Los materialistas y los locos no saben dudar. (G. K. Chesterton)

sábado, 22 de octubre de 2011

El comunicado conjunto Gobierno-ETA

Partamos de una consideración previa: Una organización terrorista no puede comunicar su disolución, porque si lo hace, es que todavía existe, y si ya está disuelta nadie puede hablar, en rigor, en su nombre. Mientras conserve una mínima capacidad criminal, ETA no se va a rendir sin condiciones. Bien mirado, y dejando de lado las consideraciones morales (que son precisamente las que por definición no tienen en cuenta los terroristas), sería del género tonto. ¿Por qué no utilizar la fuerza, o la amenaza de la fuerza, si con ello aún puedes obtener algo a cambio, y la moral es para ti un cuento de viejas? Por el contrario, suponiendo que ETA estuviera derrotada, con prácticamente todos sus miembros detenidos, encarcelados o muertos, un comunicado de abandono de la "actividad armada" sería en realidad un chiste, un acto superfluo.

Ningún comunicado de ETA puede tomarse en sí mismo como una buena noticia, porque lo único que realmente demuestra es que ETA sigue siendo una amenaza, cosa que por lo demás ya sabíamos. No es demasiado alivio que quien nos perdona la vida siga conservando las pistolas que le permiten cambiar de opinión en cualquier momento. Y máxime cuando la experiencia demuestra que ETA ya ha "abandonado" la lucha armada muchas veces antes, como el fumador que asegura que no tiene dificultad alguna en dejar el tabaco porque lo ha hecho ya en una docena de ocasiones.

La razón por la cual muchos han reaccionado alborozados ante el comunicado de ETA no es por el empleo de la palabra "definitivo", después de que en el pasado la organización criminal utilizara otros adjetivos, como "indefinido" o "permanente". En todos los casos, se sobreentiende la cláusula "hasta que deje de serlo." Es más, el comunicado no solo no muestra el menor arrepentimiento por el uso de la violencia (todo lo contrario, rinde homenaje a quienes la han utilizado), sino que abre la puerta a retomarla en caso de que los gobiernos español y francés no se avengan a solucionar el "conflicto" de acuerdo con las directrices etarras. Más que una declaración de paz, el breve comunicado de ETA es una clara amenaza dirigida, sobre todo, al gobierno que surgirá de las elecciones del 20-N.

En realidad, el comunicado no tendría el menor interés, sería uno más de tantos que demostraron ser un engaño, si no fuera por las declaraciones de Zapatero (pronunciadas una hora después de la escenificación de los encapuchados), seguido de las de Rubalcaba y de los titulares de las ediciones digital e impresa de El País y otros medios de la izquierda. Es cuando el gobierno y sus terminales mediáticas adoptan, con perfecta coordinación, una solemne perspectiva histórica, que el anuncio de ETA se convierte (o eso pretenden que creamos) en un anuncio de su final. "Durante muchos años... hemos sufrido y combatido el terror" (ZP); "[el anuncio] pone fin a décadas de acciones terroristas" (Rubalcaba); "la banda terrorista ETA pone fin a 43 años de terror" (El País) .

He dicho coordinación, y no me refiero solo a la del gobierno con sus medios afines, sino a la de todos ellos con la propia ETA. Solo las palabras del presidente del gobierno, del candidato socialista y de su periódico de campaña podían conferir al papelucho de los terroristas ya no credibilidad, sino una significación que por su mero contenido no se le puede atribuir. En ningún lugar dice que el "cese de la actividad armada" sea sin condiciones, en ninguna línea hay algún giro, alguna expresión que lo diferencie de otros comunicados anteriores. Incluso es más discreto que aquel de 1998 donde los encapuchados afirmaban que aquella "generación" no volvería a tomar las armas. A los cuatro meses se comprobó que las generaciones de las ratas se suceden con mucha mayor rapidez que las de los hombres.

Tenemos, pues un comunicado conjunto Gobierno-El País-ETA. Alguno añadirá también a la oposición. Desde luego, no envidio el papelón de Mariano Rajoy, pero creo que ha actuado con bastante inteligencia para eludir la entente izquierda-ETA. El líder del PP no puede regalarle al PSOE la campaña ideal, tiene que morderse la lengua y no expresar lo que pensamos muchos, empezando por la gran mayoría de sus votantes: que todo esto es una farsa repugnante, producto de la negociación política con ETA. Si ahora manifestara Rajoy algo así, la maquinaria socialista exultaría de felicidad. Estaría hasta el 20-N acusando a Rajoy de sabotear la "paz", de ser un miserable que se niega a reconocer el gran éxito del genial Rubalcaba. Emponzoñaría el ambiente hasta el delirio, con la entusiasta colaboración de los nacionalistas catalanes y vascos, a fin de evitar una mayoría absoluta del PP. Hace bien, pues, Rajoy, esquivando una trampa tan burda.

Lo importante aquí, lo que no hemos de perder de vista, son los objetivos de la izquierda y de los terroristas. Uno inmediato es insuflar unos cuantos votos a un PSOE en sus horas más bajas. Se nos venderá la "paz" como el gran logro de Zapatero y Rubalcaba. Otro es que el brazo político de los terroristas obtenga la mayor representación posible en el parlamento. Y el más vil de todos ellos es condicionar la política del partido que previsiblemente saldrá elegido en los comicios de noviembre.

Si ETA vuelve a cometer atentados bajo un gobierno del PP, no les quepa la menor duda de que oiremos a los miserables de siempre culpar de ello no a los que pegan tiros, ponen bombas o extorsionan, sino a "la derecha". Volverán los eternos tontos útiles, junto a los cínicos más redomados, a clamar por el "diálogo", y el jefe de Estado que nos ha tocado soportar volverá a pedir "la unidad de los demócratas", es decir, que la derecha le dé la razón a la izquierda y anuncie el cese definitivo de su actividad.

11 comentarios:

Pablo dijo...

"el PP esquiva la trampa".

Bueno, también cabe la posibilidad de que el PP participe en la trampa. ¿O acaso la cúpula del PP no está al tanto del proceso abierto entre ETA y Gobierno?

En un país como España, cuando se prevé un cambio de gobierno, el gobierno saliente entra en contacto con el nuevo posible partido que gobernará. Es más, en comisiones parlamentarias a puerta cerrada, los temas de lucha antiterrorista son debatidos entre los dos principales partidos. Cada vez que hay una novedad importante respecto a ETA, Moncloa llama a Génova, eso lo sabemos todos.

Creo que la idea de que el PP ha sido sagaz y astuto al compartir el discurso oficial es una idea equivocada. Creo que el PP al "esquivar la trampa" demuestra que es capaz de cualquier cosa con tal de ganarse al electorado.

Será el PP mejor que el PSOE, pero a mi, entre el barro, me cuesta diferenciarlos.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Por el bien de nuestro país espero que Rajoy sea lo que tú dices, inteligente y no un tipo inmoral.

ussitano dijo...

Muchas veces he estado de acuerdo contigo en defender algunas actuaciones del PP.

Pero el discurso de Mariano Rajoy es una ruptura sin precedentes con los principios que se supone mueven a un partido liberal-conservador y una incomprensible marcha atrás tras meses hablando del Faisán y de ilegalizar a Bildu cuando lleguen al poder. Sobretodo la frase: "sin concesiones políticas" clama al cielo.

Podría haberse limitado a hacer una llamada a la prudencia (en un tono más suave que el que tu has empleado en este post) admitiendo que se ha dado un paso importante pero no definitivo.

Curro dijo...

No, yo creo que el fin de los crímenes puede ir en serio. Quiero decir el fin de los asesinatos; otra cosa es que persista la violencia política "de baja intensidad" (kale borroka, intimidación de los no nacionalistas, etc.), que parece consustancial al mundo abertzale.

La ETA renuncia a matar por dos razones: 1) porque ya apenas puede (reiterados éxitos policiales; asfixia económica); 2) porque ha llegado a la conclusión de que puede alcanzar sus objetivos (la independencia del País Vasco) por medios pacíficos.

Han optado por la vía política. Obtuvieron el "dividendo electoral de la paz" en las municipales de mayo, y mucho me temo que en noviembre van a obtener uno aun mayor (se habla de hasta 8 diputados para Bildu, o como se llame ahora: sorpasso respecto al PNV).

La triste realidad es que, tras tres décadas de lavado de cerebro nacionalista, es posible que algo así como la mitad de la población vasca desee realmente la independencia. Creen realmente que son los galos de Astérix: se lo han enseñado desde pequeños en las escuelas del PNV. Y han comprendido que la violencia entorpecía, en vez de ayudar. Ahora seguramente sueñan con un escenario a la lituana: victoria de Bildu en las autonómicas de 2013, y proclamación unilateral de la independencia. Deberíamos ir pensando qué haremos cuando eso ocurra.

Anónimo dijo...

La consideración previa es absurda. Puede comunicar su disolución y hasta en el comunicado especificar fecha y hora para tal disolución.

Lo que está claro en el comunicado es que hay condiciones para "así superar el conflicto armado", consistentes en que negociemos, es decir, que nos rindamos a sus pretensiones. Y en el último párrafo dejan claro que aún no se dan esas condiciones.

Todos esos traidorcillos y chivatos como Rubalcaba echan lagrimita de cocodrilo a ver si nos engañan.

Lamentablemente está muy claro que mañana la ETA puede emitir un comunicado diciendo que ha "decidido" volver a matar porque no se ha "superado la confrontación armada" como ellos habían "decidido".

CLD dijo...

a anónimo: No creo que sea absurda la consideración previa. ETA, mientras conserve una mínima estructura, no gana nada con disolverse. O la disuelve la policía o ella nunca lo hará.

a Curro: No veo porque ahora sí y antes no. Desde que tengo uso de razón oigo decir que ETA está acabada, que está en las últimas. Pues precisamente porque en el País Vasco tiene una trama tan tupida de apoyos, tiene una cantera prácticamente inagotable, pienso que no es nada fácil acabar con ella. Mientras no se vean obligados a destruir sus arsenales, yo no me creo nada. Otra cosa es que, lógicamente, haya períodos (por ejemplo, ahora) en que no les convenga atentar. Pero pueden proseguir con la exorsión y otras formas de violencia menos "mediáticas".

CLD dijo...

Quería decir "no veo por qué ahora sí..."

Curro dijo...

Hombre, habría sido más convincente que entregaran las armas, claro (por lo visto, les quedan muy pocas). ¿Por qué ahora sí y antes no? Porque nunca habían hablado de "cese DEFINITIVO" de la "lucha armada". Tiendo a creer lo que dice la ETA: les he creído cada vez que, con sus famosas "actas", dejaban con el culo al aire a los sucesivos gobiernos negociadores, a Arzallus con lo del "árbol y las nueces" (no me cabe duda de que realmente lo dijo), etc.

Y, sobre todo, porque, poniéndome en su lugar, me parece la táctica más inteligente. Han visto que por la vía violenta llevan estancados 40 años; han visto que la policía les ha tomado la medida, y en los últimos años desmantelaba a las sucesivas cúpulas pocas semanas después de ser aúpadas al poder de la banda. Y han visto también que el abandono de la violencia casi dobla automáticamente sus votos. O sea, que puede haber ya masa crítica en el País Vasco para una aventura independentista. Creo que lo van a intentar. Por eso digo que tendríamos que ir pensando cómo responderemos. ¿Lo permitimos? Atención, porque en 2013 podemos tener un escenario tipo Yugoslavia 1991 (proclamación unilateral de la independencia de Eslovenia y Croacia).

Yo a veces he pensado que un referéndum de autodeterminación podría solucionar el problema vasco-catalán (porque en el último momento se asustarían, y no eligirían la independencia). Lo malo es que, en el caso del País Vasco, hay una pequeña posibilidad de que saliera que sí. ¿Y entonces qué?

Por cierto, en el resto de España también tenemos derecho a reflexionar sobre si nos convendría "soltar lastre" de una vez por todas respecto al podrido tema vasco (hay mucha gente harta de estar toda la vida con lo mismo), y comenzar de nuevo (refundando España sin autonomías).

CLD dijo...

Por una vez, voy a discrepar rotundamente contigo, Curro. El debate que planteas es apasionante, si se puede uno referir con este término a un tema tan dramático. Pero pensándolo mejor, lo escribiré en otro post.

Pablo dijo...

Curro, para que se organizara un referendum independentista habría que reformar el Código Penal (el delito de rebelión creo recordar) y para eso hace falta una mayoría de dos tercios del parlamento y un coste político tan, tan, tan alto, que sería estratosférico.

Aunque ganara el "No", este país quedaría echo trizas y las consecuencias serían imprevisibles.

Un saludo.

Ainiapse dijo...

El Código Penal es una ley orgánica que se reforma obteniendo la mayoría absoluta, y no dos tercios del Congreso.

Delito de rebelión aparte, es evidente que los potenciales interesados saben bien que una declaración unilateral de independencia implicaría una transgresión de unas cuantas otras normas, la primera y más importante, la Constitución. "¿Y qué?", imagino que pensarán.

Curro tiene razón: hay que anticiparse e ir pensando en la mejor forma de gestionar un escenario, no sé si probable, pero desde luego posible.