Como estoy hasta los huevos de tanta campaña antisemita, por mi parte desde hoy dejo de comprar libros en Abacus, muy a mi pesar, porque era un cliente asiduo.
jueves, 17 de junio de 2010
Dejo de comprar libros en Abacus
La cadena de librerías Abacus ha decidido dejar de vender un juego de mesa israelí, llamado Rummikub, cediendo a las presiones de grupos propalestinos. Bueno, Abacus dice que es por iniciativa propia, lo cual todavía me parece peor. Por lo visto, piensan sustituir ese producto por una imitación fabricada en China, ese modelo de democracia.
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4 comentarios:
Mira, ya somos dos, aunque en mi caso serán puzzles y juguetes.
Digo lo mismo que tú. Me niego a comprar nada en librerías antisemitas.
Así lo haré yo también, difinitivamente. La verdad es que compro pocos libros a la tal Abacus. Algo siempre me decía de su tufillo sectario. Espero que cunda el ejemplo.
Un saludo Carlos... también para todo Israel.
Pablo el herrero
Me ha dado un poco la risa, Carlos, al leer el comentario del contubernio y tu respuesta. Parece ser que tu anónimo admonitor llevaba algo de razón hace dos años, aunque tú se la discutías. El antiprogre debe ser, ante todo, sabueso de buen olfato. La miopía se le perdona. Trata, como yo, de ir siempre con las narices limpias y de fiarte de ellas más que de los ojos. Sé que eso no es fácil en Cataluña, colorida y luminosa tierra. Allí toda progrez tiene cómodo asiento y se disfraza de lo que quiere. Yo, a la otra orilla de Hispania, no conocía ese comercio y ya su mero nombre me mosquea. Vengo a conocerlo ahora. No me extraña nada, pero nada en absoluto. ¿Alguien recuerda qué es un ábaco? Pues eso. Ni sus clientes ni ellos. Contra la progrez, instrucción. No hay nazismo que resista cien gramos de cultura.
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