Los materialistas y los locos no saben dudar. (G. K. Chesterton)

miércoles 19 de mayo de 2010

UPyD se suma al coro de ecologistas antiliberales (valga la redundancia)

A estas alturas, ya no sorprende a nadie que un catedrático escriba sandeces como las siguientes:

"...resulta ya ineludible escapar de la maldita ecuación que liga el bienestar con el crecimiento económico ilimitado: en un mundo finito no es posible el crecimiento infinito. En la hora actual no se trata de crecer más sino de repartir mejor. De idear un plan nuevo de convivencia -más justo o menos feroz- entre los habitantes de una Tierra que no está hecha para acoger una industrialización como la que han vivido los países tempranamente industrializados..." [Negritas mías.]

Lo que sí es digno de nota es quién escribe esto, contra quién lo dirige y, sobre todo, a quién pretende engañar. El autor es el eurodiputado de UPyD, Francisco Sosa Wagner, en un artículo titulado "El alcohólico y su botella", que se puede leer en la edición impresa de El Mundo de hoyayer, así como en la web de UPyD. Sosa Wagner parte de un libro recién publicado en Alemania por Meinhard Miegel, profesor cercano a la CDU, para establecer una confusa amalgama de la que llama "religión del crecimiento" con las políticas de endeudamiento keynesiano, lo que le permite halagar al lector conservador, y potencial votante de UPyD, como si su alegato fuera contra la "progresía oficial".

Lo más gracioso es cuando habla de la "actitud reaccionaria" de "quienes blasonan de izquierdismo". Me pregunto si puede haber algo más reaccionario que oponerse al crecimiento económico, lujo que sólo pueden permitirse, evidentemente, las personas acomodadas de Occidente. Dígaseles a los mileuristas (no digamos ya a los africanos) que ya está bien la broma, que se acabó eso de querer prosperar materialmente a toda costa... ¿Pues qué se han creído? A ver si ahora cualquier camarero pretenderá que sus hijos estudien en Stanford, y cualquier nigeriano querrá tener lavavajillas...

Por supuesto, la tontería del "mundo finito" se basa en el olvido de una de las primeras lecciones de cualquier manual de economía mínimamente serio: Que los recursos no permanecen constantes en el tiempo, sino que están en función de la innovación tecnológica. Y la idea de que lo importante no es crear riqueza, sino repartirla, ha sido refutada de manera tan contundente por la Historia (además de por la teoría), que el hecho de que personas inteligentes y cultas sigan empeñadas en defenderla provoca un sentimiento mezcla de melancolía y desesperación. ¿Pero no se ha demostrado hasta la saciedad que todos los intentos políticos (es decir, coactivos) de redistribución, al asfixiar la productividad, no sólo no reducen la pobreza, sino que la incrementan? Pues el catedrático Sosa faltó ese día a clase, por lo visto.

El liberalismo siempre ha sufrido ataques procedentes tanto de la izquierda como de la derecha realmente existentes. Este blog lleva tres años posicionándose en la derecha liberal, pero aquí me refiero a la clase política que padecemos, no al debate intelectual. Y hoy, tanto los hunos como los otros emplean el argumentario ecologista con total descaro. Zapatero con sus cretineces ("la Tierra pertenece al viento") y su empeño en regalarle el dinero de los contribuyentes a las compañías de "energía verde"; Juan Costa, del PP, con su "revolución imparable", una recopilación de sobados tópicos a la mayor gloria de Gaia; y ahora se suma a la fiesta UPyD. Por cierto, y dicho sea desde el respeto y la admiración: Federico, ¿cuándo te caerá la venda de los ojos con este partido?

20 comentarios:

Ciudadano Periodista dijo...

Lo que pasa con UPyD es que da una de cal y otra de arena; como mucho, es social-liberal -tipo Solbes.
Llamas a Federico, ¿es que aún crees en él?
Por cierto, saludos al CDL.

Germánico dijo...

Para hacerse una idea del tipo que es Sosa Wagner basta con leer alguno de sus manuales de derecho administrativo local. Es de los que creen implícitamente en esa descentralización que nos descompone por el lado del gasto y el nazi-onanismo.

Ruben A.M. dijo...

CLD, lo que se me hace cada día más difícil entender es cómo habiendo tanta gente realmente lúcida en este país (tu blog y muchos otros de corte liberal son ejemplos de ello: humanos, serios, transparentes con mucho rigor y sentido común que trato de seguir), cómo, pregunto, no existe una opción política (no queda remedio, son las reglas del juego), o algo así, que constituya una verdadera alternativa, una opción y, si no una salida, al menos un freno a tanta mediocridad, insensatez y ausencia de perspectivas válidas de futuro. Tengo claro que para hacer política desde la seriedad y la honradez hay que tener vocación. Y tengo además la impresión de que alguien que ame la libertad difícilmente tenga mucho interés en hacer política... Pero, no quiero perder la esperanza.

Se me ocurre, ¿no se puede “contratar” a alguien para ello? ... Debería existir algo así como “bufetes” de políticos, profesionales “del escaño” que por dinero (¿y por qué mejor?) representaran los intereses de ciudadanos en el congreso, el senado, en los ministerios y hasta en la presidencia...
Lo pensé como broma, pero, ahora que lo leo...

Anónimo dijo...

¿Podria explicarme que es eos de "Que los recursos no permanecen constantes en el tiempo, sino que están en función de la innovación tecnológica"?

De los recursos "renovables" (madera, agua, etc.), no se puede extraer más deprisa que la capacidad de regeneracióin de esos recursos.
Y los recursos "no renovables", como los combustibles fósiles, cuando se agotan no hay más.
Así pues, claro que no permanecen constantes en el tiempo, porque se van acabando, y los que se reponen lo hacen a un ritmo mayor que la tasa de reposición.
La innovación tecnológica aumenta el consumo de recursos y por tanto agrava el problema. ¿Como puede esta innovación tecnológica hacer aumentar de pronto la cantidad de recursos? ¿Hay más coches funcionando en el mundo y consumiendo petróleo, y de pronto hay más petroleo que antes?
¿De verdad piensan ustedes eso?

R.A.

CLD dijo...

R.A., es muy fácil. Hay más coches, sí, pero los costes de fabricarlos son mucho menores, es decir, se utilizan menos metales, energía, etc, para hacer cada unidad. En cuanto al petróleo, cada vez se accede a yacimientos que antes no eran rentables o no se conocían (con lo cual, las reservas efectivamente disponibles aumentan). En cualquier caso, a medida que se vaya agotando surgirán recursos alternativos, ya está ocurriendo, de hecho.

Y si llegamos (salvo que volvamos al paleolítico, como quieren los decrecionistas) a una situación en la que escaseen el hierro o el cobre, puede estar seguro de que para entonces saldrá a cuenta ir a extraerlo a Marte, o donde sea. ¿Ciencia-ficción? No más que plantear en tiempos del emperador Augusto que 2000 años después se transmitirían imágenes y sonido instantáneamente, de un extremo a otro del mundo; o que miles de aviones atravesarían los océanos cada día, o que llegaríamos a pisar la Luna.

Alejandro dijo...

Claro, claro, el sistema basado en crecer sin repartir ha funcionado muy bien hasta ahora.

Con el 80% de los recursos en manos de menos del 20% de la población mundial.

Con el tercer mundo mirándonos como niños en el escaparate de una pastelería.

Con los movimientos radicales y terroristas cada vez más implantados en los paises pobres ¿por qué será?

Con movimientos populistas de izquierdas creciendo en toda sudamérica. ¿por qué será?

Hasta ahora vamos de puta madre, sigamos así. Creciendo de manera incontrolada y sin repartir ese crecimiento.

Y se atreven a menospreciar al señor Wagner desde su sobrebia intelectualoide...

Alejandro dijo...

Ah, por cierto, lo PRIMERO que aparece en cualquier manual de Economía (de hecho en la misma definición de economía) es que los recursos son limitados y escasos.

CLD dijo...

Alejandro, por supuesto que los recursos son limitados EN UN MOMENTO DADO. Lo que yo afirmo es que son variables EN EL TIEMPO.

En cuanto a lo otro que dices, son tópicos y falacias que he expuesto muchas veces en este blog. Los países más pobres (África) no conocen apenas terrorismo, en cambio éste se ha dado en Europa, y actualmente el terrorismo islamista está financiado por los ingentes beneficios del petróleo. En cuanto al populismo en Sudamérica, es parte del problema, no la solución.

Alejandro dijo...

De acuerdo con que pueden ser variables en el tiempo. Pero el hecho de que sean SIEMPRE crecientes es tan sólo una hipótesis optimista. Mientras que el hecho de que la demanda crece y crece es un hecho incontestable e innegable y más desde el despertar de paises como China o India.

Y la Tierra, aunque lo querais definir como discursillo hippy es más que un pedrusco del que extraer minerales. Hay bosques (que producen oxígeno) que se están esquilmando a ojos vista, númerosas especies (por ejemplo de pescado) que se están extinguiendo...

Puede ser que subsistamos pero, al ritmo que vamos lo haremos bajo bóvedas de acero y comiendo levadura comno en las novelas de Asimov.

Cualquiera con un mínimo cococimiento de lo que es la ecología (que no el ecologismo) lo sabe.

Alejandro dijo...

En cuanto a lo de los tópicos y falacias, puedes ignorar los problemas todo lo que quieras pero están ahí.

El terrorismo se dirige contra los paises del primer mundo que es a los que perciben como culpables de la situación. El terrorismo islamista está financiado con grandes fortunas pero los que se inmolan no son precisamente los millonarios. No es suficiente con dinero para montar una organización terrorista. hace falta gente que se sacrifique por la causa. Y a los suicidas no se les compra con dinero.

El populismo en sudamérica por supuesto que es parte del problema, es lo que os estoy diciendo. Surge precisamente a causa de las desigualdades. El pueblo se harta y busca quien le solucione el problema, y no siempre buscan en el mejor sitio (véanse los alemanes sojuzgados tras la primera guerra mundial).

Lo que no se puede pretender es que haya un reparto tan escandalosamente desigual del dinero y que no pase nada. Hay y habrá reacciones, y cada vez más fuertes y contundentes. Es lógico. No es bueno ni deseable (al menos para nosotros) pero es lo que tiene que pasar. TODOS los esclavos se han acabado rebelando.

Pretender que un sistema que tiene a una mayoría de la población muriéndose de hambre mientras que el resto nadamos en la abundancia tiene algún futuro a medio plazo, es, perdonadme, una memez.

CLD dijo...

Alejandro, no tiene nada que ver la pobreza con la esclavitud. Pero ya que mencionas el tema, jamás una rebelión de esclavos ha tenido éxito. La esclavitud se terminó en el Imperio romano por un proceso gradual, no por una rebelión de esclavos (recordemos cómo acabó Espartaco) y en los Estados Unidos, por una guerra civil... entre los blancos. Con ello sólo quiero decir que tus proclamas adolecen de un sentimentalismo completamente acientífico.

La realidad es que en los últimos 10.000 años, la pobreza ha sido lo normal. Sólo en los últimos 200 años (un periodo que representa el 2 % de la existencia de la civilización) se ha producido un incremento espectacular de la riqueza en una parte del mundo. Es lógico que esto genere tensiones, pero todo indica que el proceso de globalización es imparable, y que el resto del mundo seguirá ese camino sin necesidad de melodramáticas revoluciones violentas -y el proceso será tanto más rápido como menos "ruido" político haya.

Alejandro dijo...

Yo sólo he dicho que TODOS los esclavos se acaban rebelando, no que tengan éxito. Ningún pueblo ni colectivo está sometido a otro eternamente. al final la cosa salta por un lado o por otro.

Los dos ejemplos que me has puesto son desafortunados, uno acabó con una guerra civil, otro con la destrucción del Imperio Romano. Las situaciones basadas en el abuso de un colectivo privilegiado sobre otros no son sostenibles, acaban estallando.

El ejemplo "histórico" que me pones no tiene ninguna validez. Antes habúia pobreza porque la tecnología no podía suministrar más. No había contra quién rebelarse porque todos estaban igual. En todo caso cuando el pueblo ha percibido que los medios existentes permitían a algunos vivir muy por encima de los demás, claro que ha habido revoluciones.

Además, nunca las diferencias han sido tan grandes como hoy en día. Hoy hay medios para que TODO el mundo viva dignamente. Y lo más importante, hay medios de información para que los pobres se enteren en muy corto plazo de que se puede vivir de otra forma.

Alejandro dijo...

Por otra parte, una gran parte de nuestra riqueza se basa en que otros son pobres: materia prima tirada de precio, mano de obra barata.

Hay muchos intereses centrados en que esa "globalización" de la que hablas no se produzca.

Pero bueno, sigue ignorando los hechos evidentes.

Ruben A.M. dijo...

En referencia a lo que plantea Alejandro, me permito hacer algunas apreciaciones.
“Ningún pueblo ni colectivo está sometido a otro eternamente. al final la cosa salta por un lado o por otro”
Hasta donde sé “la cosa salta” escasas veces desde el pueblo. Ni siquiera la revolución francesa “saltó” desde el pueblo, fue más bien desde la burguesía acomodada e intelectual, como siempre. Y como siempre, por supuesto, las masas estaban ahí para seguir al que de modo más bonito les cuente las cosas. “Picos de Oro” históricos: Hitler, Mussolini, Lennin, Stalin, Fidel Castro... gente toda de formación intelectual, “estudiados” y procedentes de cualquier sitio menos del “pueblo” esclavo, explotado e ignorante.
El “campo socialista”, el fracasado mundo comunista, tampoco “saltó” desde el pueblo, ni cuando llegó ni cuando se acabó, fue también desde las ventanas de los acomodados “rebeldes” que habitualmente tiene cada familia perteneciente al establishment...
Ninguna “rebelión” acaba bien, ninguna “revolución” al estilo que cita Alejandro acaba más que en miseria, muerte e imposición por parte de los vencedores. Por eso no es de extrañar que los ejemplos que cita CLD le parezcan “desafortunados”... No conozco ejemplos de revoluciones “no desafortunados”.

Ruben A.M. dijo...

“Antes había pobreza porque la tecnología no podía suministrar más” ... La pobreza es el estado natural del hombre. Cuando se ha salido de ella ha sido a fuerza de trabajo, de ideas y de aprovechamiento de esas ideas. Los reprochables momentos en que unos hombres han esclavizado o explotado a otros no han sido consecuencia del afán de riqueza, sino de la costumbre de hacer uso y abuso del poder, algo muy arraigado en el bicho natural que somos: ganamos, vencemos y somos los dueños de todo, incluyendo el hombre. Pero, la esclavitud se acabó, al menos en este “primer mundo rico” del que tan acomplejados están algunos. Aunque pretendamos usar el término “esclavitud” sin mucho rigor (ni pudor) Poco a poco han ido y seguirán desapareciendo esas desigualdades de derecho ante la ley que hace y rectifica el hombre.
“Nunca las diferencias han sido tan grandes como hoy en día”... Eso no es exacto: hasta los indios más atados a la tradición en Latinoamérica o los miembros de las más conservadoras tribus africanas calzan Adidas, beben coca-cola, lucen jeans, se comunican con móviles, viajan en tren o autobús (la diferencia con mi vecino es bien poca)... Claro que hay pobreza en muchas partes del mundo, pero la mayoría de las personas del “primer mundo” hace 300 años eran muchísimo más pobres que esos indios y africanos que te cito, que he visto. Y que cada día, cada año, van a mejor. Decir otra cosa o creerlo es desentenderse de la realidad.
“Vivir dignamente” es vivir del esfuerzo propio, no parásito del esfuerzo de otro.
Y ¿de dónde sale que “una gran parte de nuestra riqueza se basa en que otros son pobres”? ¿qué es “mano de obra barata”? ¿600 Millones de chinos que han salido de la pobreza material gracias al comercio con occidente? ¿o de hindúes? ¿se sabe el “valor” de 1 euro en China?
La riqueza no es una fruta que crece silvestre en los bosques, ni crece porque aumente la pobreza.
Pero, sobre todo: ¿a qué nos referimos cuando hablamos de “nuestra riqueza”?
Ojalá se acaben las diferencias, eso debe ser el objetivo hacia donde deben encaminar sus esfuerzos quienes tienen vocación para ello, como parece tenerla Alejandro. Pero, que sea incentivando el amor al trabajo y al bienestar que este procura, no quitándosela al que ha conseguido un mundo mejor para sus hijos con esfuerzo y doblando el lomo.
Disculpas por lo extenso.

Alejandro dijo...

"Ninguna “rebelión” acaba bien, ninguna “revolución” al estilo que cita Alejandro acaba más que en miseria, muerte e imposición por parte de los vencedores. Por eso no es de extrañar que los ejemplos que cita CLD le parezcan “desafortunados”... No conozco ejemplos de revoluciones “no desafortunados”."

EXACTO, pues si eso es exactamente lo que digo. Que el estado de cosas actual puede potenciar las revoluciones Y ESO NO ES BUENO.

No soy en absoluto un revolucionario. YO NO QUIERO ESO. Pero es lo que me temo que acabará pasando si seguimos así.

En cuanto a las diferencias, me estás citando pintorescos ejemplos. Pero sabes perfectamente que mientras tú le das a una palanquita y tienes agua potable (caliente o fría) ilimitada, hay gente (mucha) que se está muriendo literamente de hambre. MIentras tú tienes un cochazo, hay gente que se muere de enfermededades que se podrían curar con un euro.

¿Tu no te rebelarías a la mínima oportunidad que tuvieras?

CLD dijo...

Alejandro: Sigues empecinado en el error. Los que de verdad están en la miseria, no se rebelan, y cuando lo hacen fracasan estrepitosamente, como es natural. ¿Que la pobreza genera tensiones y conflictos? Pues claro, pero LO PEOR NO ES ESO, SINO LA POBREZA EN SÍ. Tú hablas objetivamente como lo que eres, un ciudadano relativamente privilegiado de Occidente, asustado porque los pobres un día nos rompan el escaparate, y entonces estás dispuesto a políticas paternalistas que está demostrado sólo sirven para comprar votos, pero no para resolver los problemas. Yo en cambio, estoy por resolver los problemas, pero soy consciente de que eso sólo se puede lograr a medio y largo plazo (según los países) y gracias al mercado, no en contra. Es decir, estamos exactamente en posiciones opuestas, tú te presentas como el alma bella preocupada por los pobres y a los demás como seres insensibles, pero en realidad, son las ideas que yo defiendo (salvo que esté equivocado, claro) las que más beneficiarían a los pobres.

Alejandro dijo...

Tus ideas son simplemente seguir como estamos sin cambiar nada y esperar que el mismo sistema que ahora mismo condena a la pobreza más extrema a una inmensa parte de la población mundial, acabe de alguna manera rectificándose.

Todas las evidencias y la evolución del sistema apuntan hacia todo lo contrario, pero...

Contra la Fe no puedo luchar, lo siento.

CLD dijo...

Alejandro, hay muchas cosas que cambiar, eliminar los aranceles que castigan al mundo subdesarrollado, disminuir el tamaño de los Estados, etc. ¿Tú qué propones? ¿Más Estado, más intervención? Pues te adelanto lo que ocurrirá: menos crecimiento, más pobreza, más dictaduras...

Curro dijo...

Xavier Sala i Martín ha dedicado diversos artículos a refutar el célebre mito de "inmensa porción de humanidad en la miseria más extrema", "los ricos cada vez más ricos, los pobres cada vez más pobres", etc. Lo cierto es que la pobreza ha retrocedido espectacularmente en los últimos 25 años (coincidiendo, significativamente, con la "globalización neoliberal salvaje"). No tengo ganas de copiar los datos; lo he hecho ya demasiadas veces en foros diversos. Alejandro, lee el artículo de Sala i Martín “World Distribution of Income: Falling Poverty and … Convergence, Period”, Quarterly Journal of Economics, vol. 121 (nº2), Mayo 2006, pp. 391-397.

Respecto a los célebres "recursos no reponibles": creo que se han encontrado unas pinturas rupestres de 15000 años de antigüedad que expresan mediante símbolos la convicción de la humanidad se encamina hacia la catástrofe, debido al agotamiento de los yacimientos de sílex ... La boutade es de Norberg; resulta muy didáctica.