
Navegando por las webs de los partidos que se presentan a las elecciones catalanas, me he encontrado con este diagrama ideológico, acompañado del siguiente comentario: "En el mapa del posicionamiento ideológico de los partidos, lo más claro es que el liberalismo es lo más opuesto al despotismo, al autoritarismo, a las dictaduras de uno u otro signo." La web en cuestión es la del CDS Cataluña. Sí, el CDS fundado por Adolfo Suárez; confieso que no sabía que todavía existía.
Pero vayamos al diagrama. Ignoro su autor, aunque no descarto que sea del presidente regional, Sandalio del Río, todo un personaje (la foto y el nombre parecen extraídos de una caricatura de El Jueves) que ha pasado del PSC al CDS, con paradas intermedias en Ciudadanos y UPyD, como nos cuenta él mismo. Sea o no el autor del diagrama, le dirijo a Sandalio una sencilla pregunta: ¿Qué diablos entiende por ultraliberalismo?
Porque vamos a ver, estoy totalmente de acuerdo en que el liberalismo es lo más opuesto al autoritarismo, tanto de derechas como de izquierdas. Pero entonces ¿cómo se explica que si el liberalismo es lo más opuesto a la dictadura, el ultraliberalismo esté más cerca de ésta? ¿A qué tipo de ideología nos referimos? Si por ultraliberalismo se entiende el anarcocapitalismo, ya he dicho numerosas veces que me parece un sistema erróneo, pero lo último que diría de él es que se halla teóricamente más próximo al autoritarismo, ¡cuando propone abolir el Estado!
Todo indica que el diagrama, aunque en conjunto válido, ha ubicado chapuceramente el término ultraliberalismo (lo mismo podían haber dicho neoliberalismo o el socorrido liberalismo salvaje) para no espantar a posibles adeptos. Es decir, como los medios de comunicación enseñan todos los días la religión de que fuera del llamado Estado del Bienestar de la socialdemocracia no hay salvación, en lugar de tratar de refutar esa propaganda, vamos a decir que nosotros somos liberales, pero sólo un poco, no vayan a pensar que privatizaremos los ferrocarriles y que ya no pararán en el entrañable pueblecito de Villarrebuzno de Abajo, por culpa del despiadado capitalismo. Estos que se llaman a sí mismos "liberales" no explican que el coste que supone parar en Villarrebuzno lo pagan millones de ciudadanos que ni saben dónde está, y que quizás preferirían que hubiera un AVE Barcelona-Valencia, que encima sería rentable.
Propongo, pues, la siguiente enmienda al diagrama:
Por cierto, que ojalá los centristas acomplejados estuvieran sólo en el CDS.

3 comentarios:
Autoritarismo o dictadura no debería estar como el opuesto del liberalismo o, mejor dicho, no debería estar en este diagrama. Si este tipo de diagramas trata de cómo ejercer el poder, quién lo ejerce debe dejarse para otro diagrama: democracia, oligarquía, monarquía, dictadura, tiranía, anarquía.
Hayek:
«Liberalismo y democracia, aunque compatibles,
no son lo mismo. Al primero le incumbe la extensión
del poder gubernamental; al segundo, quién detenta
este poder. La diferencia se advierte mejor si consideramos
sus opuestos; el opuesto de liberalismo es totalitarismo,
mientras que el opuesto de democracia es
autoritarismo. En consecuencia, al menos en principio,
es posible que un gobierno democrático pueda ser totalitario
y que un gobierno autoritario pueda actuar sobre
la base de principios liberales.» (Principios de un orden social liberal)
"Mi preferencia personal se inclina a una dictadura liberal y no a un gobierno democrático donde el liberalismo esté totalmente ausente." (diario El Mercurio, 1981)
Luego como opuesto al liberalismo debería figurar el totalitarismo, y desplazar el autoritarismo al diagrama de las formas de gobierno.
¿qué no entiendes cómo ponen al ultraliberalismo cercano al despotismo y autoritarismo?
Hombre, pues yo te lo explico con dos ejemplos:
1. En un aula el profesor ejerce una autoridad,, es decir, coharta la libertad de los alumnos. Si el profesor deja de ejercer su autoridad ¿son más libres los alumnos? De eso nada. Caeran en manos de matones, abusones y pandilleros que impondrán una autoridad más brutal, más arbitraria y que busca sólo su propio beneficio.
2. El paradigmadel ultrliberalismo más salvaje es el "salvaje oeste" tal como nos lo pintan en las pelis. Cada uno se defiende como puede y sobrevive el que tiene un par de huevos y un buen revólver. Los demás son carne de cañón que rezan cada día por sobrevivir a los indios, a los forajidos o a los terratenientes sin escrúpulos.
"El hombre que mató a Liberty Vallance" ilustra muy bien este conflicto. Liberty Vallance y el personaje de John Wayne encarnan al prototipo ULTRAliberal, no acatan más normas que las propias.
Al final la gente se harta de esta situación y claman por un Estado, por una ley, y eligen a James Stewart (abogado para más INRI) para que les represente en su estado y traiga el ESTADO con mayúsculas a su territorio. Porque su previa situación de "libertad" no era más que una dictadura de los violentos.
El ultraliberalismo degenera en oligopolio y despotismo en un lapso de tiempo muy corto. No siendo lo mismo, es el camino más rápido para llegar al totalitarismo.
En cuanto a la relación liberalismo y democracia... Sin entrar a definir lo que una democracia es -que no es lo que tenemos ni de lejos-, de los sistemas conocidos es el más deseable.
Ahora bien, en términos de libertad y prosperidad, es preferible una dictadura limitada que una democracia sin límites.
El atractivo de la democracia está fundamentado en evitar la violencia en los procedimientos sociales en general. Y en segundo plano está la vinculación del ciudadano con el estado mediante el ejercicio de su cuota de poder. Pero todo eso se desvanece si el tamaño del estado aplasta al individuo y lo somete al "interés común".
En ese caso mejor un dictador que se conforme con robar lo justo y tocar las narices en cuatro cosas. Sale más barato y nos deja libertad para ochocientas cosas más.
Vivimos en un país que imprime más de un millón de páginas de reglamentos y leyes cada año. Además de ridículo, es insostenible... Y si sumamos lo que Europa nos endosa, para llorar...
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