En escasos días se han sucedido las declaraciones de dos dirigentes socialistas, motivadas por el tema del aborto, que constituyen ejemplos de manual de cómo el poder elabora sus justificaciones ideológicas. Lástima que no viva Bertrand de Jouvenel, porque de lo contrario hubiera podido incluirlos en una reedición de su clásico Sobre el poder.
José Bono ha criticado a la Iglesia por intentar "imponer lo que piensa" a la sociedad, y ha añadido que "en España quien manda es el pueblo español a través de sus representantes, que no son los obispos, sino los diputados, senadores y el gobierno." Casi podemos oír el estruendo de la artillería, el fragor de la lucha titánica entre los dos poderes, el del Estado por un lado, con sus fuerzas de seguridad, sus televisiones, Hacienda y la DGT; y el de la Iglesia por otro, con sus... bueno, ya saben, con su poder omnímodo y aterrador.
El Estado siempre se presenta como el liberador frente a otro poder, enmascarando hábilmente el hecho de que aspira a convertirse en el único poder, si no lo es ya. La justificación democrática, la identificación con el "pueblo", no es más que la forma actual que presenta esa propensión natural.
De más enjundia fueron las declaraciones anteriores de José Antonio Alonso, quien dijo que "en el ámbito público la única moral posible es la de la Constitución". Desde un punto de vista lógico-formal, no es posible objetar nada a una afirmación como ésta. Ya desde los antiguos sofistas griegos, la idea de que la moral es convención, es decir, de que no existen unos principios éticos naturales o trascendentes, sino que la moral es una creación humana, ha fascinado a multitud de pensadores. Ahora bien, semejante concepción, estrechamente emparentada con la teoría positivista del derecho, es la más potente justificación imaginable para el poder político. Si no existe un derecho natural previo, en teoría no hay tampoco limitación alguna para el poder del estado, que hará y deshará las leyes a su conveniencia.
Llevando hasta las últimas consecuencias teóricas una afirmación como la de Alonso, la conclusión es que el asesinato está mal, no porque así lo dicte una moral universal preexistente a los actos del legislador, sino porque es lo que se desprende del artículo 15 de la Constitución de 1978. Insisto, desde un punto de vista estrictamente formal, se trata de una tesis sostenible. Pero me atrevo a afirmar que la mayoría pensará como yo, que además es una aberración. Cabría invitar, pues, al portavoz del grupo socialista a aclarar esta cuestión, a que nos diga si realmente ha pensado bien lo que ha dicho, o si esa práctica de pensar no se estila entre los adictos al zapaterismo. Posiblemente, la respuesta sea lo segundo, pero no logro eludir la sensación de que cierto instinto opera firmemente en los socialistas a través de su incuria intelectual: El instinto estatalista.
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12 comentarios:
Stalin: ¿cuántas divisiones tiene el Papa? Cuando cayó el bloque comunista en 1989 (caída en la que tuvo decisiva participación el Papa Juan Pablo II, que había insuflado esperanza en los pueblos dominados por los soviéticos a partir de su visita a Polonia en 1979), Hermann Tertsch le respondió en un célebre artículo: "¡más que tú!".
Luis F. Pérez Bustamante ha escrito una simpática columna sobre las "amenazantes maniobras de la Guardia Suiza en el Mediterráneo" (sin duda preludiadoras de un desembarco pontificio en Almería):
http://www.infocatolica.com/blog/coradcor.php
El positivismo jurídico no implica necesariamente que no exista otra moral que la definida por el Estado. Esa posición (lo dictado por el legislador es, no sólo jurídicamente válido, sino también JUSTO) es conocida como "positivismo ideológico": teóricamente, la profesan muy pocos filósofos del Derecho en la actualidad (otra cosa es que políticos indocumentados como Bono, Alonso o De la Vega demuestren profesarla en sus declaraciones).
La posición sobre la relación Derecho-Moral que caracteriza al iuspositivismo contemporáneo es, más bien, la de la inexistencia de una conexión NECESARIA entre Derecho y Moral. El Derecho puede coincidir con la moral o no hacerlo. El Derecho es Derecho por razones distintas a la eventual moralidad de su contenido. La validez jurídica de lo establecido por la ley no depende de su calidad moral. Los criterios de validez jurídica son predeterminados por el propio Derecho (tesis de las "fuentes sociales").
Cuestión distinta es la eterna cantinela progre -"los católicos pretenden imponer su moral a los demás"- que se nos asesta cuando, por ejemplo, los creyentes defendemos la prohibición del aborto. ¿Y acaso no está el ateo imponiendo su moral y su visión del mundo a través de leyes como la de Bibiana? El progre tiende a confundir "neutralidad estatal" con obligación de proceder etsi Deus non daretur (como si Dios no existiera). Pero si el Estado procede como si Dios no existiera ... ¡ya está inclinándose por una de las dos visiones del mundo! Esa "neutralidad" es un fraude. Una verdadera neutralidad sería la equidistancia respecto a ambas hipótesis (Dios existe - Dios no existe). Por tanto, el progre no tiene derecho a expulsar al cryente del debate público con el pretexto de que las opiniones jurídicas y políticas del creyente vienen condicionadas por sus creencias religiosas. También las opiniones jurídicas-políticas del progre vienen condicionadas por sus creencias metafísicas (materialistas, ateas). ¿Por qué la metafísica atea-materialista debería gozar de un plus -a ojos del legislador- frente a la metafísica teísta? ¿Qué "neutralidad" es esa?
Enhorabuena por los últimos posts, todos magníficos.
Alonso lleva razón, pues en el fondo todo deber moral es un deber de proyecto, y la Constitución es el proyecto de convivencia que se ha dado la sociedad española. La cuestión es muy simple: si queremos convivir como nos hemos propuesto tenemos que cumplir determinadas reglas, unas más importantes y otras menos. El cumplimiento de las primeras lo imponemos coactivamente, y el de las segundas por presiones más suaves, como la presión social o la vergüenza.
Nada aportan aquí las justificaciones positivistas o iusnaturalistas del origen del derecho. De hecho la concepción constitucionalista del derecho coge lo que le conviene de cada una de esas dos teorías, al reconocer que la moral es un saber práctico cuya validez no se demuestra sino que se justifica.
Seguir pensando a estas alturas que los principios morales residen en algún cielo platónico donde esperan ser revelados es tan adánico como pretender encontrar el plano de un rascacielos en un estrato geológico o en un acelerador de partículas. La moral no tiene una esencia que descubrir, sino una historia de la que aprender. Sus principios no son una premisa, sino una conclusión de siglos y siglos de lucha encarnizada entre diferentes intereses individuales y concepciones del mundo. Como el martillo precede al clavo, los principios morales preceden a los problemas morales. Éstos nos vienen dados, y es nuestra inteligencia la que se esfuerza por resolverlos porque la vida nos va en ello.
Así pues, la moral no se descubre, se inventa; y es una magnífica creación, tanto que desde el principio ha tratado de universalizarse para ponerse a salvo de los caprichos de unos y otros. Así se ha intentado colgarla de diversos ganchos trascendentales, como la Naturaleza, Dios, la Razón, lo Absoluto, etc. Hoy en día esto suena tan ridículo como la pretensión de los ingenieros romanos de que sus puentes duraran para siempre. Casi lo consiguen, pero por suerte hoy en día ya no consideramos de derecho natural el esclavismo ni la inferioridad de la mujer. Hemos erigido puentes mucho más altos y más sólidos. Pero no nos engañemos, la dinámica de la creación moral es imparable, y esos puentes también caerán.
Curro, ¿el Estado debería ser "neutral" y no suponer que la astrología es una colección de patrañas? Para los no creyentes, entre los que me cuento, la religión es un conjunto de creencias sin ningún sentido más un código moral en el que conviven normas aceptables con otras inaceptables. Puedo compartir determinados aspectos de la moral que son compatibles con el cristianismo y el ateísmo (no pocos), peor muchos otros son rechazables. El Estado no puede ser neutral, por ejemplo, ante la homofobia. La Biblia condena expresamente a los homosexuales y les prescribe pena de muerte. Un sistema moral que obligue a los homosexuales a vivir sus relaciones en la clandestinidad es rechazable. Los actos de homofobia, que van contra la libertad de las personas, deberían considerarse inmorales y estar tipificados, no por derecho positivo, sino por derecho natural.
Y cuando Carlos compara irónicamente al Estado con la Iglesia omite decir que la Iglesia también cuenta con televisiones, con emisoras de radio, con subvención directa del estado para mantener a sus propagandistas, con algo más que influencia en cierto partido político, con un capital nada desdeñable y con una capacidad de movilización de parte de su grey que ya ha demostrado en alguna ocasión. Las cosas no son tan simples como las pintas. Y vaya por delante que me parece bien (faltaría) que la Iglesia manifieste públicamente su opinión y dicte normas de obligado cumplimiento para sus fieles. Pero los demás somos libres de mantener otra opinión y de no seguir sus normas. Y si somos mayoría (como es el caso ahora), tenemos el derecho a legislar según nuestro sistema de valores mientras no obliguemos a nadie a hacer nada contra su voluntad. Así, el matrimonio gay es inobjetable, y a nadie obliga en nada su existencia. A menos que
moleste a alguien que dos adultos que consienten hagan ejercicio de su libertad.
urbek,
tu posición es dogmática. Si la moral es algo que descubrimos o que creamos, lo llevan discutiendo los filósofos desde hace 2500 años, y la cuestión no ha sido zanjada en absoluto. Yo no afirmo dogmáticamente que exista una moral trascendente (aunque la idea admito que me atrae), sino que es una imprudencia sostener lo contrario cuando no se puede demostrar, y tiene consecuencias indeseadas en el orden político.
anónimo 21:56,
el aborto y la adopción de niños por homosexuales (eso es el "matrimonio" gay, no es sólo una cuestión semántica) son cuestiones que afectan al nasciturus y a los niños. Por tanto, no es válida la postura de que cada cual que haga lo que quiera. Del mismo modo que para ti no es opinable que la homosexualidad no es ningún delito (y estoy de acuerdo contigo en esto), para mí no es opinable que el aborto sí lo es, y que el bien de los niños está por encima de los caprichos de cualquier adoptante.
CLD, enhorabuena por tu post, la cual hago extensiva a Curro por su complementariedad con el tuyo. Ambos son desenmascaradores del objetivo totalitario de todo socialismo: el pensamiento único.
El pensamiento único persigue como si de una religión se tratara, convertir sus verdades en dogmas. A partir de aquí, la división de la sociedad en buenos y malos, es decir, en fieles e infieles a dichos principios, es la base que legitimara su derecho a la hora de ser considerados y tratados los individuos.
Si el pensamiento único, es decir, su totalitarismo tiene como objetivo adueñarse de nuestras conciencias; el trato que a partir de ahí otorga a sus súbditos con su jurisprudencia, tiene como objetivo adueñarse de nuestras vidas. El islam en las religiones es buen ejemplo de ello (tal vez por ello, nuestro iluminado zp esté tan interesado en su alianza de civilizaciones con los Mahmoud´s Ahmadinejad´s de turno), al igual que lo son los pasados y actuales fascismos comunistas (tal vez por ello, nuestro iluminado zp esté tan interesado en su alianza de civilizaciones con los Chavez y Castro´s de turno).
...y ya sabes lo que pasa con los iluminados, tienen una clara conciencia que están sentados sobre la verdad suprema y por tanto, como el mahoma de turno, se cree un enviado de los dioses. Y ya sabemos a estos ejemplares de las ideologías religiosizadas cuando se sienten el profeta de turno... bajo que principios tienen como objetivo acabar gobernando a sus sociedades...y como siempre, todo ello lo hacen por nuestro bien. En ello está.
...menos mal que en las últimas elecciones europeas, la sociedad ha dicho claramente NO a las colectivistas socialesdemocracias. Un consuelo... de momento; pues un amigo mío que vive en Suecia me confirma cada vez que nos vemos, que los conservadores que actualmente gobiernan en Suecia siguen haciendo la misma política que los socialdemócratas anteriores.
En cualquier caso, cuando hablamos religiosizar las ideologías, prefiero un pp ganador (y mira que me gustaría verlo partido en tantos trozos como militantes tiene), antes que ver al psoe ganador; aunque sólo sea porque el primero ya tiene su religión , y por tanto, a diferencia del psoe, no necesita que su ideología lo sea.
Ideológicamente en España existen similares objetivos políticos entre el psoe y el psoe de la derecha, léase pp (y no sólo en el tema del aborto). Claro, que si estamos hablando de pensamiento único, tal vez (al igual que le pasa a mi amigo el sueco)... la conclusión venga a cuento.
Recibid ambos un saludo.
Pablo el herrero
Hola de nuevo. Carlos, mi moral no es relativista. Creo que hay muchos valores incuestionables, ajenos al debate. Creo en el derecho a la propiedad privada y creo en el derecho a la vida. Y también en el derecho a la libertad de los individuos, libertad acotada por el respeto a la de los demás y por las obligaciones que nos creamos los unos con los otros para convivir en sociedad. Y creo que el Estado debe garantizar la dignidad de las personas y asegurar que podemos desenvolvernos con una seguridad que nos aleje de la ley de la selva. El Estado debe procurar una educación gratuita y de calidad a todos sus ciudadanos, debe asegurar que nadie sufre violencia sobre su persona o sus bienes, debe asegurar que quien no puede trabajar (por enfermedad, por vejez...) perciba un subsidio que le permita vivir con dignidad, que todos tienen derecho a una atención sanitaria de calidad, que debe asegurar que las relaciones consentidas entre adultos no se vean amenazadas por la inransigencia de grupos religiosos, que la religión debe inscribirse en el ámbito de lo privado y que el Estado debe estar al margen de la religión que profese cada uno de sus ciudadanos (evitando, eso sí, el adoctrinamiento religioso en centros públicos o la financiación de una o más religiones con fondos públicos)... Como ves, creo en muchas cosas y creo que estas que he citado constituyen valores o principios rectores más allá de la opinión personal, es decir, un poquito "trascendentes". Y no creo que todo valga ni creo que la realidad se cambie a golpe de legislación. La realidad cambia conforme cambia la sociedad. Hace años, el matrimonio homosexual parecía inaceptable para la mayoría de la población. Hoy no es así. Los estudios demuestran que los niños criados por personas que los tratan con respeto y amor acaban siendo personas emocionalmente equilibradas. Así que ahora la ciencia muestra que no hay problema; y encima parece aceptable eso y aceptarlo no contraviene ninguna de las normas "trascendentes". Pues adelante. ¿En qué se ve perjudicado un chaval criado por dos mujeres, por una hombre y una mujer o por dos hombres?
Pablo,
me hace cierta gracia que digas que Curro complementa mi blog. En realidad, lo natural sería que él tuviera su blog (sería no sólo muy superior al mío, que eso es fácil, sino de los mejores de España), y que yo fuera un comentarista más. Pero de momento no le he convencido de que se haga bloguero.
Amigo CLD, gracias por tus palabras, pero hay algo que caracteriza a los pensadores (a diferencia de los intelectuales): y es que piensan para ellos... por lo que sólo son valorados por los que hacen el esfuerzo de pensar por si mismos.
De nuevo, mis reconocimientos a ambos.
Pablo el herrero
Gracias, Carlos.
Anónimo de 21.56 (sería más fácil discutir si pusiérais nicks ...) dice: "Para los no creyentes, entre los que me cuento, la religión es un conjunto de creencias sin ningún sentido".
Pues para los creyentes -entre los que me cuento- la idea según la cual el universo comenzó a existir porque sí, como un estornudo gratuito e inexplicable de la Nada- es una creencia sin ningún sentido. ¿Os arrogais los ateos el monopolio del buen sentido, la patente para delimitar las creencias "razonables" de las "irracionales"? ¿El derecho a expulsar de la plaza pública aquellas opiniones que no se basan en vuestra específica visión del mundo (una entre muchas; y, por cierto, muy reciente y con un porcentaje muy escaso de seguidores en la población mundial)?
Comparar el teísmo con la astrología, por cierto, es un disparate. Supone equiparar a Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás, Pascal, Leibniz, Newman, Whitehead, Chesterton ... ¡hasta Voltaire y Diderot! (todos ellos creyentes en un Ser Supremo)... con la pitonisa Lola.
"La Biblia condena expresamente a los homosexuales y les prescribe pena de muerte": ¿dónde está ese pasaje, que me lo he perdido? Me refiero a la condena a muerte. La PRÁCTICA -que no la inclinación- homosexual sí es condenada moralmente por el cristianismo (como por todas las demás religiones de la Historia). La historia de Sodoma y Gomorra significa que Dios reprueba la sodomía, no que los sodomitas tengan que ser muertos. Y el Nuevo Testamento dulcifica y "humaniza" las aristas más duras que pueda tener el Antiguo. El catecismo de la Iglesia católica (número 2358) establece expresamente que los homosexuales sean tratados "con respeto, compasión y delicadeza", así que no nos pintes a los cristianos como homófobos sedientos de sangre que nos entregaríamos a la caza del gay si el Estado laico no nos lo impidiera.
- "[la Iglesia cuenta] con subvención directa del estado para mantener a sus propagandistas": la Iglesia no recibe un euro de nadie que no lo haya constar así voluntariamente en su declaración de la Renta.
- "Los actos de homofobia, que van contra la libertad de las personas, deberían considerarse inmorales y estar tipificados": ¿qué es para ti un "acto de homofobia"? ¿qué "actos de homofobia" son imputables a la Iglesia actual?
- "si somos mayoría (como es el caso ahora), tenemos el derecho a legislar según nuestro sistema de valores": mientras seais mayoría podréis legislar, claro ... y tendréis que tolerar las críticas más acerbas a las leyes que hagáis, incluso si vienen de los cristianos. Y tendréis que dejar la eterna cantinela de "la Iglesia se mete en política"? ¡Pues claro que nos metemos en política! ¿Acaso somos ciudadanos de segunda?
Por lo demás, los derechos humanos y el Estado de Derecho se basan en la idea de sustraer ciertos mínimos morales INCLUSO A LA REGLA DE LAS MAYORÍAS (para evitar la repetición de suicidios democráticos como el de la Alemania nazi: Hitler llega al poder por las urnas). Y leyes como la del aborto libre vulneran esos mínimos (el derecho a la vida, fundamento de todos los demás).
Hola otra vez,
Vamos por partes. Sobre el origen del Universo. Es cierto que la ciencia no tiene respuesta (aunque sigue buscando), pero no es menos cierto que la religión tampoco. No quisiera entrar en un debate que ya se ha repetido mil veces, pero tampoco dar la sensación de que el tema no interesa. Tu observación cae al proponer que la respuesta al misterio de la creación/aparición de algo tan complejo a partir de la nada es la creación/aparición de algo MÁS complejo a partir de lo mismo. Por ora parte, estoy seguro de que la cosmogonía de, pongamos, los cienciólogos, te parece ridícula. O la de los budistas. O la de los hindúes. Pues bien, del mismo modo que todas esas te parecen supersticiones (cuanod no directamente fraudes), a mí me parece que todas esas y una más caen en el mismo saco. Sólo nos diferenciamos en el concepto que tenemos de una religión entre varios centenares (bueno, decenas).
La religión es un conjunto de ideas que han sido diseñadas (sin diseñador inteligente ;-) para arraigar en el cerebro humano. La católica, por ejemplo, es buena muestra del un sincretismo que tomó las ideas más víricas de muchas otras religiones y las incorporó a su devocionario.
La Biblia condena la homosexualidad en el Levítico: "Y cualquiera que tuviere ayuntamiento con varón como con mujer, abominación hicieron: entrambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre." (Lev 20:13). Y no me vengáis con que ciertos pasajes han de ser interpretados cuando otros deben tomarse literalmente. Hay cosas similares para el adulterio. Y el tratamiento que da a la violación es incompatible con la decencia más elemental.
La Iglesia sí recibe dinero del contribuyente en tanto que si yo no marco la X en una casilla pago un 0,7 más de impuestos que un católico que consigne que parte de sus impuestos sufragan a la Iglesia. La cosa sería distinta si se ddoptara el modelo alemán, en el que Estado recauda una donación que se suma al impuesto de la renta.
Un acto de homofobia es considerar que las uniones entre homosexuales para formar una familia son diferentes de las uniones entre heterosexuales para hacer lo mismo.
Sobre lo de las críticas a la legislación. Naturalmente: estás en tu derecho de comentar lo que te parezca, pero en la obligación de acatar las leyes y con el deber de luchar porque las cosas cambien... dentro del ordenamiento constitucional.
Y estoy de acuerdo en que hay unos límites éticos (que no morales) a lo que se puede hacer al legislar. Y quienes gobiernan no han violentado, que se sepa, ninguno. El tema del aborto es muy controvertido y mi opinión no es que todo vale. Veo perfectamente el conflicto de intereses y, llegado el caso, dudo mucho que yo aceptara que mi pareja abortara. Dicho esto, y como apunta hoy Rosa Montero en su columna de El País, en muchas ocaciones hemos de escoger el bien mayor. Y eso lo que se está haciendo.
Un saludo y, de verdad, mantener una conversación civilizada sobre aspectos tan vividos (muchas veces) como definitorios de la propia personalidad, es de agradecer.
Anónimo: efectivamente, no es cosa de montar aquí el eterno debate apologético sobre el ser, la nada, y quien los trujo.
Pero insistes en degradar las religiones (sin distinción) al nivel de las supersticiones, y en reclamar para el ateísmo el monopolio del sentido común: "del mismo modo que todas esas te parecen supersticiones (cuanod no directamente fraudes), a mí me parece que todas esas y una más [el cristianismo] caen en el mismo saco". A mí lo que me parece una superstición inconcebible, fíjate, es la creencia de los ateos en la materia autocreada, multipotencial, auto-organizada ... Lo que hacéis en realidad es transferir a "la materia" (¿qué es?: los propios científicos -que no los cientistas- reconocen que cuanto más excavan en sus entrañas, más tienen la sensación de enfrentarse a un misterio insondable) los atributos de eternidad, creatividad, omnipotencia, etc. que tradicionalmente se predicaban de la divinidad. Sois panteístas sin saberlo.
"la respuesta al misterio de la creación/aparición de algo tan complejo a partir de la nada es la creación/aparición de algo MÁS complejo a partir de lo mismo": ¡hombre, has resuelto el misterio del cosmos! Pero olvidas que el Big Bang (confirmado por la radiación cósmica de fondo, etc.) es un hecho aceptado por la mayoría de los científicos. Hubo, pues, un comienzo de la materia en el tiempo.
"no me vengáis con que ciertos pasajes han de ser interpretados cuando otros deben tomarse literalmente": con tu permiso, la forma en que la Biblia debe ser interpretada la decidimos los cristianos, que la consideramos revelación divina, no los ateos, que la considerais una colección de fábulas. Y los cristianos creemos que la perfección de la Revelación se produce en Jesucristo (Heb. 1, 1-2), y que, por tanto, todo el Antiguo Testamento tiene que ser leído al trasluz del Nuevo. Los 600 y picos preceptos del Levítico no vinculan a los cristianos (en los relatos de Bashevis Singer a veces aparece la "envidia" de los judíos ortodoxos hacia los cristianos por haberse librado de ese lastre). "Y así queda abrogado el orden anterior a causa de su impotencia e inutilidad; porque la ley [del Levítico] no llevó a cosa alguna a la perfección, y en su lugar entra una esperanza mejor, por la cual nos acercamos a Dios" (Heb. 7, 18-19).
Sigue mi respuesta a Anónimo:
- "La Iglesia sí recibe dinero del contribuyente en tanto que si yo no marco la X en una casilla pago un 0,7 más de impuestos que un católico que consigne que parte de sus impuestos sufragan a la Iglesia": tú pagas exactamente los mismos impuestos que un católico; la diferencia es que el católico concede su permiso para que un 0.7% de su contribución vaya a parar a una Iglesia que regenta admirablemente innumerables residencias de ancianos, orfanatos, colegios, hospitales, centros de acogida a inmigrantes (con mucha más eficacia que el Estado, por cierto: cuando quitaron las monjas de cierto hospital de mi ciudad, descubrieron que hacían falta dos enfermeras para hacer el trabajo que antes hacía una hermanita; y la plaza en un colegio concertado le cuesta al Estado la mitad que la plaza de un colegio público). Y, además de esos servicios asistenciales, la Iglesia aporta esperanza y sentido a las vidas de millones de personas. ¿Te parece poco? Me da igual que la Iglesia sea financiada mediante el sistema español o el alemán: lo que me indigna es la incapacidad de los ateos para ver las mil formas en que la Iglesia sirve a la sociedad.
- "Un acto de homofobia es considerar que las uniones entre homosexuales para formar una familia son diferentes de las uniones entre heterosexuales para hacer lo mismo": pues la naturaleza ha previsto una pequeña diferencia: las uniones heterosexuales son fértiles, las homosexuales no. Ese insignificante detalle ha determinado que durante unos cinco mil años TODAS las civilizaciones hayan institucionalizado y protegido las uniones heterosexuales estables, y no las homosexuales. Yo me opongo al "matrimonio homosexual", y no tolero que nadie me llame por ello "homófobo".
- "estás en tu derecho de comentar lo que te parezca, pero en la obligación de acatar las leyes": cuando las leyes ordenan la vulneración de derechos humanos esenciales, la única postura aceptable es la desobediencia. Si la nueva ley del aborto ordena a los profesionales sanitarios practicar abortos (se dice que el Gobierno está buscando la forma de poner coto a la objeción de conciencia en este ámbito), lo que debe hacer un médico es desobedecer. Ojalá muchos funcionarios alemanes hubieran actuado así en los años 30.
- "quienes gobiernan no han violentado, que se sepa, ninguno": licencia para matar a todos los "seres vivos" hasta la 14 semana de gestación (hasta las 22, en la práctica, puesto que se mantiene hasta ese plazo la regulación de los tres supuestos actual, que ha sido un auténtico coladero). Si eso no es "violentar un límite moral", no sé qué concepto tienes de la moral.
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