Leemos hoy en El Mundo la reacción de Laporta a un artículo escrito por el presidente de Extremadura (barcelonista, al igual que su antecesor) en el que educadamente le reprochaba al catalán que utilizara al club como plataforma de sus ideas políticas independentistas. Por lo visto, Laporta lo llamó por teléfono para cubrirlo de insultos y hasta amenazarlo ("te vas a enterar"), en una muestra escalofriante de prepotencia y mal carácter.
Poco consuelo es que esta temporada sea la última de Laporta en el Barça, temiéndonos que vamos a tener que seguir soportando el estilo matonesco del personaje en el escenario político autonómico. Con los Puigcercós y los Laporta, la política catalana va adquiriendo un cierto tufo inconfundible a camisas pardas, que todavía asquean más que las camisas blancas del 3 por ciento.

3 comentarios:
¿Qué fuerzas desfilan en la foto?
¿Con qué famosas compañías italianas de los años 30?
Yo también soy culé y detesto profundamente a Laporta, su arrogancia y sobre todo el uso que está haciendo del Barça para su proyección política personal.
Aborrezco a este tipo. En el mejor momento deportivo de la historia del club nos ha tocado el peor presidente posible.
Saludos
Tu si que ets un camisa parda d'aquests.
Tu i les teves imposicions imperialistes!
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