Los materialistas y los locos no saben dudar. (G. K. Chesterton)

martes, 26 de julio de 2011

La ideología de Breivik

Anders B. Breivik, poco antes de perpetrar las matanzas de Oslo y Utoya, había publicado en internet un libro titulado 2082. A European Declaration of Independence. Se trata de la obra de un perturbado, que a lo largo de 1.500 páginas (gran parte de ellas, extractos tomados de otros autores) no solo expresa su ideología personal (ultraderechismo identitario), sino que entra en minuciosos detalles de un plan delirante para imponer en Europa dictaduras temporales afines a sus ideas, mediante las armas, incluyendo el ántrax y las bombas nucleares. Para dar una idea del grado de delirio alcanzado por Breivik, baste señalar que llega a calcular en 400.000 el número de personas pertenecientes al establishment político-intelectual que deberán ser "ejecutadas" en Europa Occidental en las próximas décadas. De ellas, 47.167 serían españolas (pág. 932). Ni una más ni una menos.

Aunque el propio asesino gusta de denominar a su ideología "conservadurismo cultural", en realidad no hay nada más alejado del conservadurismo que un plan para transformar la sociedad violentamente como el que se describe en ese libro, con medidas del totalitarismo clásico como matanzas, deportaciones, restricciones a la natalidad, etc. ¡Incluso aunque fuera para imponer ideas supuestamente conservadoras! Breivik es tan "conservador" como lo eran Hitler, o Bin Laden, por mucho que asegure no simpatizar con el primero y que se muestre radicalmente antiislámico. También Hitler era antibolchevique, y sin embargo el régimen nacional-socialista compartía más elementos con la Rusia soviética que con el parlamentarismo burgués.

El criminal noruego no puede ser calificado tampoco de "fundamentalista cristiano", como han hecho algunos medios con suma ligereza. Breivik deja claro que el cristianismo, para él, es un elemento de la identidad europea, pero que no ve imprescindible la creencia en Dios o en Cristo. En la página 1.361 de su mamotreto afirma claramente que no defiende un modelo teocrático; su referencia se encuentra en sociedades monoculturales como Japón o Corea del Sur, que no son cristianas, precisamente.

El núcleo de la ideología de Breivik es el nacionalismo paneuropeo. En este sentido, coincide con uno de los rasgos esenciales de los movimientos neonazis. Dice que no considera a Hitler un héroe, sino un "traidor". Pero da la sensación de que le culpa más bien por su fracaso que por sus crímenes. El asesino escandinavo responsabiliza al nazismo (no sin cierta razón, por otra parte) de haber prestado gran parte de su fuerza a la corrección política multiculturalista, hoy imperante, que impide prácticamente cualquier defensa intelectual de la cultura occidental sin que uno sea tachado de eurocéntrico y xenófobo. Si bien es verdad que en el libro muestra su apoyo a Israel (entendido como un bastión contra la yijad), su crítica del antisemitismo no es de lo más tranquilizadora. Viene a decir, en pocas palabras, que no existe un "problema judío" en Europa porque hay pocos judíos.

En resumen, Breivik, por mucho que se distancie del neonazismo (más por razones estéticas y tácticas que éticas), es un fascista. Por una vez, no yerran quienes hablan de ultraderecha, dejando de lado la imprecisión del término. Pero a partir de esto muchos jugarán a criminalizar toda crítica razonable al islam y a la izquierda. Es como si no se pudiera ser anticomunista porque Hitler o Bin Laden también lo eran, a su manera. La trampa no solo es burda, sino además muy vieja.

6 comentarios:

Daniel Díaz dijo...

Creo que es sin duda lo mejor que he leído al respecto de este tema.

Stewie Griffin dijo...

No es un conservador, es un NEOCONSERVADOR.


"Durante años, los neoconservadores han estado diciendo que el decadente Occidente no es rival para los "guerreros santos del Islam", y lo que se necesitaba era un renacimiento del espíritu cruzado para poder derrotar a nuestro eterno enemigo de una vez por todas" "Es un recordatorio de que las ideas tienen consecuencias. No es de extrañar que alguien se tomara tan en serio la propaganda neoconservadora como para ir a la ruta del terrorismo" Justin Raimondo http://original.antiwar.com/justin/2011/07/24/the-crusader/

"A Bruce Bawer, le molesta que el asesinato en masa de Oslo pueda hacer que las personas que defienden la sanguinaria histeria anti-musulmana parezcan personas que defienden la sanguinaria histeria anti-musulmana. Bawer en vano se esfuerza por salvar la cara por la causa de los neo-conservadores (...) Los apologistas del estatismo como Bawer son esenciales para crear la percepción de una amenaza" Brad Spangler http://c4ss.org/content/7871

CLD dijo...

a Daniel: gracias.

a Griffin: Intento hacer un análisis matizado de los escritos de un loco, y tú me contestas con la brocha gorda, que todos los que estamos contra el islamismo somos igual de majaras. ¡Un poco de nivel, por favor!

Anónimo dijo...

Si, yo no creo que el chiflado noruego se pueda considerar como fascista sino como neoconservador en el sentido estricto del termino, no en el de la Ejjpaña cañi donde neocon es un sinónimo de facha, pepero,.. y en definitiva todo lo que no sea progre.
El apoya el libre mercado, con matices, un fascista tiene tanta aversión al mercado como cualquier progre.
El no quiere un orden nuevo como querria un fascista sino volver a un pasado que ya no existe. Volver a la Europa de las cruzadas es una idea delirante producida por un cerebro enfermo.
En cualquier caso, no todo lo que dice son paridas.
Que existe una elite europea que apoya el multiculturalismo poruqe ellos tienen así el beneficio, salarios bajo control, y los costes, sanidad, educacion, justicia, etc se reparte entre todos es algo tan evidente que da hasta verguenza ajena.

Anónimo dijo...

Sr cld supongo que querra decir que esta en contra del islamismo radical, que se cuela por momentos.

Se olvida comentar el pequeño detalle de que Breivik propone el sometimiento y la conversión de todos los musulmanes de europa al cristianismo para 2020, esto puede hacer pensar que tiene algo de cristiano, aunque obviamente no implica que se iguale al resto de cristianos como si se suele hacer con los musulmanes.

AMDG dijo...

Era pro-Israel y pro-mercado, así que difícilmente se le puede considerar un fascista. Ultraderechista tampoco significa nada. Tú lo eres para la izquierda, por mucho que apuntes a otros con el dedo.

Me temo que no tienes en cuenta que los liberales se enfrentaron a las sociedades tradicionales europeas (contra la “tiranía absolutista”, hay que ser cínicos) con las armas y la guillotina en la mano.

Provocaron también una expropiación generalizada (la de las tierras de la iglesia, de las “manos muertas”, más cinismo). Eso sí, una vez repartidas, Código civil, y al que robe una gallina, dos meses de cárcel, o a Australia.