Los materialistas y los locos no saben dudar. (G. K. Chesterton)

jueves, 4 de noviembre de 2010

La cuadratura del círculo

Lo está volviendo a decir Corbacho en la tele en estos momentos: Que reducir impuestos sin recortar prestaciones sociales es "la cuadratura del círculo". Exactamente lo mismo que González le decía a Aznar antes de que llegara a la presidencia del gobierno. Aznar, como es sabido, demostró todo lo contrario. Que bajar impuestos, incluso moderadamente, estimula la creación de empresas, de puestos de trabajo y del consumo, y en consecuencia permite al fisco recaudar más, no menos. Otra cosa es que efectivamente no haya que recortar determinadas prestaciones sociales desde ahora mismo (subvenciones a las más variadas formas de vivir del cuento) y tender a medio y largo plazo a la privatización de las demás. Pero lo de la "cuadratura del círculo" es demostrativo de la pobreza retórica de este personal. Sencillamente, no dan para más, no han progresado en quince años lo más mínimo.

2 comentarios:

Elentir dijo...

¿Pobreza retórica? Ojalá fuese sólo eso. El problema es mucho peor: estos tíos no tienen ni puñetera idea de economía...

atroma dijo...

Ya sólo con que quiten de la Moncloa al actual pisa moqueta las empresas invierten. Este gobierno, con este partido, no genera confianza alguna; se desconfía de los datos ofrecidos, van a golpe de ideas, y las cambian cuando creen que tienen otra mejor. Eso es suficiente como para que cualquier empresa se lo piense dos veces antes de jugarse su dinero. Sólo hay que ver en los países donde se tienen gobiernos como el nuestro de chichi y nabo, y ver los acuerdos que ofrecen a los inversores, para darse cuenta que un empresario apuesta por delegaciones en países serios. Donde, por ejemplo, no se cuestionen procedimientos en políticas internacionales. Ya sólo con eso puede surgir una luz de esperanza, si más. Luego queda hacer una reforma estructural profunda que nadie quiere hacer. Y cuando se haga, se hará con un machete entre los dientes. El futuro es doloroso, pero necesario.