Presidente del gobierno español (2004-20...). Llegó al poder gracias a la hábil utilización contra el gobierno de José María Aznar de los atentados terroristas de Madrid del 11 de marzo, tres días antes de las elecciones, y cuya autoría no fue aclarada. Su primer acto de gobierno fue ordenar la retirada unilateral de las tropas españolas de Iraq, en ostentoso desplante hacia la coalición de fuerzas lideradas por los Estados Unidos. Su política exterior se movió en la simpatía hacia regímenes dictatoriales y antiamericanos como Cuba y Venezuela, y promovió el establecimiento de la "Alianza de Civilizaciones", cuyo objetivo era encubrir el conflicto entre Occidente y el Islam, originado por el apoyo material que varios países islámicos prestaban al terrorismo yijadista, presentándolo como un problema de falta de "diálogo", lo que suponía repartir las culpas entre regímenes democráticos y dictaduras. En política de inmigración, favoreció la llegada masiva de inmigrantes, con los consiguientes problemas económicos y de seguridad que ello acarrearía poco después.
En el interior, Rodríguez Zapatero rompió de facto el pacto terrorista que él mismo firmó con el gobierno anterior, e inició negociaciones con la organización criminal ETA. Como parte de estas negociaciones, presionó sobre el poder judicial para que no se aplicara la Ley de Partidos, permitiendo que grupos afines a los terroristas se presentaran a las elecciones, y tratando de obtener el control de las organizaciones de víctimas, opuestas a toda cesión. Al mismo tiempo, apoyó la elaboración de un nuevo Estatuto catalán, que establecía un sistema de relaciones bilaterales entre Cataluña y España, declarando a la primera como una nación, entre otras disposiciones manifiestamente inconstitucionales. A finales de la primera legislatura (2004-2008), se escenificó la ruptura de las negociaciones con ETA, para que no perturbaran las elecciones generales, ni más tarde las autonómicas vascas.
Además de obtener con esta estrategia el apoyo de los nacionalismos catalán y vasco, y a la larga la absorción de parte de sus votantes, Rodríguez Zapatero trató de ampliar la influencia del gobierno sobre la sociedad atacando determinadas creencias morales, particularmente las cristianas, por un lado; e incrementando el gasto y el endeudamiento públicos por otro, esto último sobre todo a medida que afectó a España la crisis económica mundial. Ello se tradujo en la ley que ampliaba el matrimonio a personas del mismo sexo y, en la segunda legislatura, a implantar el aborto libre dentro de un plazo determinado.
A finales de la segunda legislatura, cuando los síntomas de la crisis eran ya evidentes, Rodríguez Zapatero los negó, acusando de antipatriota a la oposición, y llegó a afirmar que el objetivo del gobierno para los próximos años era lograr el pleno empleo. Ya en la segunda legislatura, cuando no se podía negar la crisis económica, disparándose el número de parados hasta los cinco millones, la utilizó para culpar de ella al libre mercado y justificar una ruinosa política de expansión del gasto público.
(...)
Rodríguez Zapatero dejó una España con una sociedad empobrecida y dependiente del gobierno, más parecida a un país de Hispanoamérica (asolada por el populismo) que a uno europeo. Para ello, ya desde los tiempos en que se encontraba en la oposición, fue esencial su utilización de la guerra de Iraq, en la que fue derrocado Sadam Hussein, para promover la agitación y la mentalidad antiamericana, con una función manifiestamente similar a la del discurso antiimperialista desplegado por un Hugo Chávez. Al mismo tiempo, nunca ocultó su idea de la continuidad de su régimen con el de la Segunda República de 1931-1936, en la cual la izquierda jamás había aceptado una verdadera coexistencia con la derecha, lo cual condujo a una guerra civil. El gobierno de Rodríguez Zapatero demostró una vez más que si el Estado de Derecho no impone estrictos límites a lo que puedan hacer los dirigentes políticos, bajo el pretexto de su legitimidad democrática, es perfectamente posible, por no decir inevitable, que acabe surgiendo un líder sin escrúpulos, capaz de provocar una grave regresión económica y política en su afán por reforzar su poder. (Enciclopedia Galáctica, 2ª edición, año 12.009)
domingo 30 de agosto de 2009
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17 comentarios:
Para ser rigurosos las conversaciones de Zapatero con ETA empezaron mucho antes, tal y como denunció José María Aznar. Puede que incluso antes de firmar el Pacto Antiterrorista.
Perrea perrea
Vayaa mierda de artículo, plagado de faqlsedades, menso mal que solo se lo cree el entorno mal llamado "liberal"...
Qué entrada mas sesgada. Pues no has tenido la indecencia de pasar de puntillas sobre la Eurocopa
Pues si seguís en el mismo plan los "liberales", ya puedes ir poniendo un 16 sobre los puntos suspensivos. Un 20 no, pero sólo porque Zetapé acabará cansándose...
"(...) los atentados terroristas de Madrid del 11 de marzo, tres días antes de las elecciones, y cuya autoría no fue aclarada.
Mientras no os libréis de toda esa basura que los losantos y los delpinos os han volcado en el cerebro, os seguiréis condenando a la irrelevancia y seguiréis representando un espantoso lastre para la derecha normal y para el verdadero liberalismo. Ah, y sobre todo seguiréis siendo un atentado contra la inteligencia.
Gedeón,
hay gente que piensa que si renunciáramos a saber la verdad del 11-M, si renunciáramos a la defensa del derecho a la vida, si renunciáramos a defender la intervención en Iraq y no sé cuántas renuncias más, seríamos por fin esa derecha moderna y bla bla bla. Pero a mí me la suda lo que digan los editoriales de "El País", aunque comprendo que a otros os preocupen mucho.
Derecha moderna?
JOJOJOJOJOJOJOJOJ
Lo mejor que le podía ocurrir a España es que esa nota biográfica, con el cretino presidente Rodríguez ya fallecido, se pudiese publicar mañana mismo.
Lástima de lameculos socialistas que por defender lo indefendible solo vean al rival como enemigo, cuando lo son ellos mismos.
Saludos.
YO NO LE VOTÉ: ^^
CLD:
La enfermedad es aún peor de lo que yo pensaba cuando recurres a tácticas dialécticas que son un calco de las tradicionalmente utilizadas por la izquierda. En este caso, la táctica (tan gastada y previsible) del hombre de paja. Yo no te he dicho nada sobre el derecho a la vida ni sobre la intervención en Irak; la conversación, te recuerdo, es sobre tu infundada afirmación de que la autoría de los atentados de Madrid ha quedado sin resolver. En mi comentario no me he referido a otra cosa, sino que me he referido a la demencial y estúpida campaña conspirativa sobre los atentados del 11 de marzo (eso que tú llamas, con cliché ya demasiado gastado, "saber la verdad"), y cualquier intento por desviar la atención de ese hecho son sólo ganas de escurrir el bulto y marear al personal. Lo que no pareceis entender todos los abducidos por el team Losantos - Delpino es que vuestras posiciones justas se ven ya para siempre e irremediablemente contaminadas por vuestro estúpido seguidismo de las tonterías conspiracionales sobre el 11M. Lo que no parecéis entender es que habéis hecho totalmente justificable y merecido que individuos tan impresentables como el Arrikitown ese venga aquí a reirse de vosotros en vuestra cara, porque sois risibles. Lo que no queréis entender por mucho que se os diga es que vuestra cerril adhesión a esa monstruosa imbecilidad del "queremos saber" os ha convertido en algo incluso bastante peor que lo que criticáis. Y mientras, ajenos a los argumentos, demostraciones y pruebas más que abrumadores que demuestran que las teorías de la conspiración no son más que idioteces salidas de la mente de un par de listos que se han enriquecido a vuestra costa, seguís repitiendo las estúpidas consignas como si sirvieran para algo. Y lo peor de todo es que con ello nos arrastráis a todos aquellos que pretendemos defender el liberalismo sin tapujos, sin inventos, sin liderazgos mesiánicos y sin mentiras.
Ahora puedes seguir diciendo no sé qué sobre los editoriales del País, sobre el derecho a la vida o sobre la Guerra de Cuba, pero espero que te quede la independencia de juicio suficiente como para darte cuenta que si tienes que recurrir a esas justificaciones tan débiles es porque no tienes otra cosa mejor.
gedeon, los hiperbólicos epítetos ("monstruosa imbecilidad", etc) que dedicas a quienes no cerramos los ojos ante los indicios de irregularidades policiales y judiciales en la investigación del 11-M, me hacen preguntarme por qué algunos os lo tomáis tan a la tremenda. ¿No bastaría con decir yo creo en la versión oficial del atentado islamista? ¿De dónde este odio? ¿Qué os pasa?
Nueva cortina de humo, querido amigo, también en la línea de las tácticas habituales de la izquierda, que tan interiorizadas tenéis los liberales de cartón piedra. Ahora resulta que llamar "monstruosa imbecilidad" a una monstruosa imbecilidad* es un síntoma de odio, etc., sin olvidar la conspícua "petitio principii" de autodenominarte, grupalmente, "quienes no cerramos los ojos ante los indicios de irregularidades policiales y judiciales en la investigación del 11-M", cuando lo que aquí se debate es, precisamente, si hay esos indicios cuya existencia está sólo, me temo, en tu imaginación, tributaria en todo de la imaginación de tus mayores (losantos-delpinos-abadillos-pedrojotas). Y mientras tanto, el PSOE y sus epígonos siguen descojonándose ante tantas facilidades.
Segunda oportunidad de centrarte en la cuestión, segunda excursión por las ramas. Como dicen los chavales ahora, yo que tú me lo haría mirar.
*Que es una monstruosa imbecilidad está, a estas alturas, sobradísimamente demostrado, y no creo que requiera de nuevas y fatigosas demostraciones, porque sería como (volver a) predicar en el desierto. Pero si quieres, se demuestra otra vez y pax christi.
a Gedeón,
bueno, pues como yo tampoco tengo ganas de repetir lo que he dicho en otros sitios (donde creo que me he "centrado" suficientemente en el "tema"), aquí lo dejo. No te canses.
Una retirada a tiempo es una victoria, CLD. En cuanto a mí, ni me canso ni me cansaré de combatir la teoría de la conspiración sobre el 11M. Que la izquierda sea cerril, embustera, miserable y paranoica está dentro de los cálculos, porque esa es su naturaleza; pero que quienes se proclaman liberales incurran en idénticos defectos que los que criticamos en la izquierda es mucho más peligroso y desalentador, y con tanto más ahínco habrá que combatirlo porque si no, ¿qué esperanza nos queda a la gente normal?
gedeón, de retirada, nada, simplemente no me vas a marcar tú los contenidos. Mucho decir que carezco de argumentos, y tú no has aportado ninguno, sólo insultos. No necesito el apoyo de esta derecha que antepone el "viva la guardia civil" (o la policía nacional, me da lo mismo) a todo lo demás.
Qué decepción, CLD. Y yo que creía que habías optado, por una vez, por la inteligencia. Pero no: vuelta a las ramas, a las más altas y frágiles del árbol, además.
Mira por dónde, ya no soy un maricomplejín o criptoprogre que sigue con devoción los editoriales de El País. Ahora, voilà, soy un fachorro de esos de "¡viva la guardia cheví¡" y claro, ¿quién necesita mi apoyo, teniendo como espinazo ético e ideológico la palabra eterna e increada de Federico es mi pastor, nada me falta? Curioso caso de argumento mutante o acomodaticio: ¿soy un progre reprimido o un ex-combatiente con bigote y rodales en las axilas? Eso interesa a quien, a falta razones mejores, tiene que vivir del ad hominem para construir su posición, como es tu caso...
Por otra parte, ya echaba yo de menos el victimismo ese de los argumentos y los insultos. Para los losantianos de pro, cualquier discrepancia es interpretada como insulto, y cualquier insulto proferido por el mesías de Teruel y sus prosélitos es, en cambio, un argumento que corta como una espada. Menos mal que cualquier lector con algo de sentido crítico puede leer mis comentarios anteriores y verificar que, insultos, ninguno.
Tú sigue balanceándote por la parte más cimbreante del árbol y sigue trabajando en beneficio del PSOE y de la Izquierda con tu contumaz defensa de la mamarrachada esa de la conspiración del 11M, con la despreocupada fe del carbonero. Pero vamos, yo que tú empezaría a mosquearme y a pedirle cuentas a tus líderes espirituales, porque va para cinco años que nos tienen prometido el paraíso del GAL II, el descubrimiento de la verdaz y el definitivo descorrerse del velo y nada, macho, aquí seguimos, sin rastro aún de la tierra prometida y pateando un ilimitado desierto. Lejano, eso sí, pero desierto al fin y al cabo.
"Insultos, ninguno". Entonces, los siguientes términos deben ser conceptos lógico-formales, supongo:
"basura", "atentado contra la inteligencia", "enfermedad", "demencial y estúpida campaña", "estúpido seguidismo", "monstruosa imbecilidad", "idioteces", "estúpidas consignas"...
Si me avengo a dialogar con quien esgrime este tipo de "argumentos" es por tratar de averiguar por qué tanto odio o desprecio a unas opiniones. Dame más pistas, hombre. ¿No serás Enrique de Diego de incógnito? Porque tú mucho hablar de seguidismo, pero tu discurso, mucha originalidad no es que tenga. A no ser, insisto, que seas el mismo Enrique de Diego, de quien he leído un par de muy buenos libros, pero desgraciadamente le pierden los celos patológicos hacia Losantos. Porque otra explicación se me escapa.
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