Los materialistas y los locos no saben dudar. (G. K. Chesterton)

sábado, 21 de noviembre de 2009

Emoticracia

Los piratas somalíes han recibido un mensaje claro: Secuestrar un barco con tripulantes españoles es un buen negocio, pues por dos veces han cobrado cuantiosos rescates y han escapado impunes. Quien paga el rescate exigido por unos secuestradores, está incentivando nuevos secuestros en el futuro. Al plegarnos a las demandas de unos delincuentes cambiamos una satisfacción inmediata (la liberación sin lucha de los rehenes) por una amenaza futura que impresiona más débilmente nuestra imaginación. El sentimiento se sobrepone al razonamiento.

Cuando José María Aznar se negó a plegarse ante las exigencias de los terroristas que secuestraron a Miguel Ángel Blanco, demostró no ser un hombre progresista ni de izquierdas, es decir, que le importaba un comino no ser simpático. Pero sobre todo demostró a los criminales que tenían en frente un gobierno que no iba a ceder ante ningún tipo de chantaje, por brutal que fuese. Redujo sus esperanzas de alcanzar sus objetivos, e incrementó su desprestigio entre los tibios. Podía haber escogido el camino más fácil, anunciar en televisión la liberación de Miguel Ángel Blanco, a cambio de concesiones ocultas, que hubieran fortalecido peligrosamente a ETA, y hacerse fotos con el joven concejal, rodeado de sus familiares agradecidos. Optó, en cambio, por lo que le dictaba la razón, por lo más difícil y doloroso: No ceder ante los criminales, para evitar males mucho mayores en el futuro.

Por el contrario, Rodríguez Zapatero practica sistemáticamente una política de sentimientos. Su prioridad no es actuar conforme a aquello que la razón (con todas sus limitaciones) revela como lo más conveniente, sino pensando ante todo en la imagen que sus actos puedan dar de sí mismo. Una imagen que debe ser de simpatía, de buenos sentimientos, contrapuesta a la de los conservadores, unos seres insensibles, timoratos o egoístas, según se tercie.

El PSOE y su entorno mediático hace ya tiempo que sustituyeron las ideas por las emociones, la ideología por el marketing. Se han especializado, con gran éxito, en cultivar la sensiblería colectiva, en lugar de apelar a la racionalidad individual. Como dice Juan Carlos Girauta en La eclosión liberal:

“Hoy sabemos que los mejores datos macroeconómicos del mundo no pueden sobreponerse a un día de agitación en las calles con acusaciones al ‘buen gestor’ de asesinar niños en Oriente Medio y de haber provocado con ello una masacre en Madrid. También se puede haber dirigido la lucha antiterrorista con eficacia y hasta con heroísmo. Pero una palabra vacía y conmovedora como ‘paz’, y una línea en el suelo distinguiendo entre ‘nosotros’ y ‘ellos’ –los que queremos la paz y los que quieren la guerra– bastan para que los logros obtenidos se olviden.”

Rodríguez Zapatero sabe cómo hacer que muchos se sientan buenos con él, y por tanto, que detesten a quienes osan cuestionar su intrínseca bondad (es decir, la de ellos), o por lo menos sus consecuencias objetivas. Quien confunde su particular sentimiento de bondad con el bien, es incapaz de considerar ninguna crítica. Por definición, todo lo que haga será enternecedor, salvo para aquel que esté animado por una maldad congénita. Con gente así, es imposible discutir, porque no esgrimen argumentos, sino emociones de una bochornosa simpleza, fáciles de contagiar y por tanto suscitar adhesiones mitineras y primarias, sin que retrocedan para ello ante las más groseras bajezas retóricas y los efectismos más lacrimógenos.

10 comentarios:

Persio dijo...

La lágrima como último residuo de una democracia decrépita.

Me gusta el término emoticracia. En lugar de votar depositando la papeleta en la urna, deberíamos hacerlo vía internet con emoticones.

Anónimo dijo...

A ver cuando os caeis del guindo, que ya no se sabe si lo haceis por pura inocencia o por miseria de espíritu.

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-26-02-2005/abc/Nacional/eleuterio-fernandez-huidobro-el-cesid-me-encargo-negociar-con-eta_20846120202.html

CLD dijo...

anónimo, gracias por ilustrarnos, no sé qué haríamos sin ti. Pero una cosa es hablar con unos delincuentes para ver si están dispuestos a abandonar las armas y entregarse, y otra muy distinta hablar de paz y elevarlos a categoría de interlocutores legítimos. La diferencia entre las conversaciones del gobierno Aznar con ETA y las de Zapatero no sólo es obviamente cuantitativa (a nadie se le ocurriría poner un link para probar las segundas, porque sería absolutamente innecesario) sino sobretodo cualitativa.

Anónimo dijo...

Por supuesto no hace falta poner un link porque no se niegan cobardemente.
Que si buscas un poco mas, veras como el intermediario al no poder contactar con eta antes del asesinato de M.A. Blanco pidio nuevas instrucciones y le dijeron que palante, que no cambiaba nada.
Que era necesario hablar con los miembros del "Movimiento de liberacion vasco", pero de los que estaban en libertad, no de aquellos mas de 100 que el señor Aznar acerco al país vasco.

CLD dijo...

Sí, y salió Batasuna diciendo que era una burla, porque se trataba de enfermos terminales. Pero a parte del error de hablar un día del MLNV (de lo que los sociatas habéis sacado petróleo), Aznar no le dio oxígeno mediático a ETA como hizo ZP. Y eso es crucial, porque el terrorismo vive del impacto mediático.

Anónimo dijo...

Buah, lo que no te perdono es que me llames sociata desde luego :)

Y aparte del oxigeno mediatico que si le dio zp, lo cierto es que hoy en día estan realmente derrotados en todos los ámbitos, al punto que no es de extrañar que reconozcan la derrota en esta legislatura.

irichc dijo...

Suscribo el artículo, pero respecto a M.A. Blanco dices:

"Optó, en cambio, por lo que le dictaba la razón, por lo más difícil y doloroso: No ceder ante los criminales, para evitar males mucho mayores en el futuro."

¿No cabía la tercera opción de fingir ceder al chantaje, lograr a continuación el rescate y dejar, al fin, en agua de borrajas la reforma de la política penitenciaria?

CLD dijo...

irichc,

no creo que fuera tan fácil. Hay que contar con que los de ETA son malvados, pero no gilipollas.

Martha Colmenares dijo...

Anoche por cierto, estuve viendo la entrevista en el programa "59 seg" a Leire Pajin, y resulta asombroso su facilidad para mentir.
De todos modos, quedó muy evidente con la participación de Luis Herreros, que los piratas "salieron ganando".
Abrazos

irichc dijo...

La política da para esto y más. Y si los representantes del pueblo se muestran tan hábiles a la hora de corromperse, yo creo que esta ocasión era merecedora en mayor medida del esfuerzo. Con Maquiavelo: Pero es menester saber encubrir ese proceder artificioso y ser hábil en disimular y en fingir. Los hombres son tan simples, y se sujetan a la necesidad en tanto grado, que el que engaña con arte halla siempre gente que se deje engañar.