Los materialistas y los locos no saben dudar. (G. K. Chesterton)

martes, 8 de febrero de 2011

¿El islam es compatible con la democracia?

En el debate acerca de si el islam es compatible o no con la democracia, no siempre distinguimos con suficiente claridad las tres cuestiones siguientes:

1) ¿El islam es compatible con la democracia y los derechos humanos?

2) Suponiendo que la respuesta anterior sea , ¿existe actualmente un islam moderado?

3) Suponiendo que la respuesta anterior sea también , ¿pertenece X al islam moderado?

Si la respuesta a la primera pregunta es no, evidentemente ya no cabe ni plantearse las dos siguientes. Dice Gabriel Albiac con rotundidad, en un artículo de ABC:

"Podemos jugar a engañarnos como queramos, pero el Islam -en cualquiera de sus variedades- es teológicamente incompatible con la universalidad ciudadana."

Sentada esta premisa, en relación con los acontecimientos de Egipto, concluye con lógica irreprochable:

"No hay otra fuerza institucional que pueda capitalizar la justa rabia de los jóvenes: ejército o mullahs."

Dicho más claramente, si cabe: Los países musulmanes no tienen remedio, su destino es estar sojuzgados por dictaduras laicas o por teocracias.

Quienes sostienen esta visión tan pesimista tienen a su favor el hecho de que no existen países democráticos en el mundo islámico, salvo la dudosa excepción de Turquía, hasta hace muy poco una democracia tutelada por los militares, y hoy gobernada por los islamistas supuestamente moderados. Pero en realidad, este hecho no demuestra categóricamente nada en relación al futuro. Hace varios siglos tampoco el Occidente cristiano era un modelo de libertad y tolerancia. En el siglo XVI fueron ejecutados Tomás Moro en Inglaterra y Miguel Servet en Suiza. Y todavía un siglo después, son de sobra conocidos los problemas que tuvo Spinoza en los muy liberales Países Bajos.

Bien es verdad que en el Corán podemos leer numerosos pasajes manifiestamente contrarios a las ideas liberales, a la igualdad de hombre y mujer, etc. Pero también en la Biblia podríamos encontrar justificaciones literales para la intolerancia, y no por ello deducimos que el cristianismo ni el judaísmo sean incompatibles con las sociedades abiertas. Como dice el conocido escritor franco-libanés Amin Maalouf, perteneciente a la minoría árabe cristiana:

 "Todas las sociedades humanas han sabido encontrar, en el transcurso de los siglos, las citas sagradas que aparentemente justificaban sus prácticas del momento. (...) No cambian los textos, cambia nuestra mirada, que en cada época se fija en determinadas frases y pasa por otras sin verlas." (Identidades asesinas, Alianza Ed., 2005, pág. 57.)

Algunos autores, entre ellos el que acabo de citar, han señalado que el problema del islam es que carece de un autoridad religiosa fuerte, independiente del Estado, lo cual no favorece la separación del poder político y el religioso, y además permite con más facilidad las desviaciones radicales. Pero si esto es así (y efectivamente la tesis resulta muy plausible), se trataría de una contingencia histórica, que acaso pudiera cambiar en el futuro, o bien podría perder importancia al entrar en juego otros factores.

Luego están quienes en el extremo opuesto nos hablan del islam como una religión de paz y tolerancia, con una "esencia democrática", y hasta pretenden que nos traguemos que Mahoma era un "feminista de su época". Pero una cosa es la mamarrachada retórica de la Alianza de Civilizaciones, y otra muy distinta afirmar que una parte de la humanidad será por siempre refractaria a la democracia.

La segunda pregunta puede tener una respuesta trivial, que consiste en señalar que la mayoría de musulmanes son moderados, puesto que no van por ahí forrados de explosivos bajo el abrigo. Pero naturalmente, lo que nos interesa saber es el porcentaje de musulmanes que sinceramente deploran los atentados terroristas y no desean la implantación de un régimen teocrático. Esto no es nada fácil, aunque debe reconocerse que hasta ahora los indicios han estado de parte de los escépticos.

En el año 2000, el experto en islamismo Gilles Kepel publicó un libro, La Yihad. Expansión y declive del islamismo, en el que auguraba, como el título indica, que el radicalismo islamista estaba en decadencia, y observaba prometedoras señales de democratización en las sociedades musulmanas. Un año después se producían los atentados del 11-S. No he seguido a este autor, pero a juzgar por las obras que ha publicado después, sospecho que no debió dejar que ningún hecho, por espectacular que fuera, estropease su bonita teoría. Sin embargo, a la luz de los recientes acontecimientos en Túnez y Egipto, quién sabe si no terminará teniendo razón. Decía entonces Kepel:

"En esta fase, que se inicia con el siglo XXI, veremos sin duda alguna cómo el mundo musulmán entra de lleno en la modernidad, (...) sobre todo a través (...) de la revolución de las telecomunicaciones y de la información."

Por todo ello, creo que el debate, para evitar especulaciones de difícil contrastación, debería centrarse en la tercera de las preguntas, que en realidad son muchas, en función de por quién o quiénes sustituyamos la X. Ya en algunos medios nos están tratando de colar que los Hermanos Musulmanes representan un "islam moderado", y en El País no podía faltar estos días la entrevista al lobo con piel de cordero Tariq Ramadán, al que califican sin rubor como "un Martín Lutero musulmán". Con estos tontos útiles, claro, ¿para qué debería moderarse de verdad el islam?

La ideología islamista es en sí misma totalitaria, como lo eran el fascismo y el comunismo. Ahora bien, es imperativo separar esta ideología de la religión en la cual se inspira, y que profesan más de mil millones de personas en el mundo. Y para ello es necesario que nuestra civilización empiece por respetar su propia religión, el cristianismo, demostrando que las religiones monoteístas no son incompatibles con la modernidad. Ni buenismo multiculturalista, ni tampoco el falso realismo cínico del "choque de civilizaciones", que incurre en la misma negación de unos valores universales. Los valores de libertad individual, imperio de la ley, etc, sólo por razones históricas contingentes surgieron por vez primera en Occidente. No será fácil que se extiendan por todo el mundo, pero es el único camino.

Para Huntington, "las civilizaciones son las últimas tribus humanas". Amin Maalouf deplora con razón esta visión determinista, que nos impone a cada uno una identidad monolítica, de la cual sería vano intentar escapar, en función de si hemos nacido en Cádiz o en Tánger. Sin embargo, el problema no es, como sugiere el novelista en la obra citada, achacable a una determinada concepción errónea de las cosas (aunque esta tampoco ayude), sino que efectivamente, hay en la naturaleza humana una tendencia muy poderosa hacia la construcción de identidades tribales.

La buena noticia es que podemos escapar a ellas. Los jóvenes franceses de origen magrebí de las banlieues, con su estética entre rapera e islamista, seguramente no han optado por el radicalismo religioso por razones teológicas, sino porque han encontrado así la forma de justificar su odio y su victimismo contra una sociedad que ha cometido el error de prometerles el bienestar a cambio de ningún esfuerzo, de ningún mérito. Europa, a diferencia de Estados Unidos, ha lanzado el mensaje de que cualquiera que llegue aquí sólo tiene derechos. Y si a pesar de ello se siente insatisfecho con esta vida de dependencia de las ayudas estatales (cosa más que previsible), el inmigrante lo achacará (ayudado diligentemente por activistas subvencionados por ese mismo Estado) a un supuesto carácter excluyente y racista de los europeos, que por lo visto no dedicamos suficiente presupuesto público a que pueda seguir holgazaneando por nuestras calles.

No debería extrañarnos que los inmigrantes musulmanes no se integren, si les premiamos por no hacerlo, si les ofrecemos todo tipo de ayudas a las que los propios nativos no tenemos derecho. Cuando ser europeo u occidental, de nacimiento o de adopción, vuelva a ser un orgullo, una conquista, empezaremos a desactivar los delirios identitarios, basados en la religión o en cualquier otro aspecto cultural. Y de paso, si nos hacemos respetar en el exterior, la democracia volverá a gozar del prestigio que lleva a otros pueblos y otras culturas a querer importarla.

[16-02-11: Daniel Pipes: Islam y democracia. Totalmente de acuerdo.]

[20-02-11: Ignacio Cosidó: El islam democrático.]

6 comentarios:

JFM dijo...

1) El Islma no es clompatiblme con la democracia ya que para que esta exista hace falta que a) mas o menos se reconozca la igualdad entre los hombres. Es verdad que de Atenas o EEUU en lo sesenta no eran perfectos a este trespecto pero en el Islam la palbabra de un musulman vale mas que le de un infiel, el infile no tiene derecho a la legitima defensa y la pena por matar a un infiel es solo la mitad adelmas de que no se puede ejecutra a un infiel por matar a un infiel.
b) La democracia supone que el pueblo teien cierto poder de decision por tantio la religion no dev=be aportara soluciones predeterminadas. A pesra de ciertas imperfeciones el cristianismo reconocia la autonomia de lestado. tampoco pretendia regirlo todo. El Islam prtende regir incluso con que mano hay que limpiarse.

El Islam es por tanto incompatible con la democracia. No por una praxis coyuntural sino porque choca frintalmente con principos basicos.

2) Hay buenas razones por quze el liberalismo y la democracia moderna surja en pasises cristianos y no de otras religiones; Una de ellas lo de la Cesar lo que es del Cesar que reconoce la autoniomia delm estado y el hecho de que la salvacion cristiana debe provenir de una libre eleccion.


3) Lo que Turquia tiene de depcratica se construyó contra el Islam. Pocos han proferiod palabras tan duras contra el Islam como Mustafa Kemal. En su "Nutuk" deja beien claro que para élm Turquia cuanto menos musulmana ùmejor, que los jefes turcos que se convirtieron al Islam traicionaron ala "raza" turca y que Turquia debe dar la espalad al Islam y acaercarse a lo que el llama "las naciones civilizadas".

Anónimo dijo...

¿El Islam es compatible con la democracia?

Evidentemente, es compatible con la democracia islámica, pero incompatible con la liberal.

> Y todavía un siglo después, son de sobra conocidos los problemas que tuvo Spinoza en los muy liberales Países Bajos.

Esa afirmación es improcedente. No tuvo problemas con el gobierno de los Países bajos, sino con la sinagoga, como su amigo Uriel da Costa, que acabó suicidándose.

amdg

CLD dijo...

Y eso ocurría en los Países Bajos en el siglo XVII, es lo único que quería decir. Tampoco los crímenes de honor en los países islámicos son imputables al gobierno.

JFM dijo...

CLD

El MaCarthismo al que de siempre nos han presentado como la mayor persecucion en la historia de la humanidad fueron 2 (dos) condenas a muerte, una docena de penas de carcel, unos ciento cinceuinta despidos de empleados federales. Le podriamos ańadir la ola de despidos en Holywood pero recordando que habian intenatdo controlar el contenido de las peliculas por medio de un sindicato de afiliacion obligatoria y esto mediante amenazas (a Regan de tirarle acido a la cara) y uso de la violencia. Y una habil propaganda nos ha hecho olvidar que en el pais que los angelitos tomaban como modelo habia unos tres mil arrestos al dia.

Te digo esto porque siempre ha sido tactica de los compańeros de ruta apuntar a la paja en ojo nuestro, muchas veces de siglos pasados para que no veamos lma viga en el suyo. Y mucha gente de buena fé repite su mantra.

Volvieno al tema. El judaismo (y el cristianismo) no ha sidoo simpre democartaico pero la multitiud de profetas ha hecho que puediese evolucionar y hoy en dia por dar dos ejemplos ni parctica la poligamia, ni condena a muerte a las mujeres adulteras. En el Cristianismo no habra mas profetas pero Jesucristo no dice nada respecto a la organizacion social y se coloca firmemente fuera de estos temas "Mi reino no es de este mundo" por lo cual tanto en uno como en otro ha podido haber una prxis que en un moemento dado era incompataible con la democracia pero no una incopatibilidad intrinsica.

En el Islam la doctrina esta fijada de una vez por todas (de hecho ni siquiera Allah puede cambiar el Coran) y esta legisla hasta los mas minimos detalles de la vida por tanto la incolmpatibilidad no es de una praxis localizada den el tiempo sino del Islam en si.

Por cierto que los crimenes de honor no seran cometdios por las autoridades pero son estas las que niegan amparo a las futuras victimas, las que ponen en libertad a los criminales (*) y las que condenan a muerte tanto a los no-muslmanes acusados de blasfemia contra Mahoma (generalemente sin pruebas) como de musulamnes que quieren dejar el Islam.

(*) Un padre que decapito a su hija de s siete ańos acusandoloa de relaciones sexuales con su tio (al que por cierto bien se guardo de tocar un pelo de su cabeza) fue puesto en libertad porque "segun la Sharia es labor del padre de pedir venganza por los crimenes conta los hijos.

CLD dijo...

Una cosa es que el islam se preste más que otras religiones a una interpretación intolerante y agresiva. Esto parece bastante evidente. Pero me niego a aceptar que sea la única posible. Si analizamos los 5 pilares del islam (profesión de fe, oración, ayuno, limosna y peregrinación a La Meca), en sí mismos no son incompatibles con ningún modelo social, dejando de lado la cuestión muy menor del problema para la productividad que puede suponer la práctica de la oración 5 veces al día, o del ramadán.

Si no separamos islam e islamismo, la batalla está perdida, vencerán ellos. Al mismo tiempo, el laicismo es un error trágico, debemos reafirmar nuestra identidad cristiana, pero ello nos obliga en justicia a respetar las demás religiones, hasta donde no sean incompatibles con las libertades, la igualdad de sexos, etc.

Así que estoy de acuerdo con la Iglesia cuando pide clase de religión, incluyendo la islámica para quien la pida, claro. (Reconozco que hace muy poco no pensaba igual.)

JFM dijo...

@CLD

Si miras los cinco pilares del Islam notaras que cuatro de ellos son puramente externos y no teien nada que ver con la moral y hacer mejores al mundo o a los hombres. Dos, oracion y profesion de fé, con la afirmacion de la que Mahoma es le mas grande. Uno, pelegrinaje, con enriquecer a los paisanos de Mahoma. El Ramadan es tambien el mes mas propicio, para el jihad. El unico que remotamente tiene el objetivo de mejora el mundo es el del caridad (zakat) que si te la puedes permitir esta limitada al 3% limitacion que digamos reduce drasticamente no solo lmas cuantias sino su "valia espiritual" para cambiar el mundo.

De todas formas los cinco pilares on solo una pequenismai parte de la doctrina islamica y lo demas no es facultativo. Contrats esto con lo que decia un celebre rabino: "La esencia de la doctrina es no hacer a los demas lo que no quisieras que te hagan, todo lo demas no es mas que comentario a esta". En el Islam ni hay ninguna exignecia parecida ni son el Coran y la Sharia mero comentario a los cinco pilares.