Cuando tenía veintitantos años, una chica de mi pandilla, hija de guardia civil, nos contó con orgullo que su abuelo o su padre (no me acuerdo bien), del mismo pueblo de Jiménez Losantos, Orihuela del Tremedal, prácticamente lo había tenido en su regazo de niño. Se llamaba Valero. Recuerdo que la reacción de varios de nosotros fue de mofa. Considerábamos que Jiménez Losantos era un facha enemigo de Cataluña y bla bla bla.
Mi propio padre, por cierto, siempre fue un acérrimo seguidor de Federico. Pasaron los años, y como he contado otras veces, fui superando la izquierditis, aunque reconozco que tardé más en sustraerme al nacionalismo catalán ambiental. Por entonces descubrí Libertad Digital, y por este medio me enteré un día de que un autor del que había leído dos o tres excelentes libros, César Vidal, se encargaría del programa nocturno de la COPE. Así que empecé a escucharlo. Y al cabo de no mucho tiempo, de manera natural, empecé a sintonizar también esa emisora por las mañanas, es decir, me convertí en oyente de Jiménez Losantos. De hecho, si a César Vidal dejé de seguirlo, porque por las noches prefiero leer o navegar por internet (con “El gato al agua” de fondo en la tele; aunque cada vez también lo voy siguiendo menos), a FJL me he mantenido fiel, en parte porque es el horario que me va mejor, pero sobre todo porque es el comunicador con el cual más me identifico ideológicamente. (¡Exceptuando sus filias y fobias futbolísticas!).
Jiménez Losantos encaja bastante en el perfil del neoconservador, aunque el término me parece de dudosa utilidad fuera de Estados Unidos. Ha evolucionado desde la izquierda a posiciones liberal-conservadoras, es decir, la defensa del mercado libre y la propiedad privada, y de las raíces judeocristianas de nuestra civilización. De ahí también deriva en gran medida su idea de España, como nación clave en la formación de lo que conocemos como Occidente.
Al igual que los neocón estadounidenses, se opone al intervencionismo estatal, pero admite sin demasiados reparos la existencia de un sector público en la educación y la sanidad. Esto le lleva a mostrar un apoyo sostenido a la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ignorando las críticas de cierto liberalismo de torre de marfil. No sé si es exactamente lo que piensa Federico, pero esta flexibilidad en los principios liberales me parece admisible sólo desde un punto de vista táctico y gradualista, porque para mí lo ideal sería un Estado mínimo, reducido a la función estrictamente defensiva y jurídico-policial.

FJL se reconoce ateo, y no duda en cargar contra los “meapilas” desde la propia emisora de los obispos cuando lo cree conveniente, pero al mismo tiempo experimenta los mayores recelos ante quienes, como Rodríguez Zapatero, no se esfuerzan demasiado en disimular su odio hacia “Roma y la Cruz”. Es aquí donde me siento quizás más cercano a Jiménez Losantos, porque siendo también agnóstico, desde hace mucho me asquea la ingenua suficiencia y el simplismo adolescente de la mayor parte del ateísmo que hoy se manifiesta. (Quizás con la postura que me identifico aún más es con la que expresó elegantemente Andrés Amorós en una entrevista que le hizo Víctor Gago en Libertad Digital TV, cuando a la pregunta de si era creyente contestó: “Lo intento.”) En este aspecto, creo que Jiménez Losantos es el mayor divulgador del liberal-conservadurismo hayekiano en España, es decir, de la idea de que la libertad no puede sobrevivir sólo con burdos presupuestos "racionalistas", sin una tradición, unos valores morales y unos vínculos familiares y asociativos que permitan al individuo desarrollarse autónomamente desde la infancia, eludiendo la dependencia del Estado.
Pero quizás el rasgo ideológico más definitorio de Jiménez Losantos es su crítica rotunda del nacionalismo, especialmente el catalán. Como catalán que soy, reconozco que al principio fue lo que más me dificultó acercarme a él. Pero por caminos propios he llegado a las mismas conclusiones. Aquí sobre todo creo que ha sido determinante la singular influencia de mi padre, catalán de pies a cabeza (hijo de inmigrantes murcianos perfectamente integrados en Barcelona), casado con una arbequina -mi madre-, defensor siempre del idioma catalán, preocupado por que sus hijos lo habláramos con corrección y admirador de Josep Pla, al que conoció... Y al mismo tiempo, como recuerdo desde que tengo uso de razón, un enemigo implacable del provincianismo nacionalista y toda su parafernalia kulturkampf.
Por último, no podemos olvidar el papel crucial de Jiménez Losantos en la denuncia del golpe de Estado del 11-M y de la manipulación policial y judicial de la investigación de aquellos atentados, que es todo una y la misma cosa. Es ahí donde se demuestra el liberalismo, en la lucha sin cuartel contra la arbitrariedad y el abuso del poder, no simplemente en la defensa, con ser importante, de un mero programa económico. Porque el liberalismo es por encima de todo la desconfianza hacia el poder político, y no meramente la idea de que la libertad es útil para hacer crecer la renta per cápita, cosa evidente pero que a fin de cuentas se deduce de lo esencial, de un análisis solvente de las consecuencias del despotismo.
Se acercan tiempos decisivos. Con un gobierno que está usando la crisis económica para imponer más socialismo, en lo económico y en lo cultural, y una oposición que ha renunciado a su función de tal, para limitarse a heredar el poder, la salida de Jiménez Losantos de la COPE (sin que sepamos cuánto tiempo le llevará volver a tener una audiencia nacional) es un grave contratiempo para todo aquel que crea en la libertad y en España. Pero por ahora, hay que resistir, e Internet sigue siendo la trinchera más providencial que nunca podíamos haber imaginado.

10 comentarios:
Losantos va a hacer más por propagar la banda ancha en España que cualquier plan gubernamental.
Yo le escucho desde que estaba en la linterna, era muy divertido dormirse escuchando sus pullas contra todo bicho viviente.
Quieren poner puertas al campo. Yo también me compraré esa radio. Pronto el avance tecnológico va a hacer IMPOSIBLE callar a nadie. Yo lo he dicho siempre "La necesidad crea el órgano" y se creará el órgano. Tal vez se extienda tanto internet y lo digital y se investigue tanto para evitar estos totalitarismos que lo que logren a la postrera es que no se escuche a ninguno de los que ellos quieraen que se escuche y se lleguen a escuchar no solo los que están y no quieren sino también otros que surgirán y a los que el ingenio para conseguir "quedarnos como estábamos" va a ayudar a salir también a la luz.
Lo dicho, en una época de avances tecnológiocs continuos lo que pretenden es patético, nadie puede poner puertas al campo.
utilizar el término Untermensh (subhumano) para referirse a aquellos que, supuestamente, se hallaban por debajo de lo humano. El término hizo fortuna y en 1933, una publicación de la SS titulada precisamente El subhumano cargó contra los judíos indicando que pertenecían a esa categoría. En 1942, la Oficina principal de la raza del III Reich distribuyó un panfleto titulado
Suscribo plenamente tu post, Carlos. La progresía mediática no esperaba que internet les fuese convirtiendo poco a poco en la “nadiedad” en la que están sumiéndose. Millones de voces están alzándose cada día a través de los blogs artos de tener que tragar con los sacerdotes de las verdades sacrosantas de su religión fasciprogresista. Y la respuesta de la blogosfera sigue creciendo.... y ellos ya no pueden pararla ni siquiera con el propio internet. Irán pasando despacio a mejor vida su imperio de papel y de medios pasivos en general (radios y televisiones sectarios y fascistas hasta la médula, sólo serán visitados por los beatos de su totalitaria ideología religiosizada).
Sus verdades del barquero, se las van a tener que tragar cada día un poquito más, pues como buenos capitalistas de estado, sólo saben producir aquello para lo que previamente han convertido en monopolio (el caso de El País, es un ejemplo de libro de cómo ha llegado donde ha llegado, no por su atractivo producto, sino por la previa destrucción mafiosa de toda competencia... y la persecución fascista del pensamiento libre). Crítica, que hago extensiva al periódico El Mundo y sus directivos.
Yo espero no sólo que Federico, Cesar y Luís tengan éxito en su nueva aventura mediática (éxito que por grande que sea, siempre será pequeño en la actual y creciente blogosfera), sino que se conviertan en el mejor acicate para que otros muchos les sigan en aventuras paralelas, como símbolos del pensamiento individual y por tanto, no colectivistas y totalitarios, al cual nos tienen acostumbrados todo el fascioprogresismo mediático (de derechas e izquierdas).
Este es para el trío Federico, Cesar y Luís, mi mejor deseo: éxitos en lo que simboliza esta su nueva aventura como expresión del pensamiento individual y libre.
Un saludo Carlos.
Pablo el herrero
Por lógica de “Perogrullo”, ninguna solución puede preceder al problema que la busca. Es por eso que las dificultades nos refuerzan, al tener que razonar los nuevos planteamientos. Cada día habrá más liberales, dado que ésta es una ideología de madurez.
Mmmm a ver una pregunta: ¿La misma radio que te has comprado es a su vez modem o ya cuentas con la conexión previamente?
Estoy mirando radios wifi en internet yo también, porque la verdad es que es una buena idea. Aparte de poder oír a FJL y CV, puede ser una solución a la cobertura tan mala que tienen algunas cadenas. ¿Nos podrías comentar que marca y modelo te has agenciado?.
Suscribo tu comentario al 99%. Al contrario que tú, mi perspectiva no es el del agnóstico sino el del creyente pero debo decir que no he visto a comunicador alguno defender a la Iglesia y su herencia histórica como lo ha hecho Federico.
Sólo un comentario: Federico no sólo ha evolucionado desde la izquierda al liberalismo. El Federico que conocí en mi adolescencia cuando escribía en ABC era bastante anticlerical, cosa que no es ahora ni siquiera después de que le echen de la COPE.
Saludos.
Por cierto, ¿Cuénto te ha costado la radio Wifi? ¿qué modelo es?
Saludos.
spartan,
la radio que me he comprado es ésta:
http://www.revo.co.uk/digital-radio/revo-pico-radiostation.php
Se conecta a internet vía wifi, y tiene batería con autonomía de varias horas. (Esto último era lo más difícil de encontrar, porque hay otros modelos, pero son poco portátiles, al requerir conexión a la red eléctrica.)
En todo caso, os recuerdo que cuando escribo esto aún no he recibido el aparato, o sea que todavía no puedo recomendarlo con conocimiento de causa.
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