aguantar y cierren...
Una vez conseguida una posición de monopolio ("si Microsoft vende todos los S.O. de sobremesa, ¿qué se le va a hacer?" - ¡¡JA!!) va a hacer ABSOLUTAMENTE LO QUE QUIERA CON EL MERCADO, precios abusivos, productos deficientes, dominio del mercado laboral en ese sector... Y NADIE SALVO EL ESTADO PUEDE HACER NADA.
Le aseguro amigo Jordi que no le gustaría EN ABSOLUTO vivir en una sociedad sin leyes de defensa de la competencia. Y tampoco en una sociedad sin NINGUNA regulación estatal. Sobre el papel todo esto está muy bien (como el "paraiso" comunista) pero en la práctica...
@Alejandro:
La intervención del Estado NO es necesaria para casi nada. Así a bote pronto y sin pensármelo mucho se me ocurre, por ejemplo, la comida: ¿a cuántos comedores públicos has ido tú en tu vida?
A ti te puede parecer que las actividades del Estado no generan "externalidades". Así a bote pronto se me ocurre, por ejemplo, la flagrante externalidad de quitarme por la fuerza mi dinero para darme servicios que no quiero o para dárselos a otros.
Menos mal que no quieres una gestión planificada y respecto a las tres patas: para supervisar no necesitas al Estado para nada tan solo libertad de prensa, de la regulación estoy totalmente de acuerdo si es para fijar normas básicas de competencia, no para decir cuánto, dónde, cómo, con quién, para qué, ....
Y respecto a que el Estado "compense aquellos desequilibrios que provoque una economía de mercado abandonada a si misma" se le llama economía planificada, concepto derrumbado estrepitosamente en 1989.
@Alejandro:
Puede que un monopolio no se produzca por que TODOS los consumidores elijan libremente un proveedor en vez de otro sino gracias a la intervención estatal.
El mercado con todos sus monopolios está manipulado torticeramente por los Estados que son los grandes manipuladores torticeros.
El dumping es una actividad prohibida en muchos países. Por otra parte los mayores incurridores en dumping son los Estados que pueden acudir al erario a compensar su incompetencia a la hora de establecer precios. Por cierto, se subvencionan, por ejemplo, los gimnasios públicos y no los privados. Si eso no es competencia desleal...
Si una empresa quiere venderse para que la cierren y el precio le va bien al dueño, ¿por qué le vamos a obligar a que siga compitiendo? Y si los clientes quieren que esa empresa siga compitiendo a lo mejor tendrán que pagar más.
Microsoft no hace ABSOLUTAMENTE LO QUE QUIERA CON EL MERCADO, precios abusivos, productos deficientes, dominio del mercado laboral en ese sector (sic)... Y NADIE SALVO EL ESTADO PUEDE HACER NADA. Que es el máximo cliente de los grandes monopolios, por cierto.
En cuanto Microsoft se ha dormido en los laureles en el campo de los navegadores, por cierto GRATUITOS, le han salido 4 o 5 competidores. Si los precios de un operador son abusivos y los productos tan deficientes, ¿cómo es que no le salen competidores que quieran hacer un producto deficiente más uno a un precio abusivo menos uno?
"Le aseguro amigo Jordi que no le gustaría EN ABSOLUTO vivir en una sociedad sin leyes de defensa de la competencia. Y tampoco en una sociedad sin NINGUNA regulación estatal.": toda la razón y así lo he expuesto en mi anterior comentario.
Soy autor del comentario "anónimo" del 28/08 a las 11.48(me equivoqué de tecla).
Entro de nuevo para decir que me alucina este comentario de Alejandro: "A lo mejor hay que dejarse de tanta división absurda y pasada de moda y de tanta cerrazón teórica y reconocer que simplemente hay medidas más o menos intervencionistas y que a veces conviene aplicar unas y a veces otras".
Me parece, eso sí,un comentario desgraciadamente representativo del PP actual (al que, pese a todo, tendré que votar, como mal menor, en las próximas elecciones). Nos muestra al típico PP acomplejado, avergonzado de ser de derechas, intentando refugiarse en un pragmatismo-posibilismo metaideológico. Ya se sabe: el PP no es de derechas o liberal-conservador; es, más bien, el partido de "la eficacia", del "sentido común", de "las cosas que de verdad importan a la gente" ...
Alejandro: yo no creo que las soluciones de izquierdas sean a veces mejores que las de derechas, ni creo que sea posible esa seráfica equidistancia que reivindicas. O se es de derechas, o se es de izquierdas. Las leyes anti-monopolio y la garantía de un marco legal para el libre desenvolvimiento de la iniciativa privada es, como te ha demostrado CLD, perfectamente asumible desde el liberalismo (más aún: es una componente IMPRESCINDIBLE en un orden liberal).
Presentarse como "ni de derechas ni de izquierdas" es típico de derechistas acomplejados que dan por perdida la batalla cultural y no se creen capaces de encontrar argumentos para defender lo propio.
Perdón, he leído rápido los comentarios y pensé que Alejandro se había identificado como representante del PP. No era así. En cambio, se proclama explícitamente pepero Jordi Roca, con cuyos acertados comentarios me identifico totalmente.
¡Otro gallo nos cantaría si en la cúspide del PP habitaran tipos con ideas claras como Jordi Roca!
a Curro,
totalmente de acuerdo con tu elogio de Jordi Roca, a quien conozco personalmente. Como ves, en Tarragona tenemos muy buenos elementos... También estoy de acuerdo con lo que decías en tu comentario anterior. Este PP no entusiasma, pero creo que en el gobierno sería mucho mejor que en la oposición, y no digamos ya que el PSOE (y si no es así, seré su primer crítico cuando gobierne; mi voto no es un cheque en blanco).
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