Los materialistas y los locos no saben dudar. (G. K. Chesterton)

jueves, 29 de noviembre de 2007

Guerrilla cultural

Una ONG muy conocida ha anunciado que en lugar de la tradicional recogida navideña de juguetes para los niños más necesitados, este año, al menos en Tarragona, se dedicará a sensibilizar a los pequeños a fin de que rechacen juguetes bélicos y sexistas. Es decir, se sustituye la caridad (eso tan carca) por el adoctrinamiento (que debe ser el colmo de la modernidad).

Con ello se conseguiría iniciar a los niños desde la más tierna edad en la doblez y la hipocresía, animándolos a fingir, delante de los mayores, que no quieren jugar con pistolas, espadas o aviones de combate, al mismo tiempo que se crearían sentimientos de culpabilidad en las niñas que experimenten el inconfesable deseo de jugar con muñecas.

Si lo que pretenden los educadores es cambiar las mentes, salvo que apliquen drásticos métodos pavlovianos, al estilo de La naranja mecánica de Burgess/Kubrick, no lo lograrán. Pero en cambio, la indiferencia e incluso la ingenua aprobación que acostumbran a suscitar iniciativas de este tipo, les permite siempre dar un paso más en su labor sorda y constante de arrinconar cualquier manifestación de crítica al papanatismo políticamente correcto.

Una sociedad que pretende ignorar la existencia del componente agresivo de la naturaleza humana (en lugar de canalizarlo) o reducir el instinto maternal a mero rol cultural, acabará estrellándose tarde o temprano con la realidad.

Las “anacrónicas guerras culturales” emprendidas por Zapatero (según la expresión de The Economist) no serían posibles sin el trabajo previo de esa guerrilla cultural cotidiana e infatigable, llevada a cabo por una nutrida mayoría de educadores y comunicadores, cuya fuerza reside efectivamente en que no suele encontrar contestación, por su propia naturaleza engañosamente inofensiva. Es cediendo día a día ante las memeces y ocurrencias del seudoprogresismo como una sociedad termina por tener el gobierno que se merece.

5 comentarios:

Hartos de ZPorky dijo...

Muy buena.

Stewie Griffin dijo...

Cruz Roja Juventud?? que ong ni que leches esos son la verguenza de sus siglas ( de cuando no eran un chiringuito estatal y se financiaban privadamente), son una autentica maquina de atraer subvenciones. Solo en mi municipio el año pasado CRJ (no hablo ya de sus mayores) saco el doble de subvencion que el resto de asociaciones juveniles juntas y luego tenian gente en las listas del psoe que gobierna aqui. Vamos si Organización no gubernamental, tanto como lo puede ser PRISA o demás empresas, organizaciones y chiringuitos de los amigos.

Recojimos kilos de comida y ni ellos ni caritas (otra tapadera) nos lo quisieron recojer porque ya habian terminado el periodo de reparto (es decir el periodo por el que les daban subvenciones por hacer el paripe). Al final se lo dimos a una ong de una iglesia no catolica que trabajaba con inmigrantes, y .... sorpresa , sorpresa NO RECIBIA AYUDAS PÚBLICAS!

Como bien dices la caridad es una cosa de carcas, de "fascistas", el progresista servil ya paga impuestos de forma solidariamente obligada, ayudar a los demás? que lo haga otro que tiene más! yo ya pago mis impuestos libremente obligados!! que se ocupe ZP!!

Asco de hipocritas...

Agora! Anarquia! Acción

http://agorista.wordpress.com/

Jorge Castrillejo dijo...

Pero no es nuevo, ya lo hicieron el año pasado, creo.

Cesc dijo...

Tengo muy claro que los regalos que recibirán mis hijos/as serán:

-En caso de niño: pistolas, gijoes o todo juguete bélico que se precie.

-En caso de niña: barbies y demás muñecas.

Y no será porque yo los obligue, será porqué ellos lo escojerán puesto que es lo normal y yo como buen padre respetaré su libertad de elección.

Progres: Acción/Reacción. Suma y sigue.

irichc dijo...

Ignorar en lugar de canalizar. Está muy bien dicho, y creo que éste es el meollo de lo posmoderno, donde el hombre es una indeterminación desbordada.