viernes 26 de junio de 2009

Fe y falacias

Pese a no ser creyente, pocas cosas me producen más hastío que la ligereza con la cual muchos ateos argumentan su postura y, lo que es peor, extraen de ella conclusiones en los ámbitos de la ética y la política. Un ejemplo de ello es un texto de Massimo Pigliucci, “Faith and Reason”, publicado en su blog Rationally Speaking. (Traducción aquí.)

Pigliucci se define como biólogo y filósofo. Su probidad en el primer campo no la conozco, pero como filósofo es un perfecto chapuzas. Cuando uno critica el concepto de fe contraponiéndolo al de razón, lo mínimo que se le puede pedir es que utilice correctamente esa facultad que tanto defiende, es decir, que sus argumentos no sean burdas falacias o simplificaciones.

Pigliucci niega que la fe sea una virtud. Pienso lo mismo, si entendemos virtud en un sentido moral. De hecho, la propia doctrina católica considera la fe como una “gracia” de Dios, es decir, algo de cuyo mérito no debería ufanarse su poseedor. Pero no contento con eso, el autor asegura que la fe es “algo irracional y potencialmente dañino para la salud”. Su argumento, resumidamente, es el siguiente: Creer algo contra toda evidencia, o sin evidencia suficiente, nos puede conducir a tomar decisiones erróneas. Luego la fe religiosa es nociva.

En este razonamiento subyacen dos equívocos. Primero, el autor pretende despistarnos diciendo que habla de la fe en sentido genérico, no sólo de la “variedad religiosa”. Pero luego descarga toda su artillería sobre dicha variante. Esto es sencillamente hacer trampa, porque la fe en Dios, o en Jesucristo, no implica necesariamente la fe en los amuletos, los horóscopos o cualquier grosera superstición que se nos ocurra. De hecho, a veces son quienes no creen en Dios quienes más fácilmente están dispuestos a creer en cualquier cosa, y no al revés.

Segundo, el autor juega a la confusión entre lo que carece de evidencias, y lo falso o improbable. Pero no es lo mismo. A menudo tomamos decisiones correctas basándonos en una información insuficiente o incluso inexistente. De hecho, como especialista en el tema de la evolución, Pigliucci sabe perfectamente que nuestro cerebro no es en absoluto una tabla rasa que construye su conocimiento del mundo físico basándose exclusivamente en la experiencia, sino que funciona gracias a multitud de supuestos y subrutinas surgidas por selección natural, que nos permiten sobrevivir con una información muy deficiente. Es más, es posible incluso que muchos de estos supuestos consistan en tesis incorrectas sobre el mundo físico, pero que sirven como aproximaciones en la mayoría de las circunstancias. Dicho claramente, incluso aunque una creencia fuera falsa, no necesariamente es perjudicial. ¿Cuántas personas han superado una grave enfermedad gracias, en parte, a tener una gran fe en Dios? Pregúntenle a muchos médicos, independientemente de sus creencias personales, y les responderán si la fe religiosa, como el carácter optimista, es un inconveniente o una ventaja terapéutica.

Pero la falacia más inepta es la que remata el artículo. Dice Pigliucci que “el hecho de que ni un solo problema –ya sea científico, filosófico o socio-político– haya sido resuelto alguna vez o tan siquiera modestamente mejorado por la fe”, demuestra que ésta no puede ir más allá de la razón. La pregunta es si la fe realmente pretende “resolver” o “mejorar” nada. Comparar dos cosas de finalidades distintas tomando como referencia la finalidad de una de ellas, es sencillamente cómico. Es como si yo dijera que un coche es mejor inversión que una casa, y retara a cualquiera a que me pusiera como ejemplo alguna casa que se haya desplazado por sí sola un milímetro de su posición, mientras que el coche permite recorrer miles de kilómetros.

La fe no es un método de conocimiento, y por tanto no se le puede reprochar que no sirva para aumentar nuestro saber. Y si algunos creyentes afirman lo contrario, se equivocan, pero no extrapolemos el error de una parte al todo. Pigliucci, acostumbrado a debatir con los creacionistas, tiende a pensar que todas las personas religiosas son como ciertos fanáticos integristas del Medio Oeste norteamericano. Pero su formación científica le debería impedir precisamente caer en tales simplificaciones.

En su estilo de brocha gorda, Pigliucci concluye aludiendo al terrorismo islámico y a las cruzadas (noten, aquí sí, la exquisita equidistancia) como ejemplos de los desastres provocados por la fe religiosa. Hay que reconocer que, al menos hasta el siglo XVIII, los pretextos religiosos para toda clase de fechorías han dominado la escena, aunque bien es verdad que tampoco había mucho donde elegir. Pero desde la revolución francesa para acá, los motivos antirreligiosos han recuperado el tiempo perdido de manera pavorosa. Como podrán imaginarse a estas alturas, Pigliucci ni siquiera menciona este hecho, no se plantea la posibilidad de un balance ponderado sobre la aportación histórica de la religión cristiana a nuestra civilización, y las consecuencias que han tenido los intentos de erradicarla, independientemente de la cuestión de si contiene un núcleo de verdad o no.

En una cosa estoy de acuerdo con Pigliucci. Si algo caracteriza a nuestra sociedad, no es un exceso de racionalidad, sino su escasez. Y su artículo es un buen ejemplo de lo último.

10 comentarios:

vengadorbacana dijo...

... pues hay un blogero de RL que insiste en desautorizar a los creyentes de cualquier debate científico. Nos llama despectivamente "creacionistas" (sí, igual que a los que sostienen que el universo sólo tiene 6000 años de historia, todos en el mismo saco) y afirma haber podido concluir del darwinismo que Dios no existe).

En fin ...

Pepe dijo...

Cualquier biólogo darwinista que se precie, se ve en la obligación de disertar sobre cuestiones teológicas y sociológicas, si no lo haces no eres nadie. Lo de Ayala es hasta cierto punto explicable por haber sido fraile en su juventud, pero son legión los que nos enseñan al resto de los mortales por qué no existe Dios y son tan perversas las ideas religiosas. Probablemente se dedican a esto porque en biología evolutiva ya tienen poco que decir, el avance del conocimiento hace cada vez más absurdas y difíciles de defender las fantasías darwinistas.
Pigliucci organizó una reunión de biólogos evolutivos hace un año con el lema "Hacia una síntesis evolutiva ampliada", dado el estancamiento teórico y el silencio clamoroso del darwinismo sobre tantos y tantos datos que se acumulan sin respuesta. Los resultados fueron decepcionantes, pero a mi pareció divertido el reportaje de Nature sobre esta reunión.
Saludos.

octopusmagnificens dijo...

¿Que cuántas personas han superado una grave enfermedad gracias a tener una gran fe en Dios? Centenares o millares. En Fátima y en Lourdes son incontables los casos de amputados a los que les han crecido las piernas y han saltado de sus sillas de ruedas para correr a la velocidad de Usain Bolt. Alabemos al Señor.

Urbek dijo...

"a veces son quienes no creen en Dios quienes más fácilmente están dispuestos a creer en cualquier cosa, y no al revés."

No, en realidad lo que ocurre es que eso que tu llamas tan metafísicamente "creer en Dios" es en realidad "comulgar con una doctrina religiosa, normalmente impuesta desde la niñez por medios de adoctrinamiento y endoculturación basados en el criterio de autoridad, y que censura y persigue la heterodoxia". Muchos de los que desde esa plataforma cultural consiguen escapar de ella suelen hacerlo por motivos emocionales, psicológicos, sociales, políticos o morales, y acaban sustituyendo el contenido de sus categorías con otras creencias igual de irracionales pero alternativas en tanto se presentan como capaces de dar respuesta a las tribulaciones provocadas por el fracaso de los esquemas tradicionales en el mundo posmoderno. Son personas literalmente atropelladas por una realidad que no entienden, y cuya angustia existencial no puede ser resuelta por las fórmulas paleolíticas de los magufos monoteístas.

No confundas a los ateos serios con esas pobres gentes desarraigadas.

Urbek dijo...

"la aportación histórica de la religión cristiana a nuestra civilización"

Pero vamos a ver. Tú mismo reconoces que la fe no aporta conocimiento alguno. Entonces tendrás que concluir que la religión cristiana no ha podido aportar propiamente nada, salvo impostoramente, en tanto los intelectuales cristianos razonaron moral, política y filosóficamente con los fenómenos e ideas que iban encontrando por el mundo profano y sin salirse jamás de él.

Alejandro De Llano dijo...

Muy bueno este post.

Pascual González dijo...

"La fe no es un método de conocimiento, y por tanto no se le puede reprochar que no sirva para aumentar nuestro saber."

Estamos de acuerdo en que la fe no aporta nada a nuestro conocimiento de la realidad. Esto no sería un problema si no fuera porque la fe se refiere precisamente a la actitud creyente. Y hablar de creencias completamente desconectadas del conocimiento... eso sí es un problema.

Saludos.

Anónimo dijo...

"comulgar con una doctrina religiosa, normalmente impuesta desde la niñez por medios de adoctrinamiento y endoculturación basados en el criterio de autoridad, y que censura y persigue la heterodoxia" "Consiguen escapar"
Cuando leo estas afirmaciones pienso en tontos irracionales.

Sólo gente cortita puede dejarse imponer algo contra su voluntad. El que haya mucha gente de esta clase no es mi problema. Como diría un excelente profesor de filosofía que tuve " a mí sólo me interesa la élite" los demás, como si se la pica literalmente un pollo.

Y dicho esto, Yo, niña de 7 años en los 60 no me creía nada de lo que me decían curas o nadie, TODO lo cuestionaba y sigo cuestionando,las doctrinas religionas y el ateísmo, pues pruebas, lo que se dice pruebas, NO EXISTEN en ningún sentido y como yo no tengo el DON de la fe, pues fluctúo, siendo consciente de que mis percepciones en uno u otro sentido pueden ser erróneas.

Si UNA NIÑA DE 7 AÑOS no se dejaba imponer nada de NADIE en los 60, el lelo que se deje es eso, un lelo sin más interés. Y en ambos sentidos, el religioso y el ateo ( A no ser que tenga el DON de la fe, claro)

Fernando A. Ramírez Martínez dijo...

Muy malo este post.

Curro dijo...

Muy bueno este post.