Eduardo Goligorsky ha publicado un artículo visceralmente a favor del aborto en Libertad Digital. Hasta aquí, nada que por desgracia deba sorprendernos, después de la salida de Pío Moa y de la larga serie de indigeribles peroratas de César Vidal, en las cuales culpaba a la Iglesia Católica de todos los males de España, tanto reales como imaginarios.
Con todo, hay que decir que el artículo es especialmente deleznable, ya desde el arranque, en el cual emplea uno de los trucos más miserables de la retórica, que es el del falso amigo. Empieza criticando al zapaterismo y acusando al actual gobierno, concretamente al ministro de Justicia, de seguir su misma senda, ¡porque pretende abolir (a ver si es verdad) la ley más nefasta que produjo el zapaterismo, que es la del aborto libre! A mí esta forma tan evidente de insultar la inteligencia del lector me provoca arcadas. Diga usted desde el principio, con claridad valiente, no con rebuscamientos babeantes, que está de acuerdo con una parte de la política de Zapatero, y luego razone por qué.
No menos hastío genera el "argumento" (tan caro a los socialista y a El País) de que otros países desarrollados también permiten el aborto libre, salvo casos "significativos" como Irlanda o Malta. Claro, son países católicos. Comprendo que al señor Goligorsky eso le parezca sospechoso. Pero cuando alguien me dice que en Londres se puede abortar sin problemas, la respuesta de cualquier persona racional es: ¿Y qué? Y si en Londres mañana es elegido un alcalde musulmán que decide implantar la sharia, ¿también deberemos imitarlo? El columnista de LD se entrega alegremente a uno de los papanatismos más funestos que rige en nuestros días. El de que todo lo que provenga del mundo anglosajón o de Uropa, es bueno sin más, y España debe adoptarlo sin asomo de crítica, aun cuando sea contrario a su cultura, su tradición e incluso a sus intereses.
Más son las falacias que adornan este escrito, para cuya certera denuncia remito a la entrada de Contando estrelas. Aquí me limitaré a un pequeño ajuste de cuentas personal, con dos autores a los que cita Goligorsky: Stuart Mill y Popper. Del primero, he de decir que, aunque en su día leí Sobre la libertad con la unción del recién llegado al liberalismo, pronto me desmarqué un tanto del pensador inglés. En esencia, como ya viera penetrantemente Ortega, el liberalismo de Mill, como el de Spencer, aun cuando se sitúe críticamente frente al utilitarismo coetáneo, termina recreándolo bajo otra forma. Estos autores no son en el fondo favorables a la libertad como un derecho inalienable de la persona, sino en tanto que es un bien para la sociedad, para el colectivo. El hecho mismo de tener que argumentar a favor de la libertad es ya en sí mismo sospechoso, como si no se la amara lo suficiente. Es como tratar de argumentar a favor del amor. Más bien son los tiranos y sus intelectuales áulicos quienes deberían molestarse en elaborar argumentos para justificar la servidumbre. (Sobre Spencer, por el que sigo teniendo gran estima, habría que añadir mucho más, pero aquí me llevaría a extenderme demasiado.)
En cuanto a Popper, sin duda se trata de uno de los grandes filósofos del siglo XX. Pero ni las mentes más brillantes se libran de caer en groseros errores cuando consideran que la visión agnóstica o atea es la visión por defecto de toda persona racional. En una entrevista que le realizó Der Spiegel en 1992, habló con acierto de muchos temas. Sobre el marxismo, sobre el agujero del ozono (entonces de moda, como ahora el cambio climático), sobre el falso pacifismo, etc. Y de repente, cuando uno está subrayando con fruición, se encuentra con estas palabras, más propias de cualquier progre del montón que de una mente de su nivel: "En el fondo de las catástrofes del medio ambiente se encuentra la explosión demográfica, que tenemos que solucionar éticamente. A partir de ahora sólo deberían nacer los niños realmente queridos."
Es decir, hay que liquidar a los niños que no queramos, pero eso sí, "éticamente". Y cuando el entrevistador le señala que tiene a la Iglesia en contra, el señor Popper se descuelga con la siguiente paradoja involuntaria, referida a los seres humanos en edad fetal o embrionaria infectados por el SIDA o que nacerán en países azotados por el hambre: "Es un crimen no ayudar a esos niños impidiendo que lleguen a nacer."(*) ¡Seguro que cualquiera que esté vivo -y que no haya perdido por completo la capacidad de razonar- preferirá que le "ayuden" de manera muy distinta! Quienes estamos todavía bajo el influjo de los prejuicios cristianos, tenemos ideas exactamente opuestas acerca de lo que es un crimen. Goligorsky en cambio piensa en esto como Zapatero, el cual, seguramente sin saberlo, piensa en esto (aunque sin duda no en la mayoría de temas) como Popper. Así que cuidado con los falsos amigos.
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* La entrevista puede leerse en español en el libro K. R. Popper, La responsabilidad de vivir, Altaya, 1998, págs. 239-249. Y para el que sepa alemán, en el enlace.
miércoles, 1 de agosto de 2012
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14 comentarios:
Muchas gracias por enlazar mi artículo. Desde luego, me parece lamentable leer una columna tan penosa como la de Goligorsky en Libertad Digital, pero en fin, como bien dices, con el precedente que ha sentado César Vidal, parece que a partir de ahora ya nos podemos esperar cualquier cosa.
Losantos comentó a los accionistas que Moa no tenía lugar en LD porque no se creó este medio para discriminar a los homosexuales. Parece que sí se creó para discriminar a los católicos y a los no nacidos.
Hay situaciones muy especiales. Conozco el caso de un niño con síndrome de down, que ademas se tiene que alimentar por zonda...incluso el día de sus cumpleaños. Son situaciones de tragedia permanente, afectan cada día de la vida.Un despropósito difícil de justificar al menos que tengamos la enciclica Salvifis Doloris en la mano y la demos por cierta. ¿Pero los que no tienen esa fe que les queda?
Perdona pero eso del sindrome de Down es la clasica excusa para colarnos abortos que no tienen nada que ver.
Asi que 1) Sabes que al feto lo sacan en pedacitos.
2) Sabes que las leyes de muchos paises permiten el aborto (en pedacitos) de fetos mucho despues de que hayan desarrollado el sistema nervioso?
3) Sabes que oi una vez a una feminista defendiendo el aborto por una malformacion tan insignificante como que el niñ iba a tener que usar zapatos ortopedicos?
4) Sabes que las primeras feministas consideraban el aborto como un instrumento de los hombres para que las mujeres abrieran las piernas mas facilmente y para despues dejarlas tiradas y rotas?
5) Te das cuenta de que no estamos en el sigo XV y que el 99% de los abortos no son por fetos con sindrome de Down sino de mujeres a las que no les ha salido de los c..s el usar uno de los tropecientos metodos anticonceptivos disponibles?
Les queda aprender a morir al egoismo y, por lo tato, aprender a amar.
Yo no busco que se cuelen abortos. He visto la angustia de "madres especiales" como diría el buenismo prolife, que cruzan los dedos para poder llegar a los 90 años y en buen estado de salud, para así poder cuidar a su hijo.
Todos los padres de niños disminuidos psíquicos o físicos piensan en qué será de su hijo cuando ellos falten. Por otro lado, todos lo podemos pensar de nuestros hijos, aunque estén sanos, si morimos prematuramente por una enfermedad o accidente, cuando todavía son muy pequeños. ¿Entonces la solución es que esos niños no nazcan? Una sociedad civilizada ha de hacerse cargo de los más débiles (digo la sociedad, no necesariamente el Estado providencia), no aplicar la eugenesia para que solo nazcan los sanos y fuertes.
No se trata de que solo nazcan los sanos y fuertes. Se trata de que no nazcan aquellos que van a sufrir durante toda su vida horribles dolores y minusvalias tanto fisicas como psiquicas, como los de espina bifida.
Muy buena su pirueta dialectica, "la sociedad" y no el estado es quien debe hacerse cargo, pero ahora mismo es el Estado anti-providencia quien obliga a esas familias a convertirse en martires.
Y tu pirueta dialectica parq ue el niñ de zapatos ortopedicos sea hecho pedacitos en el proceso de sacarlo. Pero ellos no cuentan como martires. Ni tampoco los niños "perfectos" aboratados por comodidada, por que los padres no se han tomado la molestia de usar contraceptivos. Ni esos niños abortados por esa "malformacion" llamada niñA.
¿Es un martirio tener un hijo discapacitado? Eso sólo lo piensa quien no concibe la vida como esfuerzo y amor, sino como la ley del mínimo esfuerzo y egoismo. Trabajar es martirio y gozo. Ser padre es martirio y gozo. Ser esposo es martirio y gozo. Ambos aspectos van unidos. La otra cara de la moneda es la vida del egoísta perezoso.
JFM, lo de los zapatos ortopedicos es de otro anonimo, de todas formas intenta buscarte tus propias expresiones, y mejoralas que a veces cuesta entenderte.
A pepo, si es un martirio sufrir y tener la absoluta certeza de que seguiras sufriendo cada día de tu vida dolores que solo se pueden imaginar si se tiene cierta educación médica.
Lo contrario solo lo piensan quienes no respetan el dolor ajeno y a quienes les importa bastante poco mientras ellos tengan la conciencia tranquila.
Y sinceramente espero que nunca le toque a nadie de los que aqui defienden esa tortura.
Al anonimo de las 19;26
Pues para dolor ajeno el del feto al que hacen pedazos durante la operacion de extraccion. En cuanto a lo de los zapatos ortopediacos fué el alegato que me dio una compańtilde;era de trabajo de lizquierda bien-pensante. Si llega a ser de derechas se hubise dicho que era eugenesia al mas puro estilo nazi pero como era de izquierdas estaba cubierto por la immunidad diplomtica
El sufrimiento espiritual de sentirte una basura por tu enfermedad para una sociedad progre es peor que el físico. Sentirte amado, valorado y acompañado en tu dolor mitiga el sufrimiento.
Si Dios quiere, entre Vidal y este acabarán con Libertad Digital.
Por su apellido, debe de pertenecer a esa etnia que equipara conversión a genocidio, y la prohibición de esa mutilación ritual de bebés llamada circuncisión a Auschwitz. Y que, no lo olvidemos, ha sido la principal promotora del aborto en la ex Cristiandad.
Seguramente se me dirá que ya estoy viendo judíos. En efecto, el judaísmo talmúdico permite el aborto hasta que el nacido asoma la cabeza, inclusive.
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