"La presencia de capillas en las universidades públicas constituye, a mi juicio, una sacralización del espacio docente laico, un atentado contra la autonomía universitaria, una muestra del control que sigue ejerciendo la Iglesia católica en el terreno de la ciencia y de la docencia, y una censura religiosa del pensamiento crítico y libre."
Estas sandeces, aunque parezca mentira, las escribe un teólogo. Bien es verdad que se trata de Juan José Tamayo, personaje que se distingue por sus diatribas contra Ratzinger y contra el anterior papa, y sus simpatías por el movimiento antiglobalización y la teología de la liberación. Pero centrémonos en su último escrito.
"Sacralización del espacio docente laico". Según sostiene Tamayo, España todavía no ha llevado a cabo la transición religiosa a un Estado laico. Esto es difícilmente cuestionable, salvo por la palabra "todavía", que implícitamente va más allá del hecho, sugiriendo una prescripción: Que esa transición debería hacerse. Es su respetable opinión, pero, como él mismo reconoce, la Constitución no la avala. El modelo español de relaciones entre Iglesia católica y Estado es un caso particular, que a unos podrá gustar más y a otros menos, pudiendo reformarse mediante los correspondientes procedimientos legales y democráticos. Dar por sentado que se trata de una anomalía, elevando una opinión personal a categoría de hecho, revela una escasa pulcritud intelectual.
"Atentado contra la autonomía universitaria". Esto es un ejemplo antológico de inversión de la realidad. Como el mismo Tamayo nos recuerda, la universidad Carlos III, en un ejercicio claro de autonomía, no admite capillas en sus recintos. Y lo que propone es que las otras universidades no puedan ejercer la suya para permitirlas. Por si no ha quedado meridianamente claro: ¡el "atentado contra la autonomía universitaria" es real, y lo quieren perpetrar los laicistas!
"Control que sigue ejerciendo la Iglesia católica en el terreno de la ciencia y de la docencia." Esto ya es de risa. ¿De verdad alguien cree que hoy en día la Iglesia controla la ciencia y la enseñanza? Se nos dirá que hay colegios y universidades religiosos, que existen think tanks y grupos de presión religiosos... Claro, como los hay laicistas y ateos. ¿O es que los católicos van a ser los únicos que no van a poder ejercer la docencia, la investigación o la mera libertad de expresión? ¿Quién es aquí el que quiere controlarlo absolutamente todo, sin que nada escape a su intervención, si no es el laicismo radical?
"Censura religiosa del pensamiento crítico y libre". Claro, pasa un estudiante atemorizado delante de la capilla, y automáticamente ya no se atreve a pensar con libertad, pobrecito. ¿Se pueden decir más gilipolleces en un solo párrafo?
El artículo empezaba saludando con entusiasmo la elección de José Carrillo como rector de la Complutense, el cual, en relación con el asunto de las capillas en las universidades, ha asegurado que el problema de fondo es de libertad religiosa. Y efectivamente, tiene toda la razón, aunque en el sentido exactamente opuesto al que pretende, que prohibiendo las capillas habrá más libertad y no menos. (Como diría Orwell: "La guerra es la paz, la libertad es la esclavitud", etc.)
Sin embargo, Tamayo disiente en esto del nuevo rector, pues según él en realidad no se trata tanto de la libertad como de la igualdad religiosa. Es decir, si lo he entendido bien, para que no haya agravios comparativos, en la universidad no se debe poder celebrar ningún culto religioso, sea católico, judío, islámico, evangélico o mormón. Desde luego, es una manera de ver la igualdad muy propia de la izquierda. Todos iguales en la miseria y en la esclavitud, excepto los que mandan (en este caso, ateos y agnósticos) que como ya dijo el escritor citado, "son más iguales que otros".
sábado, 25 de junio de 2011
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9 comentarios:
El que no haya culto de ninguna religion en las universidades publicas es una manera de ver la igualdad en practicamente la totalidad de paises occidentales, a excepcion de estos pocos en los que todavía perdura una iglesia incoherente, hipócrita, inquisitorial y retrógrada.
Y aparte de calificativos que se pretenden insultantes (porque ya se sabe que sólo ofende el que puede y no el que quiere y tú estás muy lejos de poder), ¿algún argumento detrás de eso? Luego resulta que los laicistas son lo que adoran la razón y tal, pero qué raro lo poco que la usan.
Eso es mentira (lo que dice el anónimo de aquí arriba). Hay capillas y capellanes, por ejemplo, en las universidades alemanas (en las alemanas, por haber, hay hasta Facultades de Teología: Ratzinger enseñó en una de ellas). Y en las italianas. Y en Cambridge y Oxford.
La prohibición del culto como una exigencia de la "igualdad" es típico ... de la concepción totalitaria de la igualdad. "Todos iguales" significa "que todos piensen como yo".
Si en la universidad hay profesores y estudiantes creyentes y ateos, ¿qué daño hace que los creyentes dispongan de un pequeño espacio para sus oraciones? ¿No se dedica espacio (mucho mayor) también a instalaciones deportivas, aunque muchos estudiantes no practiquen otro deporte que el botellón?
Respecto a Tamayo: el odio a la Iglesia de los ateos progres sólo es superado ... por los cristianos progres.
La alergia que siente la izquierda hacia la libertad religiosa es comprensible hasta cierto punto. Entre 1931 y 1939 quemaron cuantas iglesias y conventos pudieron en España, asesinaron a cuantos obispos, sacerdotes y religiosos tuvieron a su alcance, y violaron a numerosas monjas (hecho del que, por cierto, se mofaba Almudena Grandes en un repugnante artículo publicado hace no mucho en El País).
A la izquierda española, la presencia de los católicos en España le debe provocar la misma sensación que le provocará a los nostálgicos del nazismo que vuelva a haber judíos en Alemania. Están rabiosos, enfermos de odio y dispuestos a liquidar las libertades ajenas que hagan falta para conseguir su paraíso socialista (es decir, totalitario).
--- Me gustaría saber de qué confesión o secta es este individuo teólogo.
¿Desde cuándo la sacralización de un nano-espacio como una capilla es la sacralización de toda una universidad?
No sé cómo es el rector Carrillo. Puede que sea un santo; pero su padre, un genocida probado. ¿A quién defiende el Tamayo ese a Carrillo o al rector de la Uni?
Bueno puies recordemos para empezar que la universidad fue una crecaion de la iglesia, para seguir que lo que diicve anonimo solo es verdad en los paises de laicidad crispada (mas cercacana al ateismo de estadio que a la nutralidad religiosa) y para seguir que taùbien podraimos custionar la presencia de locales politicos en las univerasidades (en general eso represnta dinero publico) y mas cuando es muy frecuante que sean de organizaciones as procimas a los Kmeres Rojos que a partidos democraticos.
POSTULADO DE LA MISERIA
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La postura del rector Carrillo es una muestra izquierdista y reaccionaria de la laicidad negativa, que obedece al principio de "igualdad en la miseria". Este principio más bien debería ser llamado "postulado", porque no es ni una verdad, ni es evidente, ni es demostrable. Es una exigencia totalitaria de quienes se creen la crème de la crème de la sociedad.
¡Ah! A esta izquierda autodenominada progre nunca y bajo ningún concepto se les puede aplicar este postulado de la miseria. La misera es solo para la plebe y la masa; ellos son la "intelligentsia" que goza de todos los privilegios -- a ellos no se les puede "eutanasiar" por ej. -- incluida una buena cartera llena de billetes y cuentas en paraísos fiscales.
Fijate, jfm el unico comentario minimamente razonado con el que por supuesto estoy de acuerdo, ni locales políticos ni religiosos en las universidades públicas al igual que en la inmensa mayoría de las universidades europeas y americanas.
Y por supuesto habra quienes quieran tener sus simbolos religiosos, politicos o lo que sea, alla ellos, pero no según nuestro actual estado de derecho, ese que negais.
Y no es en los de laicidad crispada, sino en aquellos donde se vive la religion con mucha mas naturalidad y esto es porque no han sufrido la iglesia que nosotros si.
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