Encontrar motivos de queja donde menos cabría pensar no es una habilidad trivial. Pero los nacionalistas catalanes cada día consiguen superarse. Lo último ha sido un artículo de Iu Forn en el nuevo periódico catalán Ara, que nació ya con una subvención bajo el brazo. Este virtuoso del victimismo consigue encontrar motivos para deplorar la secular opresión española ¡incluso en la muerte de Enrique Morente! En efecto, Forn protesta por el hecho de que, mientras los medios de comunicación catalanes han informado ampliamente de la defunción del cantaor, cuando falleció el filólogo leridano Joan Solà el pasado 27 de octubre, los medios no catalanes no le dedicaron "una sola línea, un solo minuto".
En realidad, al propio articulista se le escapa la explicación de este distinto tratamiento informativo cuando admite que Morente "forma parte de la cultura de muchos catalanes". Es evidente que en cambio, Joan Solà, por excelentes que fueran sus méritos intelectuales, no formaba parte de la cultura de la mayoría de españoles, incluyendo a los propios catalanes, muchos de los cuales seguramente descubrieron su existencia al leer su obituario.
Pero claro, si en Madrid la Gramàtica del català contemporani (tres tomos, 3.616 páginas) no es una lectura tan popular como el flamenco, es porque son unos catalanófobos y unos centralistas jacobinos.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
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2 comentarios:
Menudo crack. Pero lo más cachondo es que no faltarán analfabrutos que le compren la mercancía. Ay.
Carlos, en serio que no se me alcanza el nivel de tu mérito para ser catalán, vivir en Cataluña y no salir corriendo ante los rebuznos cazalleros de semejantes bestias juntaletras. ¿Madrid no ciudad, sino concepto? ¿Queeeeeeeeé? Pero ¿qué hace este tío suelto por la calle, deshaciendo las aceras con sus pezuñas y el alfabeto con sus eructos? ¿Para estos despropósitos contra la inteligencia más elemental no hay multas?
He leído su artículo directamente en catalán (oh, sí, entiendo el catalán, y el gallego, tanto escritos como oídos, y soy castellano, aunque el dirá que soy de "Madrid como concepto"). ¿En qué olla de aguardiente malo se cayó de pequeño al estilo Obélix, pero con el penoso efecto de quedarse tonto de por vida? A Enrique Morente se lo conoce en toda España, sea uno aficionado al flamenco o no, porque Enrique Morente lleva décadas dando el cante, en el sentido más propio de la expresión. ¿Por qué ha de conocerse en toda España a un filólogo del catalán? Me quedo sin palabras para alabar la serena imbecilidad de quien dice lo que dice este tío y se queda tan ancho. En realidad me quedo sin palabras ante lo que tenéis montado allí, Carlos. Si en España abundan los sinvergüenzas aplaudidos, me da que en Cataluña doblan o triplican la media nacional (nacional española, claro, pues aquí la única nación que existe es España, y resulta grave tener que apostillar). Ya lo dije aquí hace unos días: CAV y CAC, lo más podrido del cuasicadáver español. Es que a ver si queda claro que Hacienda NO somos todos (como muchos ya sospechan), pero que España SÍ somos todos (cosa cuyo desconocimiento se procura, y para más inri se financia con el dinero de los analfabetos pastantes que en el siglo XXI se dan a los romanticismos del XIX). ¡Que el nacionalismo es un invento artístico e intelectual comprensible, natural y fundamental, coño, pero que su rollo terminó en 1900 en Europa y en la Tardoespaña con la muerte del pesado en el exilio de Manuel de Falla!
Carlos, os corresponde a los catalanes empezar a patear culos en vuestra casa y no retrasarlo ya ni meses ni semanas. Yo, fasciocentralista a ojos de estos tarados (aplaudidos) con subvención, tengo mucho que hacer en mi entorno, y también he dicho en tu blog que no debéis pedir ayuda a "Madrid como concepto" para solucionar vuestros problemas domésticos. Tenéis una plaga, y a las plagas se les mete cucal. Si el cucal no funciona, lanzallamas (que es un artilugio muy querido por nuestro bien querido Federico).
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Me tranquilizo y párrafo aparte.
Tenía ganas de preguntarte, Carlos, por tu punto de vista sobre una cuestión. Dado que se está hablando en Europa de dos soluciones para un mismo problema, como son
1ª disolver el euro y cada uno por su camino, a pegársela con la soberanía intacta (cosa que en España ya no hay)
2ª o lanzarse hacia unos Estados Unidos de Europa en una apuesta que acabaría con las soberanías estatales, muy en particular las de los países periféricos,
y ya que a mí no se me ocurre nada intermedio ante la presión real de la crisis (si se te ocurre a ti y me lo dices, genial, porque yo no me creo lo del euro A y el euro B), te pregunto:
¿Qué pasaría en el caso de ir España a unos Estados Unidos de Europa con pérdida de soberanía nacional (española)? ¿Qué ocurriría con el malnacido Estado de las Autonomías? ¿Cómo se lo tomarían los separatistas, que almacenan ya treinta y cinco años de malas costumbres?
Ni necesito pronta respuesta ni que me la hagas aquí. Será muy bien recibida en cualquier momento.
Un abrazo y gracias siempre por tu iluminador trabajo.
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